¿Serán realmente libres los norteamericanos cuando su Gobierno no los deja visitar Cuba?
Entrevista que concedimos a La Radio exterior Irani
Pinche aquí el audio de la entrevista
Queridos amigos, en esta oportunidad saludamos al analista internacional Carlos Dieguez, quien desde Miami aborda el tema de la reciente extensión del embargo que impone EEUU sobre Cuba.
Recientemente, el presidente de EE.UU., Donald Trump, decretó la extensión por un año más del bloqueo económico contra Cuba (hasta el 14 de septiembre de 2018), un sistema calificado de injusto y que obstaculiza el desarrollo de la nación cubana, según autoridades de La Habana. Señor Dieguez, qué busca el nuevo inquilino de la Casa Blanca con esta medida, cuando las relaciones entre ambos países se estaban mejorando en cierto modo.
CD: Primero, muchísimas gracias por esta comunicación con nosotros. Donald Trump continua su paso de gigante cometiendo errores estratégicos y tácticos constantemente, vuelve a «meter la pata» (como se dice) con Cuba porque esta política fracasada totalmente del llamado famoso embargo, pero que para los cubanos es realmente un bloqueo, un bloqueo genocida, atrasa todo lo que se ha avanzado tan bien con Barack Obama y da un año más, hasta el próximo 14 de septiembre de 2018, para mantener este bloqueo.
No hay duda de que Donald Trump está cumpliendo, entre otras cosas, los compromisos que ha hecho con la ultraderecha cubana americana de Miami, sobre todo, con los senadores de descendencia cubana que están en Washington, porque le conviene estar en buenas con estos señores a la hora de los votos en el Congreso. Hay que decir que Donald Trum ya había venido aquí, a Miami, hace apenas un mes o dos meses para firmar la decisión de recrudecer las medidas contra Cuba. Todo esto, lo que está llevando consigo es que también se recrudecen las medidas contra el propio EE.UU. Ya Obama había dicho en una oportunidad de que este tipo de bloqueo y de embargo no solo era absurdo sino también dañaba a EE.UU. porque este bloqueo y embargo lo que hace es aislar a EEUU y, por otra parte, reforzar la Revolución Cubana y consolidarla.
E: Otra pregunta, pese al acercamiento, Cuba insiste que no podrá normalizar los nexos diplomáticos con Estados Unidos, mientras se mantenga ocupado Guantánamo, qué opina al respecto señor Dieguez.
CD: A Donald Trump todo lo que le huela a Obama le cae mal, todo tipo de legado que haya hecho en el campo de la diplomacia. Barack Obama tuvo el valor que no tuvo ningún presidente, por lo menos los diez presidentes anteriores. Donald Trump, por supuesto, no va a hacer ni lo más mínimo para negociar el tema de la base naval de Guantánamo que es un territorio ilegalmente ocupado y que forma parte de la dominación colonial histórica de EE.UU. sobre América Latina respecto a Cuba y, desde luego, el tema del bloqueo y todas estas medidas que él ha estado planteando para recrudecerlo mantienen en vilo un conflicto que no tiene sentido cuando solamente a 90 millas hay una relación milenaria entre el pueblo cubano y el pueblo norteamericano y lo que hace es solo contradecir esas relaciones incluso culturales.
Son relaciones diplomáticas las que están en este momento afectadas pero no olvidemos que se mantienen los negocios con Cuba. Empresas importantes norteamericanas, desde el punto de vista de la aviación y el transporte, hacen negocios con Cuba y la prohibición, básicamente, está para los propios norteamericanos que no pueden viajar a Cuba, entonces, uno se pregunta si se dice que este (EE.UU.) es el país más libre del mundo ¿serán realmente libres los norteamericanos cuando su Gobierno no los deja visitar Cuba?
E: Buena pregunta señor Dieguez. Bueno, la demanda de Cuba se produce a menos de un mes de que la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) vuelva a acoger una nueva votación sobre la necesidad de terminar el bloqueo a la mayor de las Antillas, que rige desde el 3 de febrero de 1962, más de 50 años. El año pasado, durante el 71 Período de Sesiones de esta Asamblea, 191 de los 193 miembros se expresaron a favor de suspender el embargo cubano y se abstuvo Estados Unidos, por primera vez. ¿Qué se espera de esa nueva votación, señor Dieguez?
CD: Bueno, realmente, no se espera nada nuevo. Él (Trump) va a echar atrás la decisión, esa única, que en los últimos años dio, digamos, ese voto de abstención de EE.UU. y también de Israel y, por supuesto, eso no va a ocurrir.
Ahora, como te decía al principio de esta conversación, no hay que olvidar que hubo una cena privada en febrero de este año, del presidente Donald Trump y su primera dama con el senador Marco Rubio aquí en Miami —también estuvo su esposa— y allí se selló una alianza. En una conferencia posterior, Donald Trump reveló que tuvieron una muy buena discusión sobre Cuba y que concordaban en las ideas. Dos días después, hay que decir que el vicepresidente (de Estados Unidos, Mike) Pence, se reunió a puertas cerradas con Ileana Ros-Lehtinen y Mario Díaz-Balart, o sea, todo esto es una gran componeda —reitero— entre los congresistas norteamericanos de descendencia cubana que viven y mueren en Miami desde hace más de 50 años intentando que Cuba sea cercada, atacada, aplastada y obligada a ceder y a no defender su revolución socialista. Es lo que está haciendo sencillamente Donald Trump, dándole gratas y buenas noticias a estos señores cuando, realmente, los 11 millones de cubanos en la isla y los más de 300 millones de norteamericanos cerca del 80 por ciento de estos últimos prefieren que existan unas relaciones normales entre Cuba y EE.UU.
E: Ha sido el análisis de Carlos Dieguez para los oyentes de la Voz Exterior de la República Islámica de Irán. Muchas gracias señor Dieguez.
CD: Bueno muchísimas gracias a ustedes, ha sido un placer y aquí estamos a sus órdenes.
E: Yo, Nancy Loo me despido hasta una próxima oportunidad. No se olviden de sus comentarios o alguna sugerencia sobre este programa de Entrevistas que pueden seguir en parstoday.com/es.











