A quien creer al Presidente de Estados Unidos Donald Trump o al ex jefe del FBI James Comey? Ese es el dilema que enfrenta en estos momentos Estados Unidos un pueblo más divido que nunca antes en su historia como no fuera cuando la Guerra Civil norteamericana del pasado siglo diecinueve.
Trump dice que no es cierto lo que expresa Comey en un memorándum del ex jefe policiaco según el cual el mandatario le pidió que no siguiera adelante con una investigación de “Conexión rusa” de su entonces Consejero de Seguridad Nacional el General retirado Michael Flynn, algo que de ser cierto sitúa a Trump en una evidente violación de la ley, puesto que un Presidente de Estados Unidos no tiene la prerrogativa de parar una investigación de un funcionario de su administración y mucho menos cuando se trata de un asunto de Seguridad Nacional.
Si bien es cierto que Trump desde que llegó a la Casa Blanca no sale de una controversia para entrar en otra- lo que lo hace el Presiente más polémico desde los tiempos de Richard Nixon- también es verdad que la prensa norteamericana en su casi totalidad, con la excepción de la cadena televisiva Fox ha sostenido una guerra mediática contra el Presidente Republicano de tal magnitud como no se recuerda en la historia de la presidencia de Estados Unidos.
¿A quien le va a creer el pueblo norteamericano? ¿Al Presidente Trump o al ex jefe del FBI James Comey? Los “Trumpistas siguen firmes al lado de su líder. Los Demócratas en su totalidad están contra Trump igual que la gran prensa nacional, pero Trump conserva hasta ahora la lealtad del Partido Republicano que domina la Cámara de Representantes y el Senado federal.
Ese es el cuadro real que presenta la política norteamericana de hoy. No vamos a hacer predicciones aunque una cosa es cierta. Que si los Republicanos le fallan a Trump su presidencia se va por el caño de las aguas de albañal como le pasó a Richard Nixon cuando quiso ser un Presidente imperial.
¿Sobrevivirá Donald Trump al acoso de sus adversarios? ¿Continuarán los Republicanos dándole su apoyo a pesar de todo?
Solo les añado una cosa. ¡Ojo con el vice!! Ahí se las dejo y los pongo a pensar.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.











