
Y SIGUEN LLEGANDO
Ayer arribó, a «Tierra de Libertad”, Otero Alcántara después de pasar 5 años preso en una prisión cubana por participar en los disturbios y saqueos que ocurrieron en Cuba el 11 de julio de 2021. El hombre llegó fresco como una lechuga, como si regresara de unas largas vacaciones en Cancún. Con pitos, globos y matracas, y con el himno nacional de fondo, fue recibido en el aeropuerto de Miami por un centenar de la morralla miamera. No hay forma de explicar cómo es posible que estos personajes, que afirman haber sido torturados cruelmente por la policía política cubana, puedan tener tan buen aspecto físico.
Hace varios meses, también arribó otro (de la misma camada) a esta ciudad, José Daniel Ferrer (El Marajá de Palmarito), el hombre que fue filmado en un video dándose él mismo golpes en la cabeza contra una mesa para afirmar que había sido golpeado en la prisión. Este hombre, que tiene una dicción extraña, inmediatamente se acomodó a la vida de los vividores que aquí viven del dinero que le mandan de Washington para hacer campaña en contra de Cuba. Esos que hablan y hablan de la libertad del pueblo cubano, mientras piden una invasión al mismo.
Ayer vi un video del tal Ferrer que disfrutaba de un viaje por Europa. El video lo situaba en Bruselas. Yo llegué a Miami en enero de 1962 y no pude ir al viejo continente hasta 1976, después de trabajar sin descanso.
Estos son los últimos, pero antes que ellos ha habido muchos que han llegado aquí con el mismo cuento chino. Eso es sin contar a la camarillas de camajanes que llevan años viajando en primera y hospedándose en hoteles de 5 estrellas para hacer propaganda contra Cuba y como siempre el pagador es Washington.
Alcántara, en sus primeras declaraciones públicas, le pidió a la comunidad internacional, pero en específico a «Trum», que ayuden al pueblo cubano a buscar su libertad, para que así, en vez de gobernar los cubanos, gobiernen los Yankis. Como decía José Pardo Llada, “¡Qué desparpajo!”