Un héroe muy vigilado
Sin dudas que los pueblos logran siempre escoger y apoyar más tarde a su caudillo lejos de imposiciones locales ni foráneas. Esto si el legítimo. En el mundo tenemos muchos ejemplos de ellos en todas las naciones, desde tiempos memoriales los ha habido buenos, como Lenin, y malos y hasta terribles, como son los casos más recientes de Adolfo Hitler, Mussolini y otros