
En la misma medida en que se acerca la fecha de las elecciones presidenciales norteamericanas señaladas para noviembre del año 2020, se va caldeando el ambiente electoral hasta el punto de una máxima polarización entre los Republicanos conservadores “trompistas” y los Demócratas divididos en dos alas, una más a la izquierda representada por los candidatos Bernie Sanders y Elizabeth Warren y otra más al centro encabezada por el ex vice-presidente Joe Biden.
En realidad el actual proceso eleccionario en Estados Unidos más que una batalla entre Demócratas y Republicanos, se ha convertido en un referéndum sobre el Presidente Trump, puesto que por encima de las diferencias partidistas lo que está sobre el tapete es si los norteamericanos quieren ser gobernados por un hombre del estilo y figura del actual Presidente o desean en la Casa Blanca a un hombre “normal” en su comportamiento público, como lo eran los anteriores presidentes, llámense Barack Obama o George Bush, independientemente si estos fueran Demócratas o Republicanos.
Lo cierto es que el Presidente Trump es adorado fanáticamente por sus partidarios “Trumpistas” como si él fuera un Mesías que ha llegado a la tierra para salvar a los Estados Unidos de la destrucción total por sus adversarios, en tanto que una buena parte de los norteamericanos- la mayoría según las encuestas- lo rechazan como una peste que amenaza con destruir el equilibrio mundial así como el sistema tradicional de la democracia representativa estadounidense.
Así andan las cosas por norteamerica, una nación que más que unida está más dividida como que nunca antes, de cuando la Guerra Civil entre los Estados del Norte y del Sur.
Se dice que en política todo vale, de manera que cada contrincante emplea contra sus adversarios cuanto recurso le venga a la mano para alcanzar la victoria en las urnas. De ahí que se diga que los Demócratas tienen un “Arma Secreta” en su arsenal político, que salvando la distancia es como decir una bomba nuclear de 50 megatones capaz de liquidar de una vez por todas al actual vecino de la Casa Blanca.
Esa mortífera y poderosa arma es la Declaración de Impuestos de Donald Trump. Un documento que el Presidente norteamericano se ha negado por años a revelar a la opinión pública, quizás por las cosas “no santas” o ilegales que aparezca en dicha declaración.
Un Banco alemán acaba de revelar que tiene en su poder una copia de la Declaración de Impuestos del Presidente Trump. ¡El “Arma Secreta” que pudiera liquidar las aspiraciones reeleccionistas del actual mandatario Republicano está en manos de los alemanes!
¿Será como que si el fantasma de Hitler sale ahora a la luz para tomar venganza? Misterio de la política que puede cambiar el destino de las elecciones norteamericanas del próximo año.
Les habló para Réplica de Radio-Miami su director Max Lesnik.










