¡ Ay…Miami…Miami !

Esta parte del mapa de la Unión Americana, es muy codiciada por mucha gente del sur del continente, ya que en ella se encuentran cosas que se nombran erróneamente –  aunque a veces son los de mayor explotación –  cualidades para los hispanos no comunes en otras partes del país. El idioma sobre todo llama mucho la atención, el 70 % de la población habla castellano. Además hay una penetración de negocios en manos de cubanos, venezolanos, colombianos, brasileños, en fin esta ventaja de poder aspirar a un trabajo en compañías latinas es algo muy atractivo. Igualado  quizás por otros escasos lugares como Los Ángeles, Chicago, New Jersey, etc. Pero Miami tiene un mejor clima, además de buenas, aunque caras, playas.

Para los cubanos principalmente en  esta parte del país que cuenta ya con unos 5.5 millones de habitantes – el Condado Miami-Dade – han ocupado el liderazgo demográfico. Del 4 % que representan este grupo criollo en el estado, el 57 % vive en Miami. En esta zona la llamada “Capital del exilio” (cubano por ahora), es la ciudad de Miami, la mayor del condado,  con 418 mil habitantes. Pero la también apodada “Capital del sol”, tiene sus cosas buenas y malas.

Miami se considera la ciudad más limpia en cuanto al medio ambiente, pero en otras cosas como el costo de la vida ha escalado  del lugar nueve que tenía en el 2009 al segundo en este 2015, siendo el octavo condado en importancia geopolítica del país. Sobrepasa el promedio nacional de pobreza del 16 % al 31 % en Miami, habiendo subido en la última década del al 70 % en este indicador.

La renta para poder vivir decentemente,  un apartamento, – no una casa –  con un dormitorio, debe pagarse $ 1,350 y si se desean dos, para una familia típica hay que desembolsar $ 1,700. Esto habitualmente hay que multiplicarlo por tres para que se reciba la llave de la puerta, ya que se exige normalmente un mes adelantado de renta, un mes en fondo, asegurando una esencia hasta que se termine el contrato y otro mes como garantía sobre posibles daños ocasionados por el inquilino a la vivienda. Sobre esto es bueno aclarar que  cada vez se pone más difícil poder calificar para ser aceptado para vivir en un lugar rentado, ya que los tramites y recomendaciones cada vez son más difíciles de llenar.  Esto representa hoy en día un 45 % de las entradas de un hogar, por lo que ha subido desde el 30 % hace solo  una década y sigue la escalera ascendiente.

Los gastos de electricidad, agua y drenajes, comida,  ropa, transporte y  combustible  son mucho más  altos en comparación con otras áreas del país. También se incluye el uso de celulares e Internet, que superan el promedio nacional en un 25 %. El seguro médico solo lo gozan y con muchas limitaciones el 60 % de la población. Y el desempleo llega en ocasiones al 12 % , estable un 7.9 %  siendo el  nivel nacional el 5 %.

Así mismo la delincuencia es algo incomodo para los actuales y futuros habitantes así como los que planean viajes de exploración antes de decidir mudarse a esta área. Miami – Dade tiene un promedio  de un ciudadano víctima de un crimen de cada diez habitantes. Igual cantidad en  robos de viviendas.

En la categoría de “Ciudad Miserable”, Miami ocupa el lugar segundo  dentro de las más de seis  mil áreas del país, superada solo por Stockton, California, que solo le lleva ventaja  Miami, por el clima que esta última le favorece. Según este estudio de la Revista Forbes, este lugar del Sur floridano, hubiera ocupado el primer lugar en la nación dentro de las 100 urbes más importantes del país.

La liquidaciones por embargos hipotecarios, fueron los más altos del país con una cantidad que supera los 172 mil  casos. También la corrupción de funcionarios públicos hace record, con más de 400 arrestos de estos y condenas, en reciente pasado.

Tal como se pide que se cuiden de no lanzarse al mar o atravesar fronteras terrestres para entrar ilegalmente en estados Unidos, por lo peligros que estas aventuras encierran,  a esta advertencia se suma, “piénselo dos veces si decide venir a vivir a Miami.

Terminamos sobre la cantaleta anticubana del gueto, que ya aburre sobremanera, y no solo los cubanos decentes, sino a todos los habitants del area, sobre todo ahora en que ya hay relaciones amistosas y diplomaticas entre ambas naciones.

De las cosas buenas de Miami,  que las hay, aunque en menor cuantía, hablaremos en otra ocasión.

Les habló “Desde Miami” Roberto Solís.