Un gran amigo y compañero mexicano, Chelis, acaba de hacer otra visita a Cuba, hizo este trabajo y lo radiamos aqui en Miami, en Estados Unidos.
Supimos que los Rolling estarían en Cuba 5 meses antes. Nunca nos
imaginamos que casi estarían juntos con Obama. Y un poco después que
el Papa. 
Los RollingStones( MickJagger, Keith Richards, Charlie Watts y Ronie
Wood) fueron recibidos por 1,300,000 personas, según el equipo de los
Stones, en el enorme espacio de la Ciudad Deportiva de La Habana. El
Festival de Woodstock se quedó chiquito ante esta multitud donde hubo
de la cuarta y tercera edad, más sus hijos y nietos y bisnietos… Sin
alcohol ni droga ni alucinantes de por medio.
Fue el amor al ritmo lo que unió a la décima parte del pueblo cubano
este 25 de marzo. Fue el amor al ritmo, a la melodía, al baile y a la
alegría de sintonizarse en cada interpretación magistral de los
rockeros legendarios, acompañados de otras figuras de su misma talla,
lo que convocó a tantas y disímiles personas. Mexicanos y mexicanas
éramos muchos y muchas, igual que de decenas de países que lo
demostraban con sus colores en sus vestidos.
Nadie pagó un solo cinco. Todos entramos y nos acomodamos donde
pudimos. El césped fue nuestra silla y nuestra cama. Yo me instalé a
cien metros del escenario, cómodamente recargado en la cerca de una de
las 8 gigantescas torres de sonido. Alrededor de mí se estacionaron
una veintena de motociclistas uniformados con chalecos similares a los
que conozco en México. Andaban con sus nietas e hijas y empezaron a
bailar como apaches cuando resonó la primera rola y hasta la última,
Satisfaction.
Las pantallas, triplicadas y a todo color, satisfacían la necesidad de
estar cerca de los ídolos. Se veía clara la cara de todos ellos, sus
muecas, sus movimientos, su euforia pegajosa y los colores chillantes
de sus ropas.
Los saludos y comentarios de Mick fueron ovacionados varias veces. Se
cayeron definitivamente las absurdas prohibiciones de hace 40 años,
cuando no podíamos tocar ningún cassette de rock and roll en la playa
o en el parque y menos traer el pelo largo. Tal vez los inquisidores
de ayer estaban aquí también gozando la libertad de oir y vivir una
música que te levanta el ánimo y el coraje. Claro, mis preferidos de
ayer fueron Los Beatles, igualmente prohibidos, lo mismo que
Feliciano.
Hoy Cuba va en ascenso vertiginoso. Hasta Obama reconoció que perdió
su estrategia. Y detrás de su cara de premio nobel de la paz está el
imperio más feroz de todos los tiempos. Por eso, como dijo el Che, ni
tantita así de confianza al imperialismo. Por eso no lo recibió Fidel.
¡Gracias, Comandante en Jefe!










