
El actor Reynaldo Miravalles falleció en el día de hoy, en La Habana, a la edad de 93 años, víctima de complicaciones derivadas de varios padecimientos. Fue una figura importante de la radio y la televisión y en particular del cine nacional. Son relevantes sus actuaciones en los filmes Las doce sillas, El hombre de Maisinicú,Los pájaros tirándole a la escopeta y otras muchas. Aunque se instaló en Miami hace varios años, nunca perdió el vínculo con Cuba y protagonizó aquí su última película, Esther en alguna parte, en un dueto memorable con Enrique Molina.
Antes de pasar a su síntesis biográfica desde Ecurred, debo decir que con Miravalles compartí en más de una ocasión, pero fue en Moa, provincia de Holguín, en los años 80 cuando más cerca estuvimos en ocasión de ser él parte de un elenco de un filmación del séptimo arte (Polvo Rojo). Alli lo llevé a varios sitios del nordeste holguinero montado en una moto visitamos fábricas, centros de trabajo y varios amigos y hasta fuimos a mi casa a degustar un café bien cubano. La cultura cubana pierde con la muerte de Miravalles a unos de sus pilares y el pueblo cubano a un actor de marca mayor, capaz lo mismo de hacerte reir que de llorar.
Síntesis biográfica
Nacimiento
Nació en La Habana en enero de 1923.
Vocación y estudios
La primera manifestación artística por la que se inclinó fue la pintura, por lo que se matriculó, cuando tenía 17 años, en la escuela anexa de San Alejandro en su curso nocturno.
La difícil situación económica que atravesaba le impidió seguir estudiando, hasta que en1944 hizo su primera actuación en la radioemisora La voz de los Ómnibus Aliados. A partir de esa fecha, trabajó en casi todas las emisoras radiales de La Habana.
En la radio
Desde 1944, trabajó en la radio, donde debutó con el programa humorístico La voz de los ómnibus aliados. De esta primera etapa de su carrera, hay que destacar su intervención en la más famosa serie humorística –primero radial, luego televisiva- de la Cuba republicana:La gran Corte.
En la televisión
En 1951 comenzó a trabajar como actor en la Televisión Cubana, un medio que nunca abandonó del todo y ese año recibe el premio del actor más destacado. En su larga carrera televisiva ha interpretado cientos de personajes, entre ellos, el del guajiro Melesio, con el que alcanzó una altísima popularidad. Su calidad interpretativa le ha permitido encarnar tanto personajes cómicos como dramáticos.
En el teatro
En teatro también ha actuado en multitud de obras, aunque sin dudas fue en un clásico cubano, Santa Camila de la Habana Vieja, donde logró su mayor éxito.
En el cine
En el año 1957 se inició en el cine con el filme venezolano Papa Lepe. A partir de 1959, con la creación del ICAIC, se irá perfilando como uno de los actores de mayor fuerza interpretativa del nuevo cine cubano.
Participó en algunas de las cintas más destacadas en la década de los sesenta en Cuba. Encarnó a un humilde lechero que se ve involucrado en la insurrección, en el relato titulado“El herido”, una de las tres partes de Historias de la Revolución (1960), de Tomás Gutiérrez Alea, obra que refleja la lucha que a finales de los años cincuenta derrocó al régimen dictatorial de Fulgencio Batista. Representó un personaje diametralmente opuesto, un cruel e inescrupuloso esbirro batistiano, en otro filme de similar temática: «El joven rebelde»(1961), dirigido por Julio García Espinosa y concebido por Cesare Zavattini, el mítico guionista del neorrealismo italiano. Apenas un año más tarde, coprotagonizó, nuevamente bajo la dirección de Gutiérrez Alea, una de las comedias más memorables de los años sesenta cubanos: «Las doce sillas», en la que interpreta al picaresco chofer de un aristócrata venido a menos con la Revolución –papel que tuvo a su cargo Enrique Santiesteban– que busca desesperadamente unos diamantes que éste había ocultado en unas sillas confiscadas y subastadas por el gobierno revolucionario.
