Hedelberto López Blanch

Faltó muy poco para que el legítimo gobierno boliviano de Luis Arce fuera derrocado por un golpe militar encabezado por el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, general Juan José Zúñiga. La firme posición del presidente, el apoyo de las organizaciones obreras y del pueblo, lograron detener la embestida.

De suma importancia resultó la cobertura en vivo que realizó Telesur que a la par que ofrecía imágenes en vivo, su corresponsal y los locutores del estudio daban datos y ofrecían declaraciones de líderes y organizaciones del mundo que rechazaban el golpe.

El miércoles 26 de junio, mientras el presidente Arce se reunía con su equipo en la Casa de Gobierno, la Plaza Murillo fue invadida por cientos de militares, quienes reprimieron con gases a la población allí presente y rompieron la puerta del Palacio Quemado para luego intentar tomar el Órgano Ejecutivo.

Dos docenas de militares armados ingresaron bajo las órdenes del general Zúñiga, que fue enfrentado enérgicamente en una discusión por el presidente Arce y los miembros del gobierno. Un vídeo que se ha expuesto en las redes sociales detalla los momentos de la querella en la que el presidente en todo momento toma la iniciativa y ordena al sedicioso a retirarse. 

En declaraciones a los miembros de la prensa que cubrían el hecho, Zuñida anunció que había ordenado la liberación de todos “los presos políticos”, incluidos la expresidenta de facto, Jeanine Añez, Luis Fernando Camacho y otros implicados en el golpe de Estado de 2019 contra Evo Morales.

Dos días antes, Zúñiga en una entrevista televisiva dijo que el expresidente Evo Morales (2006-2019) no podía volver a postularse a un mandato presidencial, y que si avanzaba en ese propósito, los militares lo detendrían. Esas declaraciones no fueron aceptadas por Arce quien ya tenía decidido removerlo de su cargo.

Luego de rechazar las intimidaciones y demandas del general, el presidente renovó toda la cúpula militar y consiguió que los golpistas desalojaran la Plaza Murillo. Al anochecer el general sublevado fue detenido, junto a otros cabecillas y puesto a disposición de los tribunales. 

El general Zúñiga tiene un expediente oscuro pues estuvo en el centro de acusaciones por varias acciones, entre ellas su supuesta participación en el «Plan Negro», una operación dirigida a perseguir a líderes políticos y sociales. Además, enfrenta acusaciones de malversación de fondos públicos.

Todo hace indicar que ha sido una nueva táctica de Golpe de Estado Blando, es decir, los elementos de extrema derecha con conexiones directas con Estados Unidos tomarían el poder sin muchas víctimas, dejarían al presidente en su puesto y obligarlo a seguir sus órdenes. La intransigente posición de Arce no lo permitió. 

La tirantes que ha existido en los últimos meses entre el expresidente Evo Morales y Luis Arce también ha facilitado la desunión de las fuerzas progresistas, y oportunidades para que la derecha se sienta con motivos para hacerse con el poder.

Sintomático también resultó que días atrás, la Cancillería boliviana citó a la encargada de Negocios de la Embajada de Estados Unidos, por supuestos actos de injerencia en la política interna del país. La presidenta de la Asociación 

de Familiares de Detenidos, Desaparecidos y Mártires por la Liberación Nacional (ASOFAMD), Debra Hevia denunció que esa sede “opera en Bolivia a través de varias organizaciones de la sociedad civil, las cuales dicen defender los derechos humanos. 

Asimismo, hay que tener en cuenta los continuos viajes a países de América de Sur realizados por la jefa del Comando Sur, generala Laura Richardson y su interés por mantener la región bajo la égida de Estados Unidos. 

En una de sus comparecencias en el congreso afirmó que Latinoamericana es relevante para Washington pues la región tiene “ricos recursos y elementos de tierras raras, el 60 % del litio en el triángulo (Argentina, Bolivia, Chile) que es necesario para la tecnología actual, se encuentran en las zona las reservas más grandes de petróleo, a lo que se suman los descubiertos recientemente en Guyana; se hallan los recursos de Venezuela, petróleo, oro y cobre; tenemos los pulmones del mundo, el Amazonas; también el 31 % del agua dulce del orbe en esta región. Quiero decir que tenemos mucho que hacer, esta región importa, tiene que ver mucho con nuestra seguridad nacional y tenemos que intensificar nuestro juego”.

Durante una conversación en enero de 2023 con el think tank Atlantic Council, la generala se refirió a Rusia como su «adversario número dos» en la región —detrás de China—, debido a las relaciones del país euroasiático con Cuba, Venezuela y Nicaragua. 

Por último la reciente visita de Arce a Moscú, y su intención de unirse al bloque BRICS no ha sido bien recibida por los halcones estadounidense.

Por todo lo explicado, Bolivia se halla en el “ojo del huracán” y solo la unión efectiva entre sus líderes, organizaciones sociales y su pueblo podrán detener las constantes amenazas que soplan desde el Norte con la ayuda de la oposición de derecha en el país.