“Las opiniones: ¿ hay que acomodarlas ?

  Cada vez que se realiza una encuesta por lo regular están bien delineados los temas a tratar y las preguntas son objeto de minucioso examen para que se trate de un resultado lo más real posible a lo que busca con este trabajo. En nuestro caso, y sobre  Cuba, la cosa da un giro espectacular. Los advenedizos mentales junto con los mancos de cerebro y los de un IQ de entre 10 y 15; cuando los numeritos finales son favorables a un cambio de camino o de idea distinto a los que ellos llevan gritando hace más de medio siglo, como ocurrió recientemente con  esa encuesta realizada por la Universidad Internacional de Florida (FIU), donde y cuando las opiniones de mucha, pero mucha mayoría, ya no canta el mismo versito a que se acostumbraba antes, los rabiosos se vuelven aun más agresivos. Los ojos se les salen de sus orbitas, el ceño se frunce, la garganta se les atora, sudan hasta por las pupilas,  los puños se crispan, pero así mismo buscan corriendo pepto bismol, pues se ven demasiado acosados para seguir sus tortuosos caminos y tiene que hacer un alto para ir a un inodoro.

Los cubanos – y los de otras nacionalidades inclusive – demuestran que sus razonamientos se ajustan a cómo andan las cosas después de reanudar las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos y de comenzar algunos acercamientos bilaterales.

No vamos a relatar las cifras disponibles que ya muchos conocen por los medios y sería aburrido repetirlas, que han ido cambiando a medida que pasa el tiempo y la composición de la emigración cubana y sus conjuntos educativos y culturales así como generacionales, son muy distintos a los de antes y por supuesto se suponen otros logros para este acertijo al que llaman encuesta, sean más cercanos a una verdad actual que no se puede ocultar.

Oía en la radio repetir una y mil veces críticas destructivas  a la forma y resultados  de esta último trabajo sobre opinión pública. Los agoreros del gueto, sobre todo los más vejetes – que por cierto nada les ata a Cuba como nación, pues ese concepto solo lo tienen quienes les duele su patria y la aman de verdad – tratan de arreglar las cosas a su manera, asegurando que la encuesta  en  cuestión no sirve, pues   debió hacerse con preguntas más explicitas, asegurando que la forma de preguntar estuvo apañada y manipulada.

A manera de solo un ejemplo, para no aburrir,  una periodista de las más recalcitrantes anti cubanas, vocera de la más dura derecha, Ninoska Pérez Castellón,  dijo más o menos así. “Cuando se le pregunta a alguien sobre si está de acuerdo con levantar el Embargo (Bloqueo) a Cuba, y la mayoría respondió que sí, todo debió cambiar si se le aclaraba con la pregunta, que si desea eso – continuando con una larga aclaración – “… estándose violando los derechos humanos constantemente, los obreros, son mal remunerados, hay escasez de cosas y es una sociedad dirigida por déspotas, se detiene a los opositores, etc…etc…” esta ejemplar femenina llena de cólera incurable,  junto con su colega el otro Pérez…Roura,  y mucho otros como ellos,  rabiaban de ira por que las preguntas eran mal hechas y daban ventajas a los encuestadores que buscaban un  fin determinado. La cosa, según ellos, no puede ser de “ si o no”, topdo debe llevar coletilla.

Así son las cosas en la parte cruel de  nuestro Miami que desprecia  la razón y las opiniones libres. No puede ni este tipo de espécimen ni sus acólitos, hacer ver que su entorno ha cambiado y que ya  los cubanos vengativos, los esbirros batistianos y sus seguidores y herederos, no cuentan,  sino las nuevas generaciones de emigrados cubanos, sobre todo los llegados después de  1,980, y 1,994, que marcan  la gran diferencia de pensamiento y obra y por cierto  desde  ambos periodos han venido más cubanos que los que había hasta entonces dos décadas atrás del 80.

Les habló, “ Desde Miami”, Roberto Solís.

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