¡ Qué importa una raya más al tigre !

 

En el día de ayer se escenificó otro de esos actos de repudio contra los cubanos dignos que habitamos en este gueto, que también alberga a la crápula de la ignominia de criollos nacidos en la isla por error. Durante un programa de un conocido reportero de la radio y la televisión  controladas de Miami, Mario Vallejo (a veces confundido con hollejo), este individuo la emprendió contra la Alianza Martiana, nuestra organización de vanguardia cubana.

En ese tiempo de la radio trajo partes de la reunión que se celebró el pasado domingo 18 de diciembre, con motivo de rendir homenaje póstumo al líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, recién fallecido. En esa ocasión se realizó ese acto por muchos de los miembros que sentían el  dolor de la pérdida como propio, e intervinieron varios compañeros para expresar el sentir de todos los presentes. Mientras esto ocurría en nuestro local, en la acera de enfrente se reunió uno de esos grupúsculos anticubanos del gueto, a lanzar sus ofensas por lo que acontecía.   Ya todos estos acontecimientos han sido bien informados por nuestro sitio radio-miami.org.

  Vallejo descargó toda su furia ayer durante esos minutos de su hora radial. Resaltando palabras en sus voces propias de algunos de los presentes, como el caso de nuestro director en la Radio y Delegado General de la Alianza Martiana, quien finalizó su discurso con las ya  eternas palabras que el  pueblo cubano digno de ambas orillas,  ha hecho suyas,  “Yo soy Fidel”.

Este recordatorio de este sujeto desagradecido de aquella sociedad que lo formó e hizo un profesional, cuando le otorgó trabajos importante en el Canal 6 de la televisión cubana, Radio Progreso, Radio Reloj, Radio Ciudad de La Habana y otras emisoras, donde y cuando informaba de manera legitima entonces,  los acontecimientos al pueblo cubano, hasta que se marcha del país a entregarse a los caprichos del anti cubanismo “por unos dólares más”, este espacio de Vallejo, es, repito,  una agresión a la razón.

Este pobre  ejemplar de la fauna cada vez más recudida de un supuesto llamado exilio que le aúpa, cada día se compromete aún más con la línea en contra al pueblo de Cuba, renunciado a su origen, no se le negó su viaje a Cuba el pasado año, que usó  para realizar una de esas acciones de propaganda de una supuesta ayuda, de este lado  cubano, a una pobre familia de La Habana. Claro que aprovechó los resultados de una colecta en varios miles de dólares, para hospedarse varios  en uno de los hoteles más lujosos de la capital,  con todo incluido, hasta los tragos. Vaya ventaja de ser el mensajero de este “exilio”. Durante ese periplo sensacionalista, nunca  fue interrumpido en algo por las autoridades cubanas. Misión cumplida.

Alguien al comentarle lo sucedido en el programa radial de Vallejo ayer, me dijo con sorna. “Esto es algo que nos sirve de propaganda. Hablen mal o  bien, pero que hablen”.

Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.

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