– En La Habana – y me imagino que en toda Cuba, pero lo acaban de confirmar sobre la capital – ,todos los hospitales, se le garantizó la energía eléctrica. CUPET mantuvo la distribución de Diésel.
– Es falso que falleciera alguien por falta de electricidad. Ni siquiera hay pacientes críticos en las terapias intensivas.
– Aguas de La Habana, garantizó el agua, a pesar de la falta de energía eléctrica. El servicio de hemodiálisis, no se detuvo.
– Hoy los privados, prácticamente no tenían pan – encontré carito -, pero vino el de la bodega y doble, porque «debían» el de ayer domingo. Se concentró la elaboración en algunas panaderías.
– Antes había comprado panes con queso, ofertados por Gastronomía de Plaza, que también vendió caldoza, arroz con subproductos..
– En el MINSAP, que tiene un grupo electrógeno para su puesto de mando, brindaron la oportunidad a los vecinos, de cargar los teléfonos.
Esa es la Cuba que conozco y aún existe. Toda mi solidaridad para con mis compatriotas, que sé que están agotados, cansados, airados y demás emociones y sentimientos razonables y esperables en la situación actual. Toda mi rabia y mi odio contra aquellos que, una vez más, pretenden rendirnos a través de la desesperación».
En este minuto me vino a mi mente aquella canción del poeta donde la Esperanza en Tiempos de Lucha se hace presente: ‘Preludio de Giron’ de Silvio Rodríguez una obra sumergida en la temática de la lucha y la esperanza en un contexto de conflicto. La letra evoca imágenes poderosas cobijadas por la segura victoria
Nadie se va a morir, menos ahora
Que esta mujer sagrada inclina el ceño.
Nadie se va a morir, la vida toda
Es un breve segundo de su sueño.
Nadie se va a morir, la vida toda
Es nuestro talismán, es nuestro manto.
Nadie se va a morir, menos ahora
Que el canto de la Patria es nuestro canto