Traducido desde el más allá por Max Lesnik


Y por supuesto el clásico peloteo. Que si las obras de construcción o mas bien de destrucción, que llevan dos años de haberse iniciado y todo está por acabar es culpa de la Ciudad, del Condado, del Gobernador o del gobierno Federal. Que si es uno que si es el otro. Qué más da. Lo cierto es que la “Pequeña Habana” está en ruinas y nadie dice quién, cómo y cuándo se terminarán esas obras de construcción. ¡Maldita sea la 
Aquí va mi protesta solidaria en favor de los vecinos y comerciantes de la Pequeña Habana. Y que no me digan que la gran Habana de allá está en ruinas por culpa del socialismo, que la “Pequeña” de acá con su capitalismo salvaje de libre empresa y su democracia politiquera anda de mal en peor.
Me viene a la memoria una historia real de la política argentina de cuando aparecieron en la ciudad de Buenos aires unos carteles pintados a mano que decían: “ Votemos por las prostitutas porque sus hijos lo hicieron muy mal”. En Miami habría que hacer lo mismo. Digo yo.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.










