Frei Betto: El pueblo cubano, heroicamente, ha 

resistido el bloqueo

Una alegría estar en Cuba, dijo el destacado intelectual brasileño y teólogo de la liberación al comentar la visita del Papa Francisco

por Juana CarrascoPara mí es una alegría estar en Cuba en ocasión de la visita del Papa Francisco, con esta frase rotunda inició el reconocido teólogo de la liberación e intelectual brasileño, Frei Betto, su encuentro con decenas de periodistas nacionales y extranjeros en la Sala de Prensa instalada en el Hotel Nacional de La Habana para el importante evento.

Pocos países de América Latina han tenido la oportunidad de recibir la visita de tres Papas en tan breve lapso de tiempo, los tres últimos, y esto concita celos de algunos países con mayor población católica, aseguró, haciendo referencia a que solo Brasil es la otra nación que ha tenido este honor, significando la importancia que se le concede a un país de gran religiosidad como la mayor de las Antillas, «aunque no es un país predominantemente católico».

Más adelante catalogaría esta visita como «un regalo al pueblo de Cuba», como también es un regalo al pueblo estadounidense la visita que realizará a ese país del 22 al 28 de septiembre. «Una visita que será más complicada», afirmó sobre esa segunda etapa de esta gira papal, porque apuntó que «están en proceso electoral».

Señaló Frei Betto en sus breves palabras introductorias de la rueda de prensa, en la que fue «acosado» por numerosas preguntas, que Francisco es un Papa que está haciendo una revolución dentro de la Iglesia Católica, continuando lo que hizo en su momento Juan XXIII y mencionó la encíclica Alabado sea el Señor donde abordó con profundidad los problemas medioambientales, sus causas y cómo el deterioro del hábitat humano afecta con peso mayor a los más pobres de este mundo.

Impacta su cercanía a los pobres, aseguró Frei Betto sobre el Sumo Pontífice, porque «tiene la fe de Jesús».

En respuesta una pregunta primera, indagatoria que lo llevó a su libro Fidel y la Religión, el destacado intelectual recordó que en abril de este año estuvo también en la Isla para el 30 aniversario de la entrevista que hiciera en 1985 al Líder de la Revolución. Cuba, afirmó, un país con 11 millones de habitantes, sacó una edición de 1 300 000 ejemplares, para dar a entender el interés del tema entre los cubanos, «un pueblo muy religioso, no propiamente católico» lo que, dijo se parece a Bahía, en Brasil, donde hay una mezcla de catolicismo con religiones de origen africano.

Apuntó que efectivamente hubo tiranteces entre la Revolución y la Iglesia Católica en los primeros años después del triunfo de 1959, pero no con las iglesias cristianas. Aludió a que pocos recuerdan que en la Sierra Maestra hubo un sacerdote católico, el padre Sardiñas, quien fue Comandante de la Revolución, y el Papa le autorizó a utilizar una sotana verde olivo.

Frei Betto señaló que al inicio de la Revolución muchos católicos se opusieron a los cambios en Cuba y que un cura se llevó a 14 000 niños a Estados Unidos «porque dijo que aquí se iba a quitar la patria potestad», en alusión a lo que se ha conocido históricamente como la Operación Peter Pan.

El libro Fidel y la Religión quitó el mito y los prejuicios de católicos y comunistas, puntualizó al tiempo que en esa característica suya de ejemplificar con hechos y anécdotas dijo que la fiesta de San Lázaro, la más masiva manifestación religiosa en La Habana, que es el 17 de diciembre, coincidió con el día del anuncio por los Presidentes Raúl y Obama del propósito de restablecer las relaciones, lo que consideró «un milagro de San Lázaro», y el día del cumpleaños del Papa Francisco.

Frei Betto recordó su primer encuentro con Fidel en Nicaragua y sus preguntas de entonces y las reflexiones del Comandante. El Estado y el Partido Comunista de Cuba destacaron más tarde su condición de laicos, recordó.