
Con todo respeto para los creyentes de fe Yoruba este Duende tiene que decir, que en nuestra opinión, nada revelador o significativ ha expresado sobre el futuro de Cuba y el mundo la llamada “letra del año” de los “Babalawos” cubanos, simples lugares comunes que a todos nos vienen bien como en las predicciones astrológicas de periódicos y revistas, en realidad nada bien distinto a lo que pudiera pronosticar un personaje pintoresco de reconocida fama mundial como el puertorriqueño Walter Mercado, que se ha hecho un hombre de fortuna barajando los astros y las estrellas de los signos zodiacales. Mercado lo adivina todo, menos el premio gordo de la lotería, porque si pudiera, ya él se lo hubiera sacado.
En fin, como Duende eterno que soy, no creo en adivinadores de donde sean, ni en predicciones de astrólogos, ni mucho menos en maldiciones satánicas o en bendiciones de sacerdotes pedófilos, o en Pastores fanáticos que reviven moribundos con el signo de la cruz, que para el caso todo es lo mismo, la necesidad del hombre de creer en algo sobrenatural, cuando debiera comenzar por creer en sí mismo, que el Dios que existe es el que cada uno tiene en su conciencia.
La “Letra del Año” de El Duende es el alfabeto completo, de la A hasta la Z. Y así nunca me equivoco y no tengo que estar con Dios y con El Diablo, como tantos farsantes de este mundo que viven explotando la ignorancia de los demás.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.










