
Ya tienen de su parte a Brasil con el fascista Bolsonaro, a Argentina con el pillo de Macri y a Colombia con su derechista presidente Iván Duque, todos ellos alineado contra el gobierno bolivariano de Nicolás Maduro siguiendo el libreto trazado por Washington.
En eso andan ahora. Pero México no es presa fácil y “una cosa es con guitarra y otra con violín”, debiera alguien decirle al oído al Presidente Donald Trump quien hasta ahora ha sido mal aconsejado en su política exterior hacia América Latina por el bonche reaccionario de los Bolton y los Marco Rubio de toda laya, que son por razones muy anti-cubanas, los que han impulsado esta ola de extremismo de derecha que recorre el continente americano.
Sin duda que México está en la mirilla del imperio después de Venezuela Pero desestabilizar a México con quien Estados Unidos comparte frontera, no es lo mismo ni se escribe igual. Pero ya lo dije antes: “Que una cosa es con guitarra y otra con violín”. El consejo va de gratis. Y ahí se las dejo y los pongo a pensar.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.










