
Sí, así mismo. Hoy vemos algunos “youtubers” y usuarios de Facebook que son tan revolucionarios que no generan un solo contenido contra el odio anticubano de Miami, ni contra las políticas de Washington, ni contra las provocaciones internas. ¡Nada de eso! ¡Son tan revolucionarios que solo escriben y analizan lo que dice
#CarlosLazo o quienes siguen o apoyan
#PuentesDeAmor… Claro está que no son todos los revolucionarios cubanos, ni siquiera la mayoría, pero sí que son un segmento incómodo, no por sus argumentos o preocupaciones, eso es legítimo, sino por el uso sistemático de la mentira, la difamación y las ofensas.