La película documental ucraniana titulada “20 días en Mariúpol” que fue impulsada con abundante propaganda por los medios de Estados Unidos y de la Unión Europea, ganó el Premio Óscar el pasado 10 de marzo, pero no pasó mucho tiempo para que surgieran a la palestra pública varias fake news colocadas en el film.

La frase en inglés, Fake news se refiere a noticia falsa, noticia falseada,​​​ infundio, o bulo que consiste en desinformar y generar ruido que se difunden a través de portales de noticias, prensa escrita, radio, televisión y redes sociales.

El documental “20 días en Mariúpol fue preparado para realizar propaganda contra Rusia y para que Estados Unidos continúe dándole financiamiento y armamentos de todo tipo a Ucrania. El primero en elogiarlo, como era lógico, fue el presidente de esa nación Volodimir Zelenski. 

Desde hace dos años cuando comenzó la operación militar especial de Rusia para desmilitarizar y desnazificar a Ucrania, esta nación no ha obtenido éxito en el campo de batalla pese a la enorme ayuda financiera y militar que le han dado Estados Unidos y la OTAN.

En cambio, por el apoyo abrumador que le ofrecen los medios occidentales hegemónicos ha podido confundir a millones de personas que solo tienen acceso a ese tipo de noticias falsas como las presentadas en el film “20 días en Mariúpol”.  

Pero esa victoria Hollywoodense duró muy poco tiempo porque el corresponsal de RT en inglés, Román Kósarev tras ver la película y realizar una investigación junto con su equipo, descubrieron que los principales hechos que se narran estaban adulterados y falseados. 

Narra Kósarev que en una de las secuencias observaron un pequeño abrigo infantil de color rosado que les resultó familiar y al buscar en los archivos fílmicos lo encontraron.

La imagen no fue grabada por los realizadores de esa película sino por otro reportero ucraniano en 2014, en la población de Gorlovka, actual República Popular de Donetsk. El hecho fue resultado de un bombardeo de fuerzas ucranianas fascistas contra un edificio residencial donde murieron todos los integrantes de una familia. Esa población, de mayoría rusa rechazaba el golpe de Estado ocurrido en Kiev.

La familia Bulayev estaba conformada por Tatiana de 34 años, Olev de 35, y sus dos hijos, Danil de 9 y Sofía de 4. 

El corresponsal Kósarev habló con Irina, una de las vecinas de los Bulayev, quien expresó que aunque han pasado 10 años, tiene fijo en su memoria aquel vil asesinato en el que fallecieron los dos pequeños hijos y sus padres. 

Al enseñarle la foto tomada del film “20 días en Mariúpol”, donde aparece el abrigo, Irina afirmó que era el de Sofía que colgaba del árbol. “Claro que me acuerdo porque cuando estábamos buscándolos, tiramos todas sus cosas y además de la ropa infantil había juguetes regados por doquier. Es absurdo que utilicen esas fotos para alcanzar sus objetivos, esa toma fue grabada aquí en ese año”, enfatizó Irina.

La imagen del abrigo no es el único hecho tergiversado. Otro ocurrió el 9 de marzo de 2022 por un supuesto bombardeo de Rusia contra un centro de maternidad en Mariúpol. Mariana Vyshemirskaya estuvo allí aquel día. Los medios occidentales cuentan que ella responsabilizó a la aviación rusa por ese ataque, sin embargo, Mariana, una parturienta en la maternidad de Mariúpol confirmó a RT que en una entrevista con un periodista de AP aseguró no haber oído ruido de aeronaves ni visto ningún avión pero esa parte de la conversación no fue utilizada.

“Cuando estaba en Mariúpol vi a esos periodistas, incluso me convertí en protagonista del documental, creo que este premio está politizado y que no hay que prestarle atención. Desde el momento en que la película fue nominada estaba claro que recibiría el Oscar y que todo estaba hecho para eso”, puntualizó Mariana.

El equipo de Kósarev trabaja en Dombass desde 2014 y fue testigo desde el comienzo de la agresión de Ucrania contra los residentes locales que simplemente querían ser independientes tras el golpe de Estado ocurrido en Kiev. Mucho antes del inicio de la operación militar especial rusa en febrero de 2022, allí fueron asesinados 91 niños y 469 resultaron heridos por los bombardeos ucranianos. Sin embargo esas muertes han sido ignoradas por Occidente. 

Nuevamente otra fake news fabricada por los enemigos de Rusia, cae por su propio peso. La verdad, aunque tarde, se abre paso.