Mr. Blinken, la próxima vez muérdase la lengua antes de difamar a los médicos cubanos
El secretario de Estado de Estados Unidos Antony Blinken ha vomitado una de las más asquerosas y ofensivas declaraciones públicas contra el honor de las Brigadas Médicas cubanas, golpe sucio como jamás lo ha propinado contra Cuba un funcionario anterior de su país de gobierno alguno.
Es un intento vano por manchar y disminuir el prestigio de los médicos cubanos, esos héroes que, desafiando epidemias mortales y males de todo tipo, han arriesgado sus vidas para salvar a enfermos y moribundos en los lugares más oscuros del planeta.
Jamás anteriores funcionarios norteamericanos de gobiernos de reconocida enemistad y beligerancia anticubana han llegado tan lejos como lo ha hecho .Mr. Blinken. Movido quizás más por ignorancia supina, que por razones de alta política de un gobierno que se proclama distinto a la anterior administración Republicana del presidente Donald Trump.
No vale la pena responder insulto con insulto a lo expresado por el señor Secretario de Estado de los Estados Unidos de América, un hombre de pocas luces, digo yo al contemplar a un supuesto “capaz” diplomático, que movido como una veleidosa marioneta por los anticubanos Senadores Bob Menéndez y Marco Rubio, quienes además de su odio visceral al pueblo cubano y a sus eminentes y humanistas médicos, lo que los lleva a tal conducta infame es la de tratar de descarrilar el merecido Premio Nobel de la Paz para el cual están propuestas las humanistas “Brigadas Médicas Cubanas”.
“Shame of you”- vergüenza debia darle- habría que decirle en su idioma al Secretario Blinken para responder a lo que significa su grosera, insultante y miserable declaración contra los médicos cubanos, una ofensa que es para toda Cuba y su pueblo digno y valiente, con más honor y vergüenza en sus doce millones de habitantes, que la que tienen todos sus enemigos juntos, con los Senadores Menéndez y Rubio a la cabeza, dos camajanes politiqueros de baja estofa con quienes Ud. por evidente ignorancia – para darle el beneficio de la duda- se ha puesto al lado de los dos peores enemigos del pueblo cubano y en el lado equivocado de la historia.
Señor Blinken, estamos bien seguros de que Ud. pasará también sin pena ni gloria, tal como han pasado otros tantos funcionarios de poca monta que no aparecen en la historia de su patria.
En tanto Cuba seguirá ahí, libre y soberana, graduando médicos para su pueblo y el mundo, con un mensaje generoso y humanista, que su país el “Poderoso Coloso del Norte”, con sus gobiernos mezquinos y arrogantes, poco o nada han hecho por los pueblos pobres de la tierra.
Mr. Blinken, la próxima vez muérdase la lengua antes de difamar a los médicos cubanos. Deje eso para Menéndez y Rubio, los “apapios” Senadores- uno Demócrata y el otro Republicano- que ninguno de los dos le hace favor alguno a su país y mucho menos a su jefe, el presidente Joe Biden. Tómelo como consejo de un cubano que le desea lo mejor para Estados Unidos y su gobierno, en estos momentos en que tanta falta hace por levantar “Puentes de Amor” entre todos los pueblos del mundo.
