¿Quienes son los médicos y los investigadores?
Cuando se está en busca de un culpable que ha cometido, supuestamente un acto criminal, lo primero que se hace por los investigadores del caso es presentar al público a las víctimas del crimen identificándolas por sus nombres y apellidos y pedirles a cada una de ellas la versión de los hechos a la par que si trata de daños físicos cometidos contra ellas, también tienen que ser presentados los médicos y los peritos que han comprobado que esas personas han sido afectadas físicamente por la acción dolosa cometida por los supuestos criminales, certificando además que los hechos denunciados son tan ciertos como los daños físicos que han sufrido las víctimas.
En el caso de la veintena de diplomáticos norteamericanos que según el gobierno de Estados Unidos han sido víctimas en La Habana de supuestos “ataques acústicos”, perpetrados por manos desconocidas, a estas alturas de la crisis diplomática que se ha desatado por parte de Washington contra Cuba, todavía el Departamento de Estado no ha identificado por sus nombres y apellidos a los funcionarios diplomáticos que han sido víctimas de este crimen, aunque se ha dicho por el Departamento de Estado que la mayoría de ellos eran Agentes de la Inteligencia norteamericana.
Por lo demás tampoco se han revelado, como debía haberse hecho, los nombres de los médicos y los peritos que han dado los certificado sobre los hechos denunciados si son enteramente ciertos y no una patraña diseñada para buscar el objetivo de echar atrás el proceso de normalización de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos que habían iniciado la anterior administración Demócrata del Presidente Barack Obama.
Solo a aquellos que están interesados en descarrilar el proceso de normalización de las relaciones entre Estados unidos y Cuba pudieran estar detrás de estos hechos -ciertos o falsos, que para el caso da igual- puesto que el objetivo perseguido por ellos ha sido logrado con creces.
Los que han salido a la palestra en Miami a aplaudir con delirio las represalias de Washington contra Cuba- con Marco Rubio a la cabeza- dan la idea de quienes pudieran estar detrás de esta absurda patraña, que si a alguien afecta es al pueblo cubano de la isla y a los cubanos que viven en Estados Unidos y que tienen lazos familiares en Cuba.
Y aquí viene la pregunta de cajón ¿ Y si toda esta historia de espionaje rocambolesco con aparatos misteriosos y sofisticados que producen daños acústicos a víctimas desconocidas por sus nombres, fuera todo una gran mentira? Ni se han presentado a las víctimas ni tampoco a los médicos que dicen ser ciertos los daños sufridos por estas.
¡Remember the Maine! Ahí se las dejo y los pongo a pensar.
Y ahora con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.
