El bloqueo a Cuba jamás ha dejado de existir

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Johana Tablada

Ni yo, ni el Presidente ni ningún funcionario cubano ha dicho Jamás que el Bloqueo no existe.
Esta publicación de un medio oficial de Estados Unidos miente otra vez y de una manera muy engañosa y torcida fruto del diseño de guerra psicológica y comunicacional para justificar la injustificable y criminal guerra económica contra Cuba y su pueblo.
Saben que a ellos, patrocinadores del genocidio, ya no les creen cuando dicen que el Bloqueo no existe.
Por eso tienen que colocar esa afirmación falaz en nuestras bocas.
Confundir y engañar son las armas sucias del mentiroso agresor que abusa de los cubanos y de aquellos que se prestan al juego ingrato de herir y denigrar a la tierra que los vio nacer.
Bochornosamente, el bloqueo aún sí existe. Se refuerza cada segundo por los mismos que restan importancia o niegan públicamente su impacto criminal y su existencia misma. Lo hacen para responsabilizar a Cuba de las medidas genocidas que inventa Marco Rubio y su séquito en el gobierno, el Congreso y los sectores más corruptos y reaccionarios de la Florida, verdugos hoy también de nuestra emigración.
Cuando el medio principal de la agresión y desinformación internacional tiene que acudir a la distorsión, la mutilación de una declaración y la mentira absoluta para poner en tu boca una frase inexistente en tu declaración o tú entrevista es porque no quieren que el público vea o lea lo que en verdad explicaste.
La foto aquí debajo es una publicación oficial del gobierno de Estados Unidos al igual que otras de los últimos días de linchamiento.
No pueden ganar el debate de argumentos y por eso acuden al asesinato de carácter de nuestros líderes y cualquiera de nosotros cada vez que quieran.
Vuelvo a compartir la versión de la entrevista original en video del podcast de Alma Plus Tv y el resumen en texto de la misma. Es extenso pero vale para desarticular el disparate y la calumnia.
Gracias por la solidaridad a quienes han denunciado el linchamiento de estos días.

El 15 de agosto cubaminrex publicó el siguiente extracto de la entrevista original de Alma Plus:

«Si quieres saber más sobre cómo opera el gobierno de Estados Unidos en su política agresiva contra Cuba y el impacto en el desarrollo de nuestro país, vea hasta el final este videopodcast de @AlmaPlusTV.

También aquí te dejamos algunos de los argumentos irrebatibles que expuso la Subdirectora General para EEUU en la Cancillería de Cuba, Johana Tablada:

‘El gobierno de los Estados Unidos, con mucha seriedad y con muchos recursos, tiene laboratorios de comunicación estratégica, departamentos con muchísimo personal dedicado específicamente a fabricar los pretextos, las excusas, el relato y narrativas en favor de su política a nivel global.
La política del gobierno de Estados Unidos es derrocar un gobierno y un sistema político, económico y social que se atraviesa como un palo en una rueda en los modelos de dominación que quieren reproducir en el mundo a través de sometimiento, del control de los recursos naturales de los países, del control de la capacidad cultural de los pueblos de establecer valores determinados entre los que deberían regirse, por supuesto, por el derecho internacional.
En el caso de Cuba, el objetivo es asfixiar, desestabilizar y derrocar, por cualquier medio, un proceso que ellos perciben como un reto a su hegemonía en la región y en el mundo y a la misma vez responsabilizarnos del impacto de las medidas criminales de EEUU para destruirnos.
No negamos que existan errores, pero a nuestros errores no se puede atribuir el efecto brutal de las medidas criminales, ilegales y desproporcionadas de EEUU para empobrecer a Cuba.
Para derrocar este proceso, EEUU usa todo tipo de herramientas. Contra Cuba se utilizan las más duras que existen en el mundo, económicas, financieras, comerciales, políticas, diplomáticas y comunicacionales.
Por una parte, te hago la guerra económica para amenazar tu sustento, para provocar escasez, con el interés de provocar la desestabilización del país, con el interés de movilizar a la población en contra de su gobierno, y para eso me asisto de recursos millonarios.
