En el día de Martin Luther King Jr. que se celebra hoy, aqui en Estados Unidos, queremos rendir un especial homenaje desde Radio Miami y Hermes América en Español a la obra y vida de este paradigma de las luchas sociales, estaremos hablando de su biografía, pero escogemos la fecha para reconocer el trabajo qu realiza desde Cuba, el Centro Memorial Martin Luther King que dirige el Pastor Raúl Suárez Ramos.
Suarez Ramos, se define como pastor del pueblo. Desde ese lugar comprende que los cristianos son pieza clave en la construcción de un mundo más justo e igualitario. Al analizar la realidad de la Iglesia frente a las necesidades de quienes sufren, plantea que “hay iglesias que caminan muy bien con el gran capital y no están pensando en mirar los rostros curtidos y hambrientos a sus hermanos y hermanas”. Según él, estas iglesias inyectan una falsa esperanza al no plantear cambios reales de su entorno, volviendo a la personas objetos de ambiciones por el dinero, el poder y el lujo, “de estas iglesias estamos llenos en nuestra América Latina, lamentablemente” añadió. Las iglesias que “caminan con la gente pobre, abrazan, miran y van de la mano, exigiendo mejores condiciones de vida, y el acceso a los derechos más fundamentales para la vida, como el agua, la comida, la vivienda, la dignidad, la paz”.
El pastor y diputado es autor del libro “Memoria de un pastor en revolución”

El día de Martin Luther King Jr. se celebra oficialmente el 15 de enero, en el día del cumpleaños del Dr. King, pero el día feriado será siempre el tercer lunes del mes de enero.
En este día se celebra el nacimiento del Dr. Luther King. Jr., que estuvo al frente de la lucha por los derechos civiles.
Es un día feriado o festivo en los Estados Unidos de América . Permanecen cerradas las escuelas, y cualquier organismo federal, tales como bancos y el servicio de correo postal. Muchas empresas privadas también cierran, pero no todas.
Quién fue Martin Luther King, Jr
Nació el 15 de enero de 1929, en Atlanta, Georgia. Sus padres fueron el reverendo Martin Luther King y Alberta Williams King. Estudió sociología en Morehouse College, y obtuvo una licenciatura. Más tarde, realizó en Boston University doctorado en teología sistémica.
En 1953 se casó con Coretta Scott, con la cual tuvo cuatro hijos: Yolanda Denise, Martin Luther III, Dexter Scott y Bernice Albertine.
King vio cómo en el sur a los afroamericanos no se les daba el mismo trato que a los blancos: debían, por ley, viajar de pie en los autobuses en lugar de ir sentados. Tampoco podían entrar en determinados establecimientos, como hoteles y restaurantes.
Esto violaba los derechos del individuo, fuera de cualquier raza o etnia, y King inició una protesta en contra de la ley de segregación.
Después de más de un año de manifestaciones pacíficas lideradas por el Dr. King, la Corte Suprema de los Estados Unidos declaró que la ley de Alabama – la ley de segregación – era inconstitucional.
El 23 de agosto de 1963, Martin Luther King lideró una marcha en Washington D.C. a la que acudieron más de 250.000 personas. Fueron al Capitolio para pedir que se aprobaran las leyes de los derechos civiles.
Fue ese día cuando King pronunció su famoso discurso que comenzaba con «Tengo un sueño» (I have a dream).
En 1964, se aprobó la Ley de Derechos Civiles, que garantizaba igualdad de derechos sin importar la raza o el color de la piel. Por este gran logro, y por sus manifestaciones pacíficas para conseguir la igualdad, King recibió ese año el Premio Nobel de la Paz.
Martin Luther King fue asesinado en 1968, en Memphis, Tenesee.
15 años más tarde, en 1983, se declaró el tercer lunes de enero como día de Martin Luther King Jr. para conmemorar su nacimiento, y día feriado.
En la Habana Cuba, existe el Centro Memorial Martin Luther King, una organización macroecuménica de inspiración cristiana, que desde el pueblo cubano y sus iglesias contribuye proféticamente a la solidaridad y la participación popular, consciente, organizada y crítica, empeñada en una opción socialista. Esa contribución la hacemos desde una concepción de Educación Popular y una teología popular, crítica, liberadora y contextualizada.
Nuestros valores
* Sustentamos y guiamos nuestro trabajo por valores.* Damos razón de nuestra esperanza porque la organizamos con el testimonio de servicio que parte de una ética emancipadora de inspiración cristiana que da sustento al compromiso consciente, rebelde y profético con el pueblo cubano y el proyecto de justicia social.* Tenemos como centralidad la vida humana enlazada con el respeto a los derechos de la naturaleza.* Asumimos la defensa de la vida plena para todos los seres humanos sin exclusiones ni discriminaciones.* Nuestras prácticas parten de la concepción de la Educación Popular, sustentada en una creación colectiva que se define en la participación democrática para la toma de las decisiones, en una concepción dialógica, de pensamiento propio, individual y colectivo, con dimensión crítica y capacidad de discernimiento.* Optamos por la creación de un tejido social cuyo protagonista es el sujeto popular consciente, comprometido y propositivo en la construcción del proyecto social cubano.* Asumimos la espiritualidad y los factores emocionales como componentes inalienables en la formación ética y política que preconizamos. Entendemos la alegría y el don de jugar como una manera diferente de ver la vida. Juego con intencionalidad, propósitos, ganas y optimismo.* Somos un proyecto abierto, de experiencias transformadoras y actuamos con perseverancia en el camino escogido, a pesar de los obstáculos circundantes, sin desviarnos hacia donde hay recursos o senderos fáciles. Fortalecemos la capacidad revolucionaria de no conformarse.
Misión
Promover valores emancipadores
Objetivos estratégicos
-Ampliar y/o consolidar la presencia, organización y legitimidad de la Red de educadores y educadoras populares y la ecuménica Fe por Cuba a nivel territorial y nacional.
-Consolidar nuestra contribución al desarrollo en Cuba de una cultura política basada en la participación consciente y en el control popular.
-Fortalecer nuestras estrategias de trabajo hacia AL y EU con énfasis en la integración, los aprendizajes y la solidaridad mutuas.
-Contribuir a la renovación de la misión y el liderazgo ecuménico para responder proféticamente a los desafíos de la realidad cubana actual y del mundo.
-Consolidar la sostenibilidad y el desarrollo organizacional del CMLK y sus redes en coherencia con la inspiración cristiana y los valores que nos sustentan.
Martin Luther King tenía un sueño —y así lo expresó en su memorable discurso— el de ver un mundo diferente lleno de igualdad social, económica, política, religiosa, racial; un mundo sin exclusiones, sin guerras y sufrimientos.
Creía en la completa libertad de los seres humanos. Pero fue muy claro cuando desde la cárcel en Birmingham en el año 1963 en una de sus cartas escribió: “la libertad nunca es dada voluntariamente por quienes nos oprimen, la misma tiene que ser demandada por quienes están siendo oprimidos”.
Orar por la libertad no fue para el pastor bautista norteamericano un asunto de Dios, fue una seria responsabilidad cotidiana. Sobre este tema fue muchísimo más lejos cuando al reflexionar sobre el fenómeno social de la libertad rechazó y desmanteló las concepciones teológicas que acotan en la inercia y el fatalismo las acciones a las que está llamada la gente pobre, oprimida y excluida del mundo, y concretamente, de su país: los Estados Unidos. Por esa razón en su libro, Where Do We Go From Here?, dice enfáticamente: “la libertad no se gana a través de aceptar pasivamente el sufrimiento. La libertad se gana luchando contra el sufrimiento”. En otras palabras: muéstrame tus obras y yo te digo si tienes fe.
Son muchas las enseñanzas que dejó el reverendo King a los jóvenes de su país y de todo el mundo. Entre ellas hay que mencionar su incesante lucha por la paz. Desde las calles, concentraciones, marchas y desde el propio púlpito de las iglesias donde predicó, libró una descomunal batalla para que el gobierno norteamericano entendiera lo nefasta, violenta e injusta que era la guerra contra Viet Nam. Sobre este punto dijo: “la sabiduría nacida de la experiencia debería decirnos que las guerras son obsoletas”, y recalcó: “estoy convencido que debemos de ver a la guerra no sólo como una indignación moral, sino también como un enemigo de la gente pobre”. La historia le ha dado la razón muchas veces.
Sus palabras de entonces no han perdido su hondo significado; sin embargo han caído en un hueco sin fondo. Hoy, aquellas palabras de King podrían transponerse de Viet Nam a cualquier otro país con la paz amenazada: “Hablo como un hijo de Dios y como hermano a todos los que sufren en Viet Nam.” Siguen siendo “los pobres en los Estados Unidos” quiénes están pagando el precio más grande, el último precio en el campo de batalla y la pérdida de la esperanza para ese país, mientras que corporaciones como Halliburton cosechan los beneficios.
La bala que cegó la vida del pastor negro norteamericano aquel 4 de abril mientras se dirigía al pueblo desde el balcón del hotel Lorraine, en Memphis, Tennessee, sigue clavada en la consciencia de la nación del Norte. Nunca, como ahora, la voz profética de Martin Luther King, Jr. continúa retumbando en las mentes y corazones de los que en Cuba, y en cualquier “oscuro rincón” de la tierra apostamos por la paz y la justicia social.











