RMT. Estuve por una semana en La Habana. Es cierto que hay grandes dificultades económicas: Luz, insumos y transporte. Pero Cuba respira y vive. Baila, canta y se ríe a pesar del BLOQUÉO.
Quienes desde el exterior de Cuba utilizan las Redes Sociales para presentar la situación cubana como la de un país al borde del colapso total, se creen su propia mentira con la que preténden engañar al mundo.
Es cómo un “Sueño de una Noche de Verano”. Y todos los días, al despertar tropiezan con la verdad de la realidad cubana, una Cuba que ni se rinde ni se vende, y que a pesar de todas las dificultades, se mantiene firme, despierta y sin perder la esperanza de un mañana mejor.
Cuba, claro que no es un Paraíso, pero muy lejos de ser el Infierno que pintan los agoreros del desastre,esos que sueñan con una Cuba sumisa al designio de una potencia extranjera y no libre y soberana como lo es hoy.
Viene a bien repetir la frase pronunciada por un eterno rebelde patriota a quien pretendían comprar para dominar sus ideales independentistas.
Sus palabras suenan a sacrificio y honor:
“ En mi hambre mando yo”.