
El mejor ejemplo de engaño ideológico de un órgano de prensa de gran influencia informativa en idioma castellano es el caso del diario español “El País” , un periódico que se hace pasar como de “izquierda” cuando en realidad, aunque así fuera en un pasado lejano, ahora lo que realmente propugna y defiende de manera engañosa, tanto en su línea editorial como en las colaboraciones de conocidos escritores como el peruano Vargas Llosa, comprometidos por su pérfida estrategia o con las informaciones periodísticas que se publican en el susodicho diario madrileño- todo ello bajo un disfraz progresista y “democrático”- cuando lo que lleva esa publicación en su contenido real es un veneno insidioso y edulcorado que a quien más beneficia es a esa extrema derecha reaccionaria que representa el feroz capitalismo salvaje del cual “El País” pretende distanciarse, usando como engañifa su hostilidad manifiesta contra el Presidente de Estados Unidos Donald Trump.
Los hechos valen más que las palabras. Pero es más evidente la verdad cuando los actos coinciden con las palabras. Ese es el caso del diario “El País” disfrazado de “izquierda” atacando a la Cuba revolucionaria mientras levanta la imagen de sus críticos y opositores.
O cuando en el caso de Brasil se suma a la campaña de descredito contra el Presidente Lula da Silva, o en Ecuador contra el ex presidente Rafael Correa, en Argentina contra la ex presidenta Cristina Kirchner o en Bolivia contra Evo Morales, en Nicaragua contra Ortega y los Sandinistas, en Venezuela contra Maduro y sus bolivarianos, o en Colombia apoyando a la derecha contra el candidato progresista Gustavo Petro o en México sumándose la campaña sucia contra Andrés Manuel López Obrador.
Eso es lo que se escribe y se lee en el diario “El País” de Madrid todos los días, sobre el acontecer político de América Latina. Vale entonces decir que si “El País” es de izquierda a mi tía le pongo ruedas y la convierto en bicicleta.
Les habló para Réplica de Radio-Miami su director Max Lesnik.










