Traducido desde el más allá por Max Lesnik

Muchos pudieran pensar que como los Duendes somos inmortales no necesitamos el cuidado de médicos para mantenernos en buen estado de salud. Eso en nuestro caso, que somos mitad Duendes y mitad humanos requiere que de vez en cuando acudamos a la ciencia por aquello de que más vale precaver que tener que lamentar.
Hoy en la mañana tengo cita como mi médico cardiólogo para un chequeo de rutina lo cual me obliga a salir temprano de mi tumba fría para acudir a tiempo a la consulta de mi doctor, razón que no me permite escribir para Uds. mi columna periodística habitual.
Espero que todo salga bien por aquello que dicen que los Duendes tenemos corazones de acero y yo pienso que eso es verdad. Como también afirman algunos que las Brujas no existen, pero de que las hay las hay.
Mañana les cuento, para mis amigos y enemigos como anda mi salud. Y ahora con mi gallo me voy cantando a la cita con mi doctor. Bambarambay.