En el año de los recortes del Departamento de Estado, en el año en que el nuevo Secretario de Estado está recortando todas las ayudas para el mundo, en programas de asistencia social, salud, agua potable, no han tocado con el pétalo de una rosa los programas de cambio de régimen, los programas de injerencia en los asuntos internos de Cuba, por el contrario.
El gobierno de Estados Unidos llama medios independientes a algunas de las emisoras de televisión o de radio y todo el clúster tóxico de medios anticubanos, cuando son exactamente lo contrario. Son medios que dependen de la información que les ofrece el gobierno de Estados Unidos, de las líneas editoriales muy rígidas que da el Departamento de Estado, de asignaciones de fondos que hace el Congreso a propuesta del Departamento de Estado, y ahí entran todas las que conocemos que terminan casi todas con el punto Cuba y la mayor parte ni están radicadas en Cuba, ni su línea editorial viene de Cuba, ni muchos de los que escriben viven en Cuba; pero sí tienen como denominador común la agresión violenta, permanente y sistemática a Cuba. Esa política es, precisamente, hacerle la guerra económica a un país y, mediante una campaña o una operación sistemática comunicacional, responsabilizar a la víctima del impacto que tienen estas medidas.
No es cierto que el plan del gobierno de Estados Unidos en este momento sea levantar el bloqueo.
La política de tanta hostilidad contra Cuba no está sustentada ni apoyada por la mayoría del pueblo estadounidense, ni por la mayoría de la emigración cubana.
La migración cubana disfrutó mucho y fue muy feliz durante en el efímero momento en que se tuvo avances con el gobierno de Obama, tras las decisiones soberanas de los Presidentes Raúl Castro y Obama, proceso con amplio respaldo de ambos pueblos. Sólo siete congresistas se opusieron a esta decisión, y eso no ha cambiado.
La última encuesta que se hizo en medio de la campaña presidencial del año 2024 dice que el 57% de los estadounidenses, encuestados en diversas partes y segmentos de la sociedad estadounidense, quiere normalizar la relación con Cuba, a pesar de la desinformación, a pesar de las regulaciones que han sido endurecidas al máximo.
Nosotros insistimos en que es un bloqueo, y no embargo, porque tiene componentes extraterritoriales muy fuertes desde el primer momento, es decir, dirigidos no sólo a impedir nuestra relación bilateral Cuba-Estados Unidos, sino a castigar a terceros por aproximarse a nosotros, lo mismo para comerciar, que para invertir.
Si algo bueno tienen los rumores de que la administración Trump tiene un plan para eliminar el bloqueo, lo cual no creo, es que reconoce que el bloqueo sí existe, porque, ¿cómo van a levantar sanciones que no existen, medidas coercitivas que no existen?
Tucker Carlson, ideólogo muy simpatizante de la versión trompista del partido republicano y muy famoso, recientemente hizo una intervención en la que dijo que el bloqueo no ha funcionado en 65 años, que es un disparate seguir intentando una política que es un gran fracaso, que es muy costosa. Y yo insisto en que es muy costosa esa política porque debe sustentar las mentiras, y porque tiene que gastarse mucho dinero, en enfrentar el cuestionamiento abierto que tiene hoy en el propio EEUU.
Para los que dicen que el bloqueo no existe, ¿por qué se gastan tantos millones cada año en aplicarlo, en perseguir a los bancos que comercian con Cuba? ¿por qué se gastan tantos millones, en ver cuáles son las empresas que le venden a Cuba, cuáles son los barcos que traen petróleo a Cuba?.
Por ejemplo, hay quienes dicen que no hay bloqueo porque Cuba puede comprar todo el pollo que quiera en Estados Unidos; y yo te diría, es verdad, Cuba puede comprar todo el pollo que quiera en Estados Unidos, pero el problema de quien hace ese análisis, es que no tiene en cuenta que se tiene que realizar a través de pagos anticipados y mecanismos que han ido endureciendo el marco de regulaciones.
Estas medidas son quirúrgicas, como reconocen los autores de estas medidas de máxima presión, término que también lo ha puesto el gobierno de Estados Unidos, y que nosotros le llamamos de máxima agresión.
Es como si te robaran el dinero de tu monedero sostenidamente durante varios años, como ha hecho el gobierno de Estados Unidos desde 2019 para acá, que ha ido a medidas de máxima hostilidad, entre las cuales se destacan, la persecución de los barcos, empresas y armadores que traen combustible a Cuba. Habrá quien diga que esa medida no tiene nada que ver los apagones, pero quien diga eso y lea la regulación, estará mintiendo, porque si se importa menos cantidad de combustible, y si se persigue a quien trae combustible, si se amenaza a quien te vende piezas de repuesto para las termoeléctricas, entonces sí hay un impacto.
( En el caso del pollo ocurre igual. Persiguen y nos quitan el dinero de los ingresos que tendríamos para importar más pollo)
Cuba llegó a tener aquí motores de la General Electric, porque se autorizaron bajo licencia en el periodo Obama. Llegamos a tener 42 negocios con Estados Unidos, en varios sectores.
Antes podían venir a Cuba ciudadanos de 41 países. Si a esas personas que podían venir libremente a Cuba y después visitar a los Estados Unidos, los consulados y embajadas de Estados Unidos, en todo el mundo, de una manera muy activa, les están enviando hoy notificaciones, de que ya no califican para el ESTA porque en algún momento visitó nuestro país, usted está quitando viajeros a Cuba, de una manera absolutamente poco ética, es decir, el gobierno de Estados Unidos está robando visitantes, está restándole viajeros a un país, como Cuba, que tiene atractivos únicos y que todos saben que el turismo es de los más importantes sectores de nuestra economía. Eso es también una medida directa contra nuestro desarrollo.
Cuba sigue siendo uno de los pocos países en el mundo, hoy, al que se le impone un bloqueo agudizado, con las medidas del 2019, con las medidas del 2025, porque hay una furia desde que llegó Marco Rubio a la Secretaría de Estado, parece que están en una carrera de velocidad.
En Estados Unidos hay un gran cuestionamiento también a las mentiras que ese gobierno dice de Cuba, y por eso es que quieren cortar la posibilidad de que la gente no venga, porque al venir las personas descubren que no somos el paraíso, que tenemos problemas reales, pero que definitivamente la criminalización de todo lo que tenga que ver con Cuba, la demonización de todo lo que tenga que ver con la imagen de Cuba, no coincide para nada con la realidad de nuestro país.
Muchas personas vienen a Cuba y vuelven, y vuelven, y vuelven, porque inmediatamente, desde el primer día, desde el primer taxista que le está haciendo la historia de Cuba y la de su país, porque nosotros somos los que más sabemos de pelota, de política exterior, del orden internacional, y desde esa persona que le da su primer servicio, le está diciendo, yo sé dónde tú vienes, yo sé dónde está Luxemburgo, yo sé dónde está Serbia, yo sé dónde está Australia, yo sé quiénes son los padres fundadores de África, del Caribe, o de los propios de Estados Unidos, y eso despierta una gran admiración, esa simpatía, y esa alegría de vivir, es decir, porque los cubanos, a su vez, en situaciones muy adversas, siempre vamos a poner la mejor cara, y para nosotros no existe “el no se puede”, “el no vamos a salir de esto”, es decir, esa resistencia, esa resiliencia, y esa capacidad que tenemos de despertarnos y ver que Cuba es uno de los pocos países del mundo donde te asomas por una ventana, o cuando vas a trabajar, y ves que todos los niños están vestidos, con su uniforme, yendo a la escuela, eso es algo extraordinario. No están yendo a trabajar en el campo, porque están resguardados por un sistema que los protege. Eso es algo que a los cubanos nos da mucho bienestar.
La política de Estados Unidos contra Cuba es perseguir los programas de colaboración médica, de los cuales se salva vidas en más de 54 países, con más de 24 mil colaboradores. Pero esta acción tan noble y tan legítima es criminalizada por Estados Unidos, a pesar de que se trata de una cooperación entre países del sur global, amparada por los acuerdos de Naciones Unidas.
La persecución de Estados Unidos a la cooperación cubana es absolutamente ilegal. Ellos saben que hay una parte de esos recursos que se invierten en el sistema de salud pública de Cuba, que es gratuito, aunque cuesta, pero lo persiguen porque saben que con eso van a deprimir nuestros servicios de salud.
Durante la pandemia, Cuba fue el único país del mundo que el gobierno de Estados Unidos no incluyó en las medidas de alivio. Sin embrago, Cuba fue el país que abrió su aeropuerto cuando el ataque terrorista a las torres gemelas en el 2001, y estuvo entre los primeros 10 países del mundo que respondió. Pusimos la política a un lado una vez más y respondimos como vecinos. Lo volvimos a hacer en 2005 con el Huracán Catrina, inmediatamente dijimos que podíamos enviar médicos. Estos dos ejemplos demuestran cuánto se ha despegado el gobierno que tiene hoy Estados Unidos de mínimas normas civilizatorias, practicadas incluso por gobiernos republicanos en el pasado.
Otros ejemplos son las visas humanitarias. No las dan ya y antes la daban, para una persona que está sufriendo y que tiene un familiar que ha podido resolver una operación en los Estados Unidos, y eso también demuestra cuánto esta administración se ha despegado de esas normas básicas de convivencia.
Es un disparate decir que el bloqueo no existe. Los primeros que lo demuestran cada día son los gobiernos de Estados Unidos. El sistema de medidas coercitivas aplicado contra Cuba, es hoy, el sistema de medidas coercitivas unilaterales más grande, más abarcador y aplicado por un período más largo de tiempo contra cualquier país, y que va hasta el absurdo.
¿Quién prohíbe que los cubanos viajen hoy a Estados Unidos? No es Cuba.
¿Quién prohíbe que los estadounidenses hagan turismo a Cuba, siendo el nuestro el único país al que no pueden visitar? No es Cuba, y está prohibido en una ley del 2000.
¿Quién ha reducido la amplitud que tenían las licencias generales, las 12 categorías por las cuales los estadounidenses podían venir a Cuba? Ya quitaron también el permiso a los cruceros, el permiso a los viajes privados, el permiso a los viajes pueblo a pueblo si no vienen en un grupo, que responda a determinadas instrucciones, que no puedas tomarte un mojito ni bañarte en una playa en Cuba, y todas esas ridiculeces. No es Cuba.
¿Quién prohíbe hoy que los deportistas cubanos viajen a competencias en Estados Unidos? Algo no visto jamás. No es Cuba.
Son más de 80 visas las denegadas por Estados Unidos ya este año, y estamos en ciclo Panamericano, en ciclo Olímpico con Olimpiadas en Los Ángeles, es decir, son medidas discriminatorias, absurdas, no conocidas por el pueblo estadounidense, que jamás aprobaría una cosa así, y probablemente por la mayoría de los políticos.
El enemigo más grande que tiene la política de Estados Unidos hoy hacia Cuba es nuestra realidad, y por eso se ataca la reputación de los funcionarios cubanos y no los argumentos; y por eso se ataca a nuestro Presidente.
Recientemente la administración Trump renovó el memorándum presidencial de 2017, ahora de 2025, y entre las medidas y normas que aprueban, es prohibir la entrada del Presidente Miguel Díaz-Canel en Estados Unidos. Desde el Presidente hasta incluso los directores generales de la Cancillería.
A Cuba se le castiga por lo que ha hecho bien, porque es uno de los países que ha hecho una de las contribuciones más grandes en el mundo de los derechos humanos y su población, y que ha demostrado que en medio de todas esas limitaciones sí se puede.
¿Hacia dónde van las líneas de ataque principal hoy de Estados Unidos? ¿A que el cubano que vive afuera no ayude a su familia? ¿A que el cubano que vive afuera no visite a su país? Aún no está prohibido para un cubano con residencia en Estados Unidos visitar Cuba, pero cuando uno lee esos medios de comunicación subordinados, parecería que es así.
La mayor parte de los fondos millonarios que se aprueba en el Congreso de Estados Unidos, y que distribuye el Departamento de Estado de la USAID para la guerra contra Cuba, tanto la económica como la comunicacional, como la diplomática, tienen el objetivo de derrocar la Revolución Cubana, con un alto costo para nuestro pueblo.
Estados Unidos incentivó la migración de Cuba, desde 1959. Y, de pronto, le ponen fin ahora a eso y dicen que esas personas son todos deportables, aunque la ley del propio gobierno de Estados Unidos, hace un año, lo reconocía como una entrada casi legal.
Los cubanos entran a través de otros procesos distintos a los que tienen los haitianos, los argentinos, los hondureños, o cualquier otro ciudadano del mundo, hasta el europeo.
¿Por qué? Porque de nuevo a los cubanos se les quiere utilizar contra su país.
La emigración de nuevo vuelve a ser un tema utilizado cuando esas personas vivían en Cuba, y las vuelven a utilizar allá para crear la sensación de que la única salida para los problemas de Cuba, es que se caiga el gobierno, es que los cubanos renuncien a su proyecto de justicia social, es que haya una crisis migratoria.
Esto es parte del diseño del gobierno de Estados Unidos, ese comportamiento provocador que persigue justificar las medidas que sin ninguna justificación ya tomaron, como volver a incluirnos en la lista de Estados que supuestamente patrocinan el terrorismo. No existe un documento de ninguna agencia de seguridad nacional de Estados Unidos que desmienta los que hizo Biden en las últimas horas de su mandato, después de un examen exhaustivo de seis meses diciendo que «Cuba no es patrocinador de terrorismo».
Cuba vuelve a la lista terrorista sabiendo que con esa decisión nos castigan muy duro, porque se ponen en rojo todas las transferencias a Cuba, desde una herencia hasta un premio a un estudiante o a un profesor, un donativo, un financiamiento o los salarios de las Embajadas extranjeras aquí, que están siendo víctimas de la misma persecución; o cualquier tipo de operación legítima que ocurra, entre territorio cubano o entre ciudadanos de Cuba, incluso ciudadanos cubanos que viven fuera de Cuba, que cada vez son más los cubanos residentes en el exterior, que siguen manteniendo aquí todos sus derechos y serán más.
Otro propósito de esta política es llevar a nuestros países a escenarios de confrontación permanente.
La relación entre Cuba y Estados Unidos no le pertenece a Marco Rubio. Esa también es una de las fuentes de paciencia del gobierno de Cuba.
Estados Unidos no manda en Cuba, y eso cada día, con mucha calma, ellos lo van comprobando en su propia interacción errática con nuestra sociedad.
Lo que ha provocado este comportamiento casi inédito, de tanta provocación, fanfarria y mentira dicha, es un repudio grande, es aislamiento de ese colectivo diplomático, además de que constituye una franca violación a lo que es la figura del diplomático, es decir, la convención de Viena rige las relaciones entre los Estados, y si ya es bastante que Estados Unidos tenga una política que viola la soberanía de Cuba, que interfiere en nuestros asuntos internos, lo es también que su Embajada trate de hacer lo mismo aquí.
Aprovecho para decir que el trabajo nuestro en Washington no tiene nada que ver con el que hace la Embajada de EEUU aquí en Cuba.
Por la parte de Cuba, hay límites establecidos que son respetados, y tampoco existe un cheque en blanco que diga, «nunca va a ocurrir que Cuba no tome esta u otra medida»; y eso también lo hemos dicho en muchas ocasiones. Pero si se pregunta cuál es el plan de Marco Rubio, diríamos que no le importaría llegar hasta las últimas consecuencias.
Estamos hablando del Secretario de Estado que cuando era Senador le pidió al Presidente Trump, en el 2019, intervenir en Cuba, en medio del fracaso del plan «chapucero» de golpe de Estado que también con mentiras construyeron, para que el mundo entero y Estados Unidos reconociera al farsante de Guaidó. Es el mismo Senador que inventó que no se caería el gobierno de Venezuela porque había 30.000 tropas cubanas en ese país. Claro que era una mentira y nosotros lo desmentimos muy rápido.
Se ha demostrado, que ambos países y el mundo ganamos mucho cada vez que cooperamos porque sale bien. En aplicación de la ley, cuando hacemos un acuerdo para luchar contra el narcotráfico, y separan la droga que no entra ni en Cuba, ni en Estados Unidos; en temas sobre medio ambiente, cuando se hace una expedición marítima que levanta especies que antes nunca existían». Fuente: Cubaminrex.

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