Dos comentarios con alguna relación

   Pido disculpas por traer semejante comentario sobre algo que no produce sino repugnancia, pero lo explico  para aclarar algunas variedades del argot criollo. ¿ Quién no conoce el insecto llamado vulgarmente “ladilla” (plhirus pubis) ? que no es otra cosa que un bichito de más o menos un par de milímetros de diámetro, de forma redondeaba y que pica y succiona sangre, como lo puede hacer el mosquito. Se dice que su contagio es en las relaciones sexuales ya que los lugares donde mejor se localizan son en las partes del pubis humano, aunque puede ser también, con rareza,  encontrado en el cabello de la cabeza, las axilas, los bigotes, cejas,  pestañas, etc. Así pueden ser adquiridos en  el uso de ropas de personas infectadas.  Cada cinco días pone hasta 15 huevos o liendras y paren a la semana. Solo se combaten con cremas y lociones especiales a esos efectos. Esta infección se conoce por Ftiriasis.

De todas formas se preguntarán ¿ a qué se debe este comentario ? Pues bien se trata de  que cuando en el dicharachero cubano alguien fastidia mucho con algún comportamiento o insistencia exagerada, se le dice “estás hecho una ladilla”, no jodas más.  Y claro está, cuando esa actitud supera todas las expectativas, se agrega:  “te has vuelto una piriquitilla” y al indagar de qué se trata este calificativo, se  explica que se és tan insistente que parece ser un bichito  tan molesto, que es muy  pequeño y penetrante  que este figurado insecto,  es el que se aloja en la región púbica “de las ladillas”.

Aclarado esto le voy con algo serio ahora sobre otras  pequeñeces cubanas. Se ha divulgado desde hace mucho tiempo, que el famoso Zunzún cubano (Mellisiuga Heleace), también conocido por pica flor, colibrí, chinchita, etc., oriundo de Cuba y descubierto en 1,844 por el científico alemán Juan Cristóbal Gundiach,  “era” el ave más pequeña del mundo, hasta que se publica que existe el “Zunzunito”, aun más chiquitico. Mide solo unos cinco centímetros desde la punta del pico hasta el final de su cola y pesa solo dos gramos.  Por ello se le llama también el “pájaro mosca” o se confunde con una  abeja.

Ambos el “grande” (Zunzún) que mide diez centímetros y el chiquito (Zunzunito) son aves valientes, pues se afirma que atacan a al pájaro sigú (ave de la familia de las lechuzas y los búhos)  y hasta las auras tiñosas, picándole las cabezas en pleno vuelo,  para ahuyentarlas cuando se acercan a sus nidos.

Ambos familiares, el mayor y el menor,  maniobran sus alas para mantenerse estáticos en el aire, en un solo lugar frente a una flor, sin posarse,  extrayendo con su pico su más favorito alimento, moviendo las alas  a velocidades de hasta 80 veces por segundo, imperceptible a la vista humana. Cuando están en épocas de apareamiento, su velocidad aumenta a 200 veces por segundo y su corazón late muy vertiginosamente.

Sus hábitats más frecuentados son la Ciénaga de Zapata y la Isla de la Juventud, aunque también son vistos en los lomeríos boscosos cubanos.