Un día como hoy, hace 121 años exactamente, se levantaron en armas montañas, montes, pueblos enteros, en la Cuba colonizada por el imperio español. En ese alzamiento como repuesta a la posible venta de la soberanía nacional en armas levantada, se da el decisivo y conocido como el Grito de Baire, aunque sucedió también en otros puntos de la isla.
Es por ello que este comentarista dedica unos versos creados por un viejo profesor de primaria, Víctor Reyes Mayía, de El Cotorro, ciudad cercana a la capital habanera, por allá por las décadas de los cuarenta y cincuenta del pasado siglo. Este maestro patriota dio mucho de su poesía, pero en esta ocasión, les traslado estos versos:
Al Grito de Baire
Ya el sol de los libres alumbra otra aurora
y a los viejos héroes de la patria, fieles,
únense valientes guerreros nobeles
en la épica etapa que comienza ahora.
Suena nuevamente del deber la hora
y todos aprestan armas y corceles.
La gloria corona teje de laureles
y se oye en la carpa la trompa sonora.
El negro y el blanco, el débil y el fuerte,
a la lid, ansiando Libertad o Muerte,
decididos marchan con noble fervor .
Ya nuestra bandera flota con donaire
Y en tierras de Ibarra, de Bayate y Bayre,
brotan las cimientes del Gran Sembrador.
Ya casi por inercia, tenemos que volver a El Nuevo…
Ya muchos son los que rechazan leer este medio de prensa que nos han impuesto en el gueto donde nos ha tocado vivir. El Nuevo Herald es innatamente un libelo anticubano por excelencia pero además es adulón, mediocre, insuficiente, mentiroso, pero sobre todo muy dependiente como prensa controlada, cosa que ya de por sí, es muy denigrante.
Pero de vez en vez, surge alguno que otro periodista que ama su profesión pero sobre todo se hacen respetar e imponen sus puntos de vista, aún sabiendo que sus frijoles y los de su familia, pudieran estar en juego, si no se salen de la línea editorial. Pero no obstante se revelan y escriben lo que sienten y vaya milagro, que se lo permiten y publican, como para justificar, en parte y a veces, que no siempre son tan malos como parece. Del lobo aunque sea un pelo.
Uno de estos es Jorge Dávila Miguel, a quien me honro en conocer en persona. Hoy nos brinda un grato comentario sobre actuales situaciones relacionadas directamente con nuestra patria y sus agoreros y oportunistas de este llamado “exilio histórico” ( léase “histérico”). Hoy la diana está dedicada al rubio de pelo negro – como para contrarrestar su mentirosa y adulona presencia – este senador federal, que allí llegó precisamente gracias a los seguidores de líneas duras hacia Cuba, aunque se posición debe siempre estar muy ligada y enfocada en un 100 % a los intereses de la nación estadounidense y no a otra. Pero como se conoce este producto de un gueto cubanoamericanomiamense sui géneris, ha hecho, hace y también lo seguirá haciendo de su trabajo, que le produce casi un quinto de millón de dólares anualmente, más lo que le cuelga, una especie de hobby, de arma pública contra el pueblo y la nación de sus ascendientes.
Gracias damos al colega Dávila Miguel por su arte de saber desnudar perfectamente a los sujetos más hipócritas y oportunistas de nuestro entorno. Les recomiendo que busquen este diario y se instruyen aún más leyendo “¿ Dos rubias esperanzas para Cuba?
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.