Ya en la década siguiente, y luego de su breve participación en «Una pelea cubana contra los demonios» (1971), también de Gutiérrez Alea, Miravalles representó, en la película de Manuel Pérez Paredes «El hombre de Maisinicú» (1973), un papel que, aunque cuenta con pocas apariciones, tal vez le haya merecido mayor popularidad entre el público cubano: Cheíto León, jefe de un grupo de contrarrevolucionarios alzados en la región montañosa del Escambray (en el centro de la isla de Cuba), en el contexto de la denominada Lucha contra Bandidos de los años sesenta. Un índice de la relevancia de esta actuación lo constituye el hecho de que tres de las diez frases de Cheíto León en «El hombre de Maisinicú» figuran entre las diez más recordadas del cine cubano.
En 1976, protagonizó el filme de Sergio Giral «Rancheador», ambientado en la etapa colonial cubana, en el que encarna a Francisco Estévez, violento perseguidor de esclavos fugitivos. Dos años más tarde, volvió a ubicarse bajo la dirección de Gutiérrez Alea en «Los sobrevivientes», donde interpreta a uno de los miembros de una aristocrática familia cubana que se recluyen en su palacete para refugiarse de las profundas transformaciones impulsadas por el nuevo gobierno socialista.
En la década siguiente, luego de su participación en «Polvo Rojo» (1981), de Jesús Díaz, y en «El Señor Presidente» (1983), versión cinematográfica de Manuel Octavio Gómez de la conocida novela homónima de Miguel Ángel Asturias, Miravalles protagonizó, en 1984, una de las comedias más populares de esos años: «Los pájaros tirándole a la escopeta», de Rolando Díaz. En esta cinta, en la que también participa Consuelo Vidal -otra figura legendaria de los medios audiovisuales cubanos- interpreta a un hombre maduro, chofer de ómnibus, que entabla un romance con la madre del novio de su hija. Esta película, que cuenta además con las actuaciones de los jóvenes, pero ya descollantes actores Alberto Pujolsy Beatriz Valdés, fue pródigamente premiada en festivales nacionales e internacionales.
Reynaldo Miravalles (en el centro) observa al actorCarlos Moctezuma (a la derecha) que se da la mano con el actor Enrique Santiesteban (a la izquierda).
Dos años más tarde, regresó al género de la comedia con su personaje de Pedro Cero por Ciento, un campesino que ostenta un récord en materia de natalidad vacuna, en la película de Luis Felipe Bernaza «De tal Pedro tal astilla» (1985), una suerte de recreación en tono humorístico de la obra shakesperiana Romeo y Julieta, llevada al campo cubano. Este papel le mereció a Miravalles un premio Caracol –galardón ofrecido por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba- a la mejor actuación masculina.
En el año que inaugura la década de los noventa, un período sumamente difícil en términos económicos y políticos para Cuba, participó en una de las películas más polémicas del cine cubano: la comedia de humor negro «Alicia en el pueblo de Maravillas», de Daniel Díaz Torres, en la que encarna al líder, de tintes diabólicos, de un remoto pueblo cubano al que son “deportadas” personas que han sido degradadas (“tronadas”, en el argot popular) de sus cargos. Esta película fue duramente cuestionada por la crítica oficialista, y sometida a censura.
Al año siguiente, protagonizó «Mascaró, el cazador americano», de Constante (Rapi) Diego, una actuación que fue premiada con un Caracol a la mejor actuación masculina en el marco del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, en 1992.
Vida actual
Emigrado a los Estados Unidos desde mediados de los años noventa, Miravalles interpretó el papel de un veterano agente de la CIA, junto a actores de fama internacional comoSaffron Burrows y Harvey Keitel, en la película española de Gerardo Herrera «El misterio Galíndez», basada en la novela de Manuel Vázquez Montalbán. También trabajó en«Cercanía» (2008), de Rolando Díaz, una película que trata sobre la vida de los emigrantes cubanos en Miami.
Su último trabajo, Esther en alguna parte, lo realizó en La Habana bajo la dirección de Gerardo Chijona. Sobre este trabajo dijo:
Filmografía
- 1960: Historias de la Revolución. Dir. Tomás Gutiérrez Alea.
- 1961: El joven rebelde. Dir. Julio García Espinosa.
- 1962: Las doce sillas. Dir. Tomás Gutiérrez Alea.
- 1963: Preludio II (Alemania). Dir. Kurt Maetzig.
- 1971: Una pelea cubana contra los demonios. Dir. Tomás Gutiérrez Alea.
- 1973: El Hombre de Maisinicú. Dir. Manuel Pérez.
- 1976: Rancheador. Dir. Sergio Giral.
- 1978:
- El recurso del método. Dir. Miguel Littin.
- Los sobrevivientes. Dir. Tomás Gutiérrez Alea.
- 1980: La Viuda de Montiel. Dir. Miguel Littín.
- 1981: Polvo rojo. Dir. Jesús Díaz.
- 1982: Alsino y el cóndor. Dir. Miguel Littín.
- 1983: El Señor Presidente. Dir. Manuel Octavio Gómez.
- 1984: Los pájaros tirándole a la escopeta. Dir. Rolando Díaz.
- 1985:
- El corazón sobre la tierra. Dir. Constante (Rapi) Diego.
- De tal Pedro tal astilla (Película). Dir. Luis Felipe Bernaza.
- 1988: Vals de la Habana Vieja. Dir. Luis Felipe Bernaza.
- 1991: Alicia en el pueblo de Maravillas. Dir. Daniel Díaz.
- 1992: Mascaró, el cazador americano. Dir. Constante (Rapi) Diego.
- 1994:
- El reino de los cielos (MM Ficc. Colombia). Dir. Patricia Cardoso.
- Quiéreme y verás… (MM Ficc.). Dir. Daniel Díaz Torres.
- 1998: Aguamarina ( Serie para la Televisión ). Dir. José Antonio Ferrara.
- 2003:
- Dreaming of Julia ( LM Ficc. Coproducción EUA / Alemania / Republica Dominicana). Dir. Juan Gerard.
- El Misterio Galíndez ( LM Ficc. Coproducción España / Reino Unido / Italia / Portugal / Cuba / Francia). Dir. Gerardo Herrero.
- 2008: Cercanía ( LM Ficc. ). Dir. Rolando Díaz.
- 2012: Esther en alguna parte. (LM Ficción). Dir Gerardo Chijona.
Premios y reconocimientos
- De tal Pedro tal astilla: Premio Caracol a la mejor actuación masculina. Concurso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. La Habana, 1986.
- El corazón sobre la tierra: Premio Catalina de Oro de actuación masculina (ex-aequo). Festival Internacional de Cine de Cartagena. Colombia. 1985.
- Mascaró, el cazador americano: Premio Coral a la mejor actuación masculina. Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, La Habana, 1992.
Fuentes
Los últimos momentos de Reynaldo Miravalles entre nosotros
Reynaldo Miravalles
Publicado: 2016-11-01
Por: Cubarte
Fuente: CUBARTE
Categorías: CINE
En el día de ayer se conoció la triste noticia del fallecimiento en Cuba, donde se encontraba en visita familiar, de Reynaldo Miravalles uno de los actores emblemáticos del Cine y la Televisión cubana.
Miravalles inició su carrera como actor en la radio cubana en 1944, debuta en la televisión en 1951, medio en el que interpretó numerosos personajes entre el que resalta el popular «Guajiro Melesio» con el cual toda Cuba lo asocia. En el cine se inició con el filme Historias de la Revolución en 1960 a las cuales siguieron papeles importantes en «El Joven rebelde»(1961) «Las doce sillas» (1962) «Una pelea cubana contra los demonios» (1971) «El hombre de Maisinicú» (1973) «Los sobrevivientes» (1978) «El señor Presidente»(1983) y «Los pájaros tirandole a las escopetas» (1985) Luego de emigrar a los Estados Unidos trabajó en «Cercanía» de Rolando Díaz, que trata sobre la vida de los emigrantes cubanos en Miami y «Esther en alguna parte»(2012) bajo la dirección de Gerardo Chijona, el cual protagonizó en la Habana y por el que fue acreedor de numerosos premios.
Con 93 años de edad, Miravalles residía en los Estados Unidos desde 1994, si bien, como declaró en una de las entrevistas que dio, dejó «la mitad de su corazón en Cuba».
Cubarte entrevistó a Ciro Lazo, integrante de la Oficina de Atención a Personalidades del Ministerio de Cultura, a fin de poder conocer con mayor amplitud los pormenores de la estancia en nuestro país de esta relevante figura de la cultura cubana, su enfermedad y posterior fallecimiento.
¿Cuándo es que él llega a Cuba, los motivos de su viaje?
Miravalles y su esposa arriban a Cuba el 5 de octubre por motivos personales. Tuvimos conocimiento cuando se agrava su salud y es ingresado en el Hospital Nacional en terapia intensiva y sus familiares se acercan a nuestra oficina.
A partir de ese momento nos involucramos poniendo a sus servicios todos los medios a nuestro alcance, siempre en coordinación y con la anuencia de la familia.
¿Ciro, podría Ud. ampliarnos detalles de la visita a Cuba de Reynaldo Miravalles?
Debemos partir del delicado estado de salud del Actor, que requería de oxigeno asistido constante producto de una disnea cardiaca, no obstante mejora en la terapia del Hospital Nacional momento en que la familia decide el alta médica a petición y su traslado a la casa.
A la falta de una terapia de salud consecuente con el estado en que se encontraba, vuelve a ingresar esta vez en el Hospital Fajardo, directo a terapia. Recibiendo la familia y nosotros los partes médicos con la exactitud y frecuencia requerida.
Se agravó, ellos quisieron regresarlo a Estados Unidos, pero los médicos consideraron que no era factible el traslado por peligrar su vida. Se pensó la posibilidad que un médico intensivista lo acompañara en el viaje por las condiciones especiales que requería, como la extracción de flema y el suministro de oxígeno. No se encontró en ese momento uno con la visa actualizada, sumado a que era fin de semana por lo que no era posible gestionarla con la embajada del país de destino, exigencia imprescindible.
Ellos debían haberse ido hace 15 días, pero debido a su enfermedad, nosotros propusimos cambiar y asumir los costos del cambio de fecha del pasaje y del médico acompañante. Su tratamiento en los hospitales, por supuesto, fue totalmente gratuito.
Hasta el triste momento de su fallecimiento en la tarde de ayer.
En ese momento nos reunimos con los familiares y le manifestamos nuestra disposición de ayudar, colaborar, socorrer en todo lo fuera necesario; esos han sido los términos en todo momento.
Se habló con sus familiares de las exequias finales, se le propuso velarlo en la funeraria de Calzada y K y enterrarlo en el panteón del sindicato de trabajadores de la cultura; si su decisión fuese cremarlo, se pondría a su disposición esa posibilidad. Los familiares de Reynaldo consultaron entre sí y tomaron finalmente la decisión de llevárselo para su sepultura final en EE.UU.
Debido a ello, nos pusimos en coordinación con Medicina Legal a través de su Vice-Directora y de los encargados de los trámites para movimiento de salidas y entradas de fallecidos fuera del territorio nacional, a fin de colaborar con ellos. Nos expresaron su agradecimiento la viuda, la hija y el nieto. Se agotaron todas las posibilidades para salvar su vida, pero su salud delicada y los padecimientos que tenía, lo llevó a la muerte.
Estamos muy sentidos por su deceso, era una importante figura de la cultura cubana, un actor muy querido por el pueblo cubano.











