Traducido del MAS ALLA por Max Lenik
Los hechos de terrorismo masivo como el que acaba de ocurrir en la ciudad floridana de Orlando han provocado una reacción extremista de derecha en cierta parte del pueblo norteamericano que se manifiesta de manera evidente en el respaldo creciente que está recibiendo Donald Trump en sus aspiraciones como candidato presidencial del Partido Republicano para los comicios del próximo mes de noviembre.
Las ideas simplistas que propone Trump para resolver cuestiones muy complejas, como es el caso del terrorismo que llevan a cabo en el mundo los extremistas de origen musulmán, parece que están ganando terreno entre los norteamericanos ultraconservadores, que como los “macartistas” de los tiempos de la “Guerra Fría” pretenden defender la democracia aplicando métodos totalitarios que limitarían los derechos de millones de ciudadanos estadounidenses de origen hispano o los que profesan la religión musulmana.
Lo que más preocupa no es que un Donald Trump diga lo que piensa- que ese es su derecho- sino que haya tantos norteamericanos que apoyen sus ideas racistas discriminatorias algo que parecía ser ya un asunto resuelto en Estados Unidos desde que los Derechos Civiles se convirtieron en Ley de la nación.
Las elecciones presidenciales norteamericanas del mes de noviembre más que una elección para escoger a un presidente, será un Referéndum en el que el pueblo norteamericano tendrá que decidir si quiere vivir bajo una república de libertades, con todos sus defectos, o si el miedo a una amenaza extremista como es el terrorismo, prefiere renunciar a su imperfecta democracia para sustituirla por un régimen limitador de libertades como el que propone Donald Trump.
El extremismo es la enfermedad que amenaza hoy a Estados Unidos. Los alemanes escogieron a su “Führer” en 1933 que los llevó al total desastre. Ahora tiene la palabra el pueblo norteamericano. La suerte está echada.
Y hasta mañana jueves amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría.Bambarambay.











