
Tiene la prensa periódica altísimas misiones; es la una explicar en la paz, y en la lucha fortalecer y aconsejar; es la otra hacer estudio de las graves necesidades del país, fundar sus mejoras, facilitar así la obra a la administración que rige (Escenas mexicanas, Revista Universal, México, 1875).
Solo quién sabe de periodismo, y de lo costoso del desinterés, puede estimar de veras la energía, la tenacidad, los sacrificios, la prudencia, la fuerza de carácter que revela la aparición de un diario honrado y libre (En el periódico Patria)
No hay monarca como un periodista honrado (Un gran escándalo, La Nación, Buenos Aires, 1886).
No es el oficio de la prensa periódica informar ligera y frívolamente sobre los hechos que acaecen, o censurarlos con mayor suma de afecto o de adhesión (Escenas mexicanas, Revista Universal, México, 1875).
La prensa no puede ser, en estos tiempos de creación, mero vehículo de noticias, ni mera sierva de intereses, ni mero desahogo de la exuberante y hojosa imaginación (La Nación, Buenos Aires, 1882). Tomado de Cuba Periodista










