El caso de la casi epidemia de este nuevo padecimiento de características gripales que se denomina SIKA, que ocurre por la picadura de un misquito trasmisor, ya ocupa mucho terreno para combatirlo, sobre todo a las mujeres enrazadas las que son muy vulnerables ya que puede producir deformidades en el feto.
Miami cuenta ya con un número alto diagnosticado de este mal y que se ha esparcido desde la barriada de Wynwood, casi en el centro de Miami, hasta Miami Beach y para el norte ya llega a Orlando. Las agresivas acciones de las autoridades sanitarias no han sido suficientes y el mal sigue.
Pero en casos hay ya sus afectos impredecibles. Se trata de los desamparados que no tienen cobijas, ni techos, ni sanidad adecuada, viven en las calles y en portales de comercios por las noches. En Miami ya se cuenta con 4,152 casos censados, en Florida existe un ejército de estas personas, 35,964 que se sepa, que nada poseen, el 90 % no tiene ni alimentos, ni techos, de los cuales un sin número tienen variados padecimientos entre ellos el Zika.
Hoy sale en la prensa nacional una foto de un policía entregándole un frasco de spray contra insectos a un desamparado tendido en la acera, para que se lo aplique y evada las picadas de los mosquitos. El ridículo número ya hacen 15 homeless atendidos por policías y de un “record” de 50 latas de spray repartidas en Miami. Y de las posibilidades de solución como albergar y atender a esto, con techo, cama y comidas, a le vez enseñarles oficios y hasta trabajos, para estos donde tendrían comidas, camas y techo ¿ Qué ? La falsa caridad en primeras planas.
Hay datos que demuestran que el caso de estos pobres de esta tierra, no se trata con la eficacia que necesitan. Los informes nos os inventados por periodistas exagerados, son extraídos de US Departament of Housing and Urban Development (el famoso HUD), que tanto han dado de que hablar siempre por sus derroches de fondos desviados para otras cosas y las corrupciones rampantes durante años, en lugar de ser usados en atender y construir viviendas accesibles y atención pública adecuada.
Miami siempre a los primeros lugares en todo lo malo del país y esto es algo más.
Algo de interés sobre Cuba.
El Instituto de Geofísica y Astronomía, de la isla, han dado a conocer hace pocas semanas, algunos datos interesantes que pocos les hizo caso por no haber llegado a todos los humanos tanto de Cuba como del resto del planeta. Aquí fallaron los medios de entonces y de ahora también, pues no solo es lo interesante del caso sino lo peligroso también.
La información dice (en ingles):
Golpes de rayos hacen primer rango las muertes causadas por fenómenos naturales en Cuba.
“Tormentas con truenos ocurren todo el año en Cuba, pero son más frecuentes de abril a octubre y particularmente durante la temporada de huracanes de junio a noviembre.
El experto Reniel Suarez dijo un relámpago golpea la tierra en un fracción de 43.5 milésimas de segundo y un promedio de 65 cubanos muertos por estas descargas eléctricas cada año. Él recalcó que desde 1,979 al 2,013 – en 34 años – más de 1,680 ciudadanos fueron víctimas fatales directas, indirectas o secundariamente por los impactos de esos fenómenos naturales.
Suárez sugiere medidas de protección en las fases de tormentas de truenos, como puede ser buscar lugares seguros hasta que la tormenta se disipe; no mantenerse en lugares abiertos, ni realizar labores ni actividades deportiva o en piscinas o baños al aire libre, lagos, ríos, playas o en botes. Evitar el uso de celulares o estar cerca de estructuras metálicas, entre otras acciones adecuadas y preventivas.
De acuerdo a estimados internacionales, 24.000 personas son muertas por rayos y relámpagos que estallaron en su derredor, en todo el planeta cada año y 240,000 han resultados heridas por estos.
Nosotros vivimos en Miami y en el Sur de Florida, donde el clima es muy semejante al de nuestra nación de origen, por lo que se debería tener en cuenta estos datos de los profesionales cubanos para aplicarlos adecuadamente en casos semejantes también.
Les habló, “Desde Miami”, Roberyo Solís.










