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De la obsesión al fracaso total

De la obsesión al fracaso total

    Desde el mismo día en que huye el dictador Fulgencio Batista de Cuba (1ro. de enero de 1959),  dejando en desbandada a todo un ejército bien armado y toda una infraestructura semi destruida y otros tantos desmanes que causan el descalabro de toda un nación, Cuba,  Estados Unidos, comienza una tarea de penetración para desestabilizar esa Revolución, con sabotajes económicos y materiales, que apuntaba esa isla,  a nuevos rumbos ajenos al trazado de por ese imperio más de medio siglo atrás.

El presidente de ese país era entonces al general Dwight Eisenhower y como tal,  planea ya en 1960 una invasión para desconocer al poder de legitimación que ese cambio de escena cubana había experimentado. Planeando una invasión a Cuba, aporta más de trece millones para que la CIA y otros componentes del gobierno yanqui, comenzaran a ejecutar esos planes, cuando le   llega el cambio de mando por el nuevo presidente John Kennedy, quien decide realizar ese acto de provocación que se pretendía, a través de la violencia armada para  crear un nuevo gobierno en Cuba. Ocurre entonces el intento de invasión mercenaria conocida por algunos como Bahía de Cochinos, en el centro sur de la isla, el 17 de abril de 1961..

Después de un desembarco de unos 1, 400  hombres bien armados y respaldados por Aviones y barcos y de enfrentamientos contra un pueblo con armas vestido de Milicianos, Fuerzas Armadas Revolucionarias y  una escasa aviación de guerra de defensa, se da al traste con ese grupo de gente que vinieron a matar con armas “Made in USA”.

Solo bastaron 72 horas para que después de perder un centenar de combatientes  de la parte de los invasores y algo más por la parte cubana de la isla, debido a lo artero y sorpresivo del ataque, se rinden bajo el auge de la defensa de la patria que respondía además de en el escenario de combate, en todo el país neutralizando a los elementos que podrían apoyar a los invasores del exterior.

Por eso un  día como el de hoy, se celebraba en todo el país esa Primera Victoria contra el Imperialismo en América, hace ya 55 años, que unión a todos los movimientos insurreccionales y opositores en todo el Continente Americano.

Cómo van los aspirantes.

   Acaba de terminar el periodo primario electorero del poderoso estado de Nueva York y los resultados muestran una vez más la opinión y deseos de la gente por sus favoritos en esta contienda.

Realmente nada sorprendió a la opinión pública que no fuera el desastroso final republicano  del ultra derechista y rabioso “tipartidista” Ted Cruz, quien no obtuvo boletas ni para el desayuno, terminando con un raquítico 15 % del total de votos del estado. Trump se alzó con un 60 % contra Kasich que quedó segundo con el 25 %.

Por la parte demócrata Hillary Clinton obtuvo el 58 % contra el 42 % de su oponente , el socialista declarado Bernie Sanders.

Actualmente el estado de las cosas es así: Republicanos; del total de 1,237 delegados  necesarios para ganar la candidatura sin discusiones largas,  Trump tiene ya 845 delegados en el bolsillo, con el 68.3 % del total. Cruz el 45.1 % y Kasih el 11.8 %. Dejando la perspectiva de que este último está luchando por gusto y gastando igualmente  dinero claro está.

En cuanto a los demócratas, andan por el total de 2,383 delegados, la Clinton ya tiene 1,958, para un 81.7 % y le sigue su adversario Sanders con solo el 51.8 % . Vemos como en este caso la aspirante mujer solo le falta menos de 20 % para ganar limpiamente y al socialista aún requiere ganar casi el 50 % del total para el final.

Los expertos en estas cosas auguran una victoria total de Clinton por los demócratas y también de Trump por los conservadores, ya que este solo necesita un 32 % contra su más cercano,  Cruz que necesitaría ganar un total de 45 %. Kasich no se cuenta ya que le faltan un total de más del 88 % para la victoria, algo casi imposible de lograr.

Realmente aún no se explica que no se hayan ya quedado solo dos entre loe republicanos y uno solo entre los demócratas. Siguen en el mameo todos por igual aún teniendo las de perder claramente algunos de ellos.

Les habló “Desde Miami”, Roberto Solís.

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