La madre y sus hijos (as). He ahí el dilema.

 

 

El señalado día para homenajear a nuestras madres, ausentes y presentes, nos hace ya un reto. Los que somos o fuimos hijos, nos sentimos muy apedados a esa figura y nos creemos, la mayoría, que la nuestra es o fue la mejor. Pero nos parece algo egoísta si nos centramos en que nuestra progenitora, que nos tuvo creciendo en su vientre por nueve meses – promedio – es  mucho más importante para todos los seres humanos que inclusive los hijos e hijas.

Pero llevando a la realidad, tanto las madres, que alguna vez fueron hijas y saben qué significado tiene esa cualidad, comprende que un retoño, ha salido de ella, lo hace mucho más importante y supremo cuando se trata de una hija, pues ahí estará la prolongación de la madre.

Hablar de nuestra progenitoras –  que con la inevitable presencia del también querido y adorado y respetado padre –  que se celebra su Día de las Madres, pasado mañana 8 de mayo, en este año, por ser el segundo domingo del mes, que le acompañan 33 naciones más y 22 lo celebran en otros días de mayo, así como el resto de humanidad lo hace en otros meses, desde siglos atrás. Esta fecha para todos es una de regocijo y recordación para aquellos que ya tenemos las nuestras en sus descansos eternos. Y para lo que aún la pueden disfrutar, se pelasen fraternalmente el derecho ser hijos e hijas, su extensión eterna.

Las madres son ahora el complemente directo de nuestras vidas pero también nosotros sui hijos e hijas, contamos en esa lista de sentimientos encontrados y seremos sino hoy, mañana, su prolongación, sus hijos e hijas, nietos y nietas, bisnietos y bisnietas, los herederos legítimos de ese especial legado que encierra ese nombre tan universal de  ser Madre de  Hijos (as) .

Jamás podremos olvidar al que siempre nos la muestra presente con su prosa inmortal, nuestro José Martí Pérez, quien nos regaló estos versos que hacemos, con todo respeto, nuestros, ayer, hoy y mañana para dedicarlos a nuestras madres como un extraordinado ser universal.

 

A MI MADRE
Madre del alma, madre querida,
Son tus natales, quiero cantar;
Porque mi alma, de amor henchida,
Aunque muy joven, nunca se olvida
De la que vida me hubo de dar.

Pasan los años, vuelan las horas
Que yo a tu lado no siento ir,
Por tus caricias arrobadoras
Y las miradas tan seductoras
Que hacen mi pecho fuerte latir.

A Dios yo pido constantemente
Para mis padres vida inmortal;
Porque es muy grato, sobre la frente
Sentir el roce de un beso ardiente
Que de otra boca nunca es igual..
La vida nos ha brindado títulos de hijos por nuestra identificación, con algunas mujeres de gran valor, amor y comprensión, que nos han sabido brindar sus brazos abiertos, cada vez que los hemos necesitado y ha sido reciproco. Unas de esas son  nuestras esposas, que han ocupado el lugar de la madre ausente, durante largos años de la vida. Le siguen en nuestro caso, las esposas y madres y hermanas  de los Cinco Héroes Cubanos, unidos en la patria, con todo los suyos que alguna vez los sentimos nuestros, cuando los Héroes se encontraban aislados unos de otros, en ergástulas yanquis por más de una década y media  y con nosotros en espíritu de hermanos presentes.. Siempre pendiente de sus familias a los cuales recordamos mucho más este día. . No desamos polemizar, pero se  que quién podría amar más, una madre a sus retoños o estos a su mamá.(¿?) .

¡ Gloria eterna a todas las madres, ausentes y presentes, distantes y cercanas,…!
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.

 

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