Andrés Castillo, recordarlo vivo
Esta foto fue de las últimas, tomadas en Sancti Spiritus, la segunda es junto al autor en el aeropuerto José Martí

Desde México, el compañero y amigo Raúl García me daba la noticia, «Con gran tristeza conocimos por un mensaje en Facebook que nuestro amigo, colega, intelectual Andrés Castillo Bernal falleció el pasado 5 de enero. En México sembró su leyenda y sus libros, querido. Me uno al dolor de su familia, amigos y miembros de la Uneac. Adjunto el mensaje que envié a la dirección de la Uneac de su tierra natal, mi terruño, Sancti Spiritus, de la cual nunca se apartó. Hermano, máximo representante de los intelectuales espirituanos: Trasmite en nombre nuestro, de nuestra esposa el pésame a su familia, el dolor de perder a un espirituano, cubano que convertía su excentricismo en un poema. Para unos fue un defensor de la ideas revolucionaria, admirador del Che, luchador incansable, su personalidad era única, l personaje de leyendas, soberbia en algunas ocasiones y defensor de lo que hacía, aunque algunos no le agradaba, a carta cabal. Amigo, si, y revolucionario mucho más. Nuestra Uneac, de los espirituanos debemos honrar su memoria. Me uno a todos»
Sobre Andrés pudiéramos hablar y no acabar nunca, hace apenas unos meses, fue a despedirme al aeropuerto José Martí, como siempre hablamos de proyectos y de libros quedamos en vernos en Guadalajara y presentar juntos sus obras y alguna publicación mía. Ya estaba enfermo, Andrés me dijo, no puedo tomar, pero contigo quiero hacerlo y entre los dos brindamos con una cerveza Cristal, tan clara como su amistad y amor por nuestra Cuba.
A Andrés lo voy a recordar siempre como que está vivo, alegre y «bullanguero». Él fue el verdadero amigo que cualquiera debe aspirar a tener, nada era de él, sólo la seguridad de compartir su amistad y amor por sus nietas y una amena charla, casi siempre de historia, lo mismo en México que en Cuba. Sentía por ambas naciones un amor desmedido, con él viví anécdotas en el DF, en Guadalajara, en Poncitlan y en su entrañable Lagos de Moreno y en Sancti Spíritus dignas de varios libros. Algún día me gustaría hablar ante un monumento a Andrés lo mismo en México que en Cuba. Aquel día hermoso de junio de 2015 cuando paseamos junto a otros amigos por el Bulevard de Sanctí Spiritus, Castillo me pidio que le hiciera una foto con Oscar Fernández Morera. Considerado el precursor de las artes plásticas en Sancti Spíritus. Y aquí está la foto, Andrés y el gran pintor de la Villa del Espíritu Santo. Tanto uno como el otro, han quedado sembrados en la cultura espirituana y cubana para siempre.
LA ÚLTIMA ENTREVISTA A ANDRÉS CASTILLO BERNAL
En mis archivos de fotos y videos, se había quedado sin publicar una entrevista al periodista y escritor cubano Andrés Castillo Bernal, fallecido el día 5 de enero de 2016. Y es que estaba guardada, pienso, como una despedida de este gigante apasionado de Cuba y México, amante de Sancti Spíritus y Lagos de Moreno. Andrés aqui anuncia, que tambien hace poesías. Se nos va el poeta pero quedan sus versos, como aquellos de Neruda/Cuando se va un amigo.
Se separa el llanto
del alma.
Una herida se abre
con el silencio
de un recuerdo imborrable.
Hasta hoy 6 meses después, en las horas que recibimos la triste noticia de la muerte del PATRIOTON Andrés, desempolvo esta entrevista para que el propio Castillo se despida. El escenario, mejor no puede ser, el Parque Serafín Sánchez de Sancti Spíritus, su ciudad natal. Es una mañana de junio de 2015, cantan las aves, el sol es más que radiante, un viento suave le acaricia el rostro a Castillo, mientras ondea la bandera cubana en recio mástil, tal como el escritor que levanta su mano no para decirnos adiós, sino para quedarse vivo siempre, entre nosotros. Un abrazo eterno compañero.
Oda a Castillo

LA DEUDA QUE NO PAGO
El hombre más hiperquinético que conozco le acaban de editar en México uno de sus más recientes libros. Ellos cuentan sobre él, un especial homenaje del escritor Andrés Castillo Bernal al Ché Guevara. Una compilación de historias sobre el legendario guerrillero. Este libro lo presentará el viernes 18 de febrero, a las 11 de la mañana, en la sala Nuestra América, en la Fortaleza San Carlos de la Cabaña, en La Habana, sede principal de la Feria Internacional del Libro Cuba 2011.
Ahí estará puntual Castillo Bernal, mi amigo y coterráneo a quien le debo una entrevista hace años, para hablarles del Ché Guevara, además de sus tantos proyectos. Lo verán llegar con su inconfundible sombrero de alas anchas y bastón. Igual los contaminará con esas infinitas energías creativas que posee y se les desbordan por cada poro. Prepárense para escuchar hablar a un hombre con todo el cuerpo. Porque él es de los que se comunican con manos, ojos, cuerpo, y alma sobre todo. Tiene voz de mando militar y la usa a todo pulmón.
Castillo tuvo la deferencia de incluir en esas páginas la entrevista que yo le hiciera a Leonardo Tamayo Núñez,el Urbano de la guerrilla boliviana, hace unos años en mis tiempos de corresponsal del periódico Juventud Rebelde en Sancti Spíritus. Leonardo Tamayo Núñez, es uno de los tres sobrevivientes de aquella gesta, y, aunque él no lo afirma, es considerado uno de los hombres más guapos de Cuba, y más humilde también. Estuvo junto al Ché durante diez años y seis meses. De abril del ’57 a octubre del ’67. Es uno de los pocos en este mundo en verlo vivo poco antes de ser asesinado en La Higuera, Bolivia.
Realmente mi amigo escritor es un generador atómico de ideas. Nunca cesa. Siempre tiene entre manos algo en lo que empeña hasta los huesos. Ahora también escribe sobre el poeta y pintor Fayad Jamís, otro grande de la cultura cubana, y nacido en las tierras isleñas del Cabaiguán espirituano.
A Castillo le debo hace mucho una entrevista. Pero él no sabe que no suelo entrevistar a mis amigos. Con ellos prefiero conversar y escribirles en el momento en que mis caprichosas musas me susurran al oído. En ese instante cuento sobre ellos con el alma, más que con el oficio. Sinceramente este amigo mío es muy insistente, y yo, como siempre asumo a las personas tal y como son, solo hago reírme y no hacerle mucho caso.
Sé que nació en mi tierra natal espirituana. Esa ciudad es imprescindible para él, al igual que Ciudad México y La Habana. Su vida transcurre entre esas tres urbes desde hace años. Mejor dicho, entre una megaciudad y dos aldeas. Claro, La Habana menos.
Castillo prefiere los temas históricos, y por varios años ejerció el periodismo en Juventud Rebelde y en la Academia de Ciencias de Cuba. Vive para su hija y sus cuatro nietas. Las pequeñas son tan creativas como su abuelo, un hombre de mucha pasión sobre todo. También es amigos de sus amigos y excesivamente sensible cuando pierde a alguno de ellos. Llora aún al amigo Pestana fallecido, y lamenta los desacuerdos con otro muy querido. Suele conversar hasta por los codos. No da respiro. Cuando quiere algo, lo consigue con su trabajo y constancia. Es alegre, escandaloso, e incansable.
Varias veces Castillo me ha confesado que es capaz de enamorarse como un perro. Y no lo dudo, pero es un irremediable solitario. Es de esos hombres indetenibles cuando de creación se trata, y de conquistar mujeres difíciles también. Tembas sobre todo. Ha escrito sobre muchos temas de nuestra historia más reciente. Tiene un estilo muy particular para hablarnos de batallas y seres humanos. Ha contado sobre el Ché, Fidel y sobre la guerra en la Sierra Maestra.
A mi amigo escritor cualquier esquina le sirve para hacer una tertulia. Le envidio esas energías, esas ganas de hacer. Siempre lo imagino como una especie de gûije viejo. Encanecido, pero igual de inquieto y ocurrente. Quizás es por esa manera de ser suya y tener una personalidad en sombrero y con bastón. El tiene su magia. No lo duden.
Sé que estas letras no son suficientes para contarles de su obra, pero son las que ahora me susurran las musas. No escribo aquí como la periodista que él quisiera que lo promoviera por el circuito de Prensa Latina y de todos los medios nacionales. Le escribo como una vieja amiga, como su coterránea que lo ha visto ir y venir mil veces por las calles de esta Habana y de mi querida ciudad espirituana. Le escribo de memoria, de escucharle gritar en la calle: “Oyeeeee!!!!, me debes una entrevista”.
Aquí tengo su libro más reciente, precisamente el que presentará este viernes en la Feria Internacional del Libro: Ellos cuentan sobre él. Me lo dio hace unos días en el parque del Quijote en la calle 23. Ahí me lo encontré después de varios meses sin verlo. Acaba de llegar de México. De inmediato me contó el éxito de su texto, al igual que su proyecto sobre Fayad Jamís. Lo hojeo y espero que pueda editarlo otras veces más. “Allá se vende como agua”, me dijo. Leo el libro y me imagino a Castillo hablando este viernes sobre el Ché Guevara, pero aún no escribo la entrevista que le debo.
CASTILLO BERNAL CUATRO DÉCADAS ESCRIBIENDO POR LA REVOLUCIÓN
En México en año 2012 salimos con Andrés Castillo por las calles de Lagos de Moreno a realizar entrevistas con la gente mexicana
En Lagos de Moreno con Andrés Castillo en un Festival Cultural
MÉXICO, DF (apro).- Por una nota publicada ayer en el diario digital Escambray de la capital de Sancti-Spiritus (provincia del mismo nombre), se supo apenas del fallecimiento del prolífico escritor, periodista e historiador cubano Andrés Castillo Bernal, ocurrida el pasado martes 5.
“Adiós a un Hijo Ilustre de Sancti Spíritus”, cabeceó el medio con la información de Patricio Guzmán, que comienza así:
“Todavía nos parece estarlo viendo con su folclórico sombrero y su bastón característico, la sonrisa a flor de labios y el cálido apretón de manos seguido de un abrazo de hermanos signaba nuestros encuentros en cualquier rincón de Sancti Spíritus.
“Andrés Castillo Bernal era un revolucionario cabal, amigo, compañero, de fe inamovible en la Revolución, pese a que la defensa de lo que creía justo le trajo no pocos sinsabores e incomprensiones, pero no por ello cejó su optimismo ante la vida y su laboriosidad traducida en más de 15 textos propios y otros 11 en coautoría con amantes de nuestra historia”.
Entrañable amigo de México, donde estuvo en julio pasado, a Castillo Bernal se le detectó en septiembre un tumor maligno cancerígeno. El pasado lunes 4 ingresó al Hospital Cira García tras una crisis y murió la madrugada del martes a los 70 años de edad.
Su colega cercano en México Alfredo Luque refirió a esta agencia que durante esa estancia Castillo Bernal ya mostraba fatiga “y resentía lo que comía porque decía que no todo le caía bien y lo achacaba al picante que comemos los mexicanos”.
Agregó que “en agosto pidió buena vibra a través de su cuenta de Facebook para unos estudios que se le iban a hacer y no supimos más de él”, hasta que su hija Yanelet confirmó lo del tumor “de difícil extracción”. De inmediato le dieron tratamiento para mejorar su calidad de vida “pero entró en una gran depresión”.
Luque recordó que “era común ver a Andrés en cualquiera de las Ferias del Libro en México caminando con su tradicional bastón y sus coloridas vestimentas, razón por la cual no sólo hizo de México su segunda patria sino que acumuló una gran cantidad de amigos por toda la República”. Entre ellos mencionó a Elena Poniatowska.
Y valoró:
“De mente ágil, no dejaba pasar la oportunidad de reflexionar y
observar su entorno para usar esas imágenes mentales en sus libros y
colaboraciones con algún diario en Cuba. No dejaba pasar la oportunidad de regalar una sonrisa y ayudar a cualquiera por la calle.”
Ambos se conocieron a través del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba en México. Luque evocó:
“Como se dice en la isla, me daba cuero diciendo que su próximo libro se llamaría ‘Anécdotas de un Espirituano en Chilangolandia’, a manera de burla de mi libro llamado Anécdotas de un Chilango en Cuba.”
Del “Escambray”
A continuación se reproduce la nota del diario digital cubano:
“Nacido en la villa del Yayabo en 1945, Castillo se graduó de Licenciatura en Historia en 1968 y pasó a trabajar en la Sección de Historia de la Dirección Política Central de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (1969-1978), donde se formó como historiador militar; luego trabajó en el periódico Juventud Rebelde (1978-1992), allí escribió sobre temas históricos y tuvo a su cargo dos columnas fijas: Muero por la Revolución y Hurgando en la historia.
“Más tarde laboró en la Academia de Ciencias de Cuba como editor-jefe y fundador de las revistas Ciencia y Ciencia, Innovación y Desarrollo.
“El currículo de Castillo tuvo su primer hito en la década del 80, al obtener Primera Mención en el Concurso Periodístico 26 de Julio con el ensayo histórico Cuando esta guerra se acabe (1952-1959), en el cual plantea la tesis central de que la lucha guerrillera en Cuba tuvo tres períodos y siete etapas.
“Años después envía a la imprenta los volúmenes titulados Tronaron los fusiles Sierra arriba y Tronaron los fusiles Sierra abajo, en los cuales agrupó todos aquellos artículos, comentarios y entrevistas fruto de su labor periodística en el periódico Juventud Rebelde.
“Vendrían luego nuevos textos de una obra prolífica en la que abundaron los referidos a Fidel y el Che, muchos de los cuales han sido reeditados en Cuba y en México.
“El amigo sonriente del bastón y el sombrero se despidió definitivamente como consecuencia de una dolencia abdominal agravada, para dejar en familiares y amigos un profundo dolor”.
Ecurred lo recuerda así.
Síntesis biográfica
Nació el 12 de julio de 1945, en Sancti Spiritus. Cursó estudios primarios y secundarios en su pueblo. En 1964 vino para La Habana a estudiar en la Universidad la carrera de Licenciatura en Historia, la cual culminó en 1968.
Obra
Del año 1969 a 1977 trabajó en la Sección de Historia de la Dirección Política Central de las FAR, actual Centro de Estudios de Historia Militar. De 1977 a 1982 laboró en el diario Juventud Rebelde, como reportero, siendo su trabajo fundamental el periodismo histórico. En 1982 tuvo dos secciones fijas en JR : Muero por la Revolución y Hurgando en la Historia.
Durante el tiempo que laboró en la Sección de Historia fue coautor de los siguientes libros : De Tuxpan a La Plata ; Asalto a convoyes : estrategia del Ejército Libertador ; Bibliografía de Historia de Cuba ; Sitio y Toma de Victoria de Las Tunas ; Diciembre del 58 y Moncada. Dirigió el equipo de investigación que escribió el libro La Batalla de Playa Girón (inédito) y formó parte del que escribió Aspectos del pensamiento político-militar del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, ponencia presentada en la I Conferencia de Historia Militar en 1981. Este material luego fue publicado en la revista El Oficial de las FAR y en un suplemento de la revista Punto Final de México. Ha publicado trabajos en las revistas Verde Olivo, Bohemia, Santiago, El Oficial, Trabajo Político y Opina. En 1980 ganó la Primera mención del Concurso 26 de Julio de las FAR , con su obra Cuando esta guerra se acabe…y también ganó en 1982 mención histórica en el Concurso 26 de Julio de la UPEC . Es autor de los siguientes libros Cuando esta guerra se acabe… Ensayo cronológico que recoge la lucha revolucionaria a lo largo y ancho del país desde el 30 de noviembre de 1956 el desembarco del Granma, el 2 de diciembrede 1956 hasta el triunfo de la Operación Santiago, el 1ro de enero de 1959. Además contiene un análisis del Golpe de Estado ; el asalto al Moncada como respuesta al golpe ; y un análisis de La Historia me absolverá, como documento programático y otro de la personalidad de Fidel en la Historia. El libro consta de más de 700 páginas y un cuerpo de anexos con 95 documentos, de los cuales 52 son inéditos. Tratan sobre planes de guerra del ejército batistiano, y otros documentos del Ejército Rebelde y del M-26 de Julio. Contiene además fotos, croquis y mapas, y un documento con membrete de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos sobre la ayuda de ese país a Cuba, firmado por un alto oficial de aquella nación. Aquí se analizan más de 500 acontecimientos, hechos, acciones y otras actividades desarrolladas por las fuerzas revolucionarias, muchas de las cuales fueron los elementos significativos que sirvieron para expulsar a Batista del poder. Fue publicado por la Editorial Cubana en 1982. Fue reimpreso en Colombia por la Editorial Ciencias Sociales y presentado por el general de división Ulises Rosales del Toro en la Feria Internacional del Libro de La Habana, celebrada en la Fortaleza de la Cabaña en febrero del 2001. Tronaron los fusiles sierra arriba, compilación de trabajos publicados por Bernal entre 1978 y 1982, fundamentalmente en Juventud Rebelde. Esta compilación consta de 10 capítulos y 51 artículos, comentarios, entrevistas y reportajes, de los cuales 4 fueron elaborados por otros autores y los 47 restantes por éste autor. Escrito para los jóvenes, el libro refleja distintos momentos de la lucha revolucionaria en llanos, montañas y ciudades, específicamente durante el año 57. La obra comienza con un artículo en el cual se polemiza con un oficial de las Fuerzas Armadas Españolas, quien tergiversó aspectos de la lucha guerrillera en Cuba. El total de cuartillas asciende a 356 y cuenta con 8 fotos (incluida una de este autor al lado de Fidel, cuando este explicaba momentos de la lucha revolucionaria en Cuba a una delegación de militares chilenos) y quince mapas y croquis de diferentes acciones guerrilleras ocurridas en la Sierra Maestra en 1957.
Premios y Reconocimientos
- Reconocimiento de la Universidad Autónoma de Nuevo León, del 9 de noviembredel 2004, por la presentación del primer título de la Minienciclopedia de la Revolución Cubana, Alejandro espiral de un pensamiento, en la referida universidad.
- Reconocimiento de la Universidad Autónoma de Baja California, Mexicali, Baja California, 7 de marzodel 2005;por la presentación del primer título de la Minienciclopedia de la Revolución Cubana, Alejandro espiral de un pensamiento, en la VI Feria Internacional del Libro «UABC».
- Reconocimiento de la Facultad de Ciencias Administrativas, de la Universidad de Guanajuato, el 18 de marzodel 2005; por la presentación del segundo título de la Minienciclopedia de la Revolución Cubana, «Ellos cuentan sobre él», en la referida facultad.
- Reconocimiento del Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato, presidencia municipal y sistema municipal de arte y cultura de Celaya, por la presentación de su libro «Che el imprescindible, dentro del marco del 35 aniversario de la Casa de la Cultura, llevado a cabo en la Sala Hermilo Novelo, septiembre del2006.



















