Traducido del más allá por Max Lesnik
Eusebio Leal se recupera
De mi vuelta a Miami después de una semana en La Habana solo traigo noticias buenas, que de las malas se encarguen otros y no yo. La más importante de todas es la de la recuperación física del doctor Eusebio Leal Spengler, el Historiador de la Ciudad de La Habana quien ya se encuentra en su residencia de la barriada de El Vedado después de más de un mes ingresado en un hospital de la capital cubana donde fuera atendido de una grave y peligrosa dolencia.
Ante la prolongada ausencia del doctor Eusebio Leal de sus funciones públicas, como era natural, circularon de inmediato las más variadas versiones y alguno otro malicioso rumor, echado a rodar por los canallitas envidiosos y resentidos de siempre.
El mismo día de la salida de este Duende de la Habana acompañando al director de Radio-Miami tuvimos la oportunidad de visitar al doctor Leal en su casa de El Vedado y charlar con él durante un buen tiempo en el que nos relató con lujo de detalles las múltiples complicaciones de salud que lo habían llevado a una necesaria y urgente hospitalización que se prolongó por varias semanas.
El propio Leal fue quien nos pidió que redactáramos esta crónica informativa sobre su estado de salud, por fin en franco estado de recuperación, después de haber sido sometido a cuatro intervenciones quirúrgicas con anestesia general en el estrecho tiempo de una misma semana.
Eusebio Leal padece desde hace tiempo de Diabetes, algo que como es bien sabido, representa un grave riesgo al momento de una operación quirúrgica, mucho más cuando se trataba de una intervención a vientre abierto, dado que las dos primeras incisiones de mínimo acceso para extraer piedras en la vesícula biliar del paciente, resultaran infructuosas como sucede en algunas ocasiones.
Durante su estancia en el hospital solo unas pocas personas tuvieron acceso al paciente dado su delicado estado de salud, entre ellos el Presidente cubano Raúl Castro Ruz quien llegó en dos ocasiones acompañado del Segundo Secretario del Partido José Ramón Machado Ventura, médico cirujano de profesión y que fue quien aconsejó con todos los riesgos del caso, la operación de cirugía mayor al paciente con el fin de resolver la difícil situación planteada. Así se hizo con todo éxito gracias a la pericia de los galenos que intervinieren en el proceso operatorio.
Otro de los visitantes al lecho del enfermo fue el Cardenal cubano Jaime Ortega Alamino, gran amigo del doctor Leal, quien le dio la bendición cristiana poco antes de la riesgosa operación a que iba a ser sometido el Historiador de la Ciudad de La Habana.
En su relato pormenorizado sobre las vicisitudes que atravesó en su lecho de enfermo el doctor Leal nos insistió que su gran preocupación ante la posibilidad de un fatal desenlace era que su obra de la restauración de la capital cubana quedara interrumpida por su ausencia física.
Lo que contamos hoy a los asiduos lectores y oyentes de El Duende fue personalmente autorizado para su divulgación extraoficial por el propio Historiador de La Habana Eusebio Leal.
Por suerte del destino y la mano de Dios, el doctor Eusebio Leal Espengler se encuentra fuera de peligro y en franco camino hacia una plena recuperación, para bien de Cuba y de la Gran Habana. ¡En Hora Buena!
Y hasta mañana martes amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría, Bambarambay.











