Traducido del más allá por Max Lesnik
Antes se decía que “el papel lo aguanta todo,” como para señalar que no era verdad todo lo que se publicaba en los periódicos. Ahora con los los nuevos tiempos y los adelantos en la tecnología de la información, la Internet se ha vuelto como una especie de campo de batalla en el que verdades y mentiras compiten por las mentes y los corazones de ese hombre o mujer del siglo XXI que llamamos “internauta”.
¿Y de donde salió ese nombre de Internauta?, se preguntarán muchos lectores y oyentes de El Duende. Pues resulta que se trata de un neologismo surgido en Francia que combina los términos de “Internet” y “Nautas”, vocablo este último que viene del idioma griego antiguo que significa navegante.
Según la definición más común, un “Internauta” es una persona que “navega” constantemente por la red de Internet en busca de noticias, informaciones o diálogos con terceros, convirtiéndose en un ciudadano del mundo de las llamadas “Redes Sociales”. Hasta se ha constituido el “día del Internauta” que se celebrado todos los años el 23 de agosto, fecha en que debió salir al aire este comentario nuestro, pero otro tema de mas actualidad nos obligó a su posponerlo hasta el día de hoy.
No hay que llamarse a engaño. Como el papel, también la Internet lo aguanta todo. Detrás de ella están también los gobiernos del gran capital financiero y los clásicos intereses creados, disfrazados de inofensivas ovejitas que diciendo mentiras y medias verdades, controlan ya en buena medida este nuevo medio de comunicación social que está sustituyendo a la prensa impresa como medio de información. Habría que indagar sobre los millones y millones de dólares y de donde vienen, que están detrás de la Internet.
Todo esto hace que me venga a la mente la divisa que está escrita -tomada de la biblia- a la entrada del cuartel general de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos en Langley, Virginia, que dice : “ Y la verdad os hará libres”.
¿Nos hará más libres la Internet? A otro con ese cuento, digo yo.
Y hasta mañana viernes amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando mi tumba fría, Bambarambay.











