José Manzaneda: ¿se pueden defender los derechos humanos mientras se castiga a un pueblo?
Cuba Información, medio radicado en Euskadi, España, pone sobre la mesa, en la voz del periodista español José Manzaneda, una fuerte denuncia sobre el impacto humano de las sanciones de Estados Unidos contra Cuba y la criminal política de máxima presión defendida por el Secretario de Estado norteamericano Marco Rubio.
Una denuncia que merece ser escuchada y, sobre todo, debatida.
Cuba Información,dedicado- a la verdad de la información- sobre Cuba radicado en Euskadi, España vuelve a poner los puntos sobre las is en la voz del periodista español José Manzaneda que nos lleva a un análisis crítico sobre las consecuencias humanas, económicas y sociales de las crueles sanciones estadounidenses contra la isla y cómo medios de comunicación de EE.UU -en especial de Miami- tergiversan la verdadera historia de la violación de los derechos humanos contenida en las sanciones económicas a la Isla al privarle el normal comercio con el Mundo.
Las medidas coercitivas de carácter general aplicadas contra Cuba producen graves consecuencias sobre la población, particularmente entre los sectores más vulnerables: personas en situación de pobreza, mujeres, niños, adultos mayores, personas con discapacidad y pacientes que padecen enfermedades crónicas.
El planteamiento conduce inevitablemente a una pregunta que durante décadas ha acompañado la erronea política de Washington hacia La Habana:
¿Es posible sancionar a un Gobierno sin terminar castigando también al pueblo?
El periodista argumenta con fuerza esas consecuencias con la política de máxima presión defendida por Marco Rubiob y rubricada por Trump.
Las sanciones no existen solamente sobre el papel.Cuando una institución financiera de cualquier pais teme realizar operaciones relacionadas con Cuba; cuando una empresa decide retirarse ante el riesgo de sanciones; cuando se dificultan pagos, inversiones, operaciones comerciales o suministros, las consecuencias terminan llegando al ciudadano común.
Y ahí aparece la pregunta inevitable:
¿Hasta dónde puede llegar una sanción contra un Gobierno antes de convertirse en un castigo contra todo un pueblo?
Sabemos que en Cuba puede existir
burocracia, problemas de productividad, deficiencias estructurales de su economía y hasta decisiones equivocadas adoptadas en determinados contextos, pero eso no son las causas para mantener un embargo petrolero que prohíba la entrada de combustible durante meses a la Isla desde otras naciones.
Atribuir toda la crisis únicamente al Gobierno de La Habana permitiría presentar las sanciones como si no tuvieran consecuencias económicas y humanas.
La realidad requiere una mirada mucho más amplia. Las sanciones contra Cuba y el bloqueo por mas de 67 anos violan los Derechos humanos del pueblo cubano.
Los derechos humanos no deberían convertirse en una herramienta política que se utiliza de manera diferente dependiendo del país, el Gobierno o la ideología que se juzga.
Si una medida política termina perjudicando el acceso de una familia a alimentos, medicamentos, electricidad, transporte o condiciones elementales de vida, su impacto humanitario también debe ser examinado.
Porque antes que gobiernos, partidos e ideologías están los seres humanos, la FAMILIA.
Después de más de seis décadas de enfrentamientos entre Cuba y Estados Unidos, quizás corresponda formular una pregunta diferente.
No quién puede ejercer mayor presión sobre el adversario, sino qué política puede mejorar realmente la vida de los pueblos de ambos países.
Lo cierto es que Cuba hoy continúa transformando su economía al eliminar obstáculos internos, estimular la producción, ampliar oportunidades y poner 176 nuevas medidas de apertura total a la inversión interna y extranjera. Mientras Cuba cambia, las absurdas y criminales medidas desde EE.UU se multiplican volando los derechos humanos.
Estados Unidos puede preguntarse, igualmente, si una política basada fundamentalmente en sanciones y aislamiento ha conseguido después de tantos años los resultados que pretendía alcanzar.
La denuncia presentada por José Manzaneda desde Cuba Información, en Euskadi, vuelve a colocar ese debate sobre la mesa.
Porque cuando una política destinada a presionar a un Gobierno termina aumentando las dificultades de las familias, la discusión deja de ser exclusivamente geopolítica.
Se convierte también en una cuestión de derechos humanos.
Fuente audiovisual e información: José Manzaneda — Cuba Información, Euskadi, España.
Carlos Rafael Diéguez
Radio Miami Today
Edición asistida por IA
