
Y como dice el dicho, siguen llegando a la tierra de la libertad, pues Nixon es el quinto Gobernador estadounidense que arriba a la Isla, después de Andrew Cuomo (New York, abril 2015), Asa Hutchinson (Arkansas, septiembre 2015), Greg Abbott (Texas, diciembre 2015) y Terry McAuliffe (Virginia, enero 2016).
En conferencia ofrecida en el Hotel Nacional ubicado en la Rampa habanera, el gobernador destacó las grandes oportunidades de negocios que representa Cuba para ese Estado del medio oeste norteamericano.
Cuba consume muchos de los productos que nosotros producimos y Missouri es líder global en la producción de arroz, soya y pollo, rubros que Cuba importa en grandes cantidades para suplir su consumo interno y una creciente demanda del sector turístico y gastronómico.
Tras señalar las ventajas geográficas para la transportación de mercancías entre su Estado y Cuba, señaló que pueden competir en precios y en calidad.
Dijo que tanto el río Missouri como el Misissipi son navegables y desembocan en el Golfo de México, a apenas unos cientos de millas de los principales puertos nacionales.
Cuatro de las cinco preguntas que respondió a los periodistas presentes estuvieron dirigidas a los problemas del bloqueo económico que aun mantiene Estados Unidos contra la isla antillana y las dificultades que presenta para el buen desarrollo de las relaciones comerciales y financieras.
Nixon, reconoció que la persistencia del bloqueo que impone Estados Unidos a Cuba resulta una dificultad para establecer sólidos negocios.
Explicó que la Ley de Reforma a las Sanciones Comerciales y Ampliación de las Exportaciones del año 2000 abrió la posibilidad de que empresarios norteamericanos vendieran alimentos a Cuba, pero bajo difíciles condiciones como el pago por adelantado y en efectivo.
Subrayó que si bien las ventas alcanzaron un pico de 710 millones en el 2008, durante los últimos años han ido en descenso por la imposibilidad de acceder a créditos y las condiciones más favorables que Cuba encuentra en otros mercados, y contradictoriamente los agricultores, uno de los sectores que ha sido pionero del comercio entre los dos países se encuentra en desventaja en el nuevo escenario bilateral.
De ahí, enfatizó, que muchos estados productores de alimentos estén presionando por un cambio. El pasado año se creó la Coalición Agrícola de Estados Unidos para Cuba (U.S. Agricultura Coalition for Cuba, USACC por sus siglas en inglés) y en el Congreso están en marcha varios proyectos de ley que levantarían buena parte de las sanciones vigentes. Nixon confía en que puedan cambiar las condiciones actuales.
La diferencia entre dónde estábamos hace unos años y dónde estamos ahora crea confianza en que se puedan arreglar los problemas que restan, y consideró que también existen potencialidades para la transferencia de tecnologías que impacten en la productividad del campo cubano.
A continuación destacó el capital humano del país y sus avances en la medicina. Añadió que históricamente Missouri había importado níquel de la Isla y que el turismo era una opción atractiva a solo noventa millas de distancia.
Durante su estancia, Nixon inauguró un foro empresarial en busca de oportunidades comerciales mutuas, donde anunció una donación de 20 toneladas de arroz de alta calidad, producidas por la empresa Martin Rice, que serán destinadas al consumo de la población.
Importantes encuentros sostuvo con el vicepresidente del Consejo de Ministros, Ricardo Cabrisas, con los ministros de Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero y de Comercio Exterior, Rodrigo Malmierca, y recorrió varios sitios sociales y económicos. Habló para Radio Miami, Hedelberto López Blanch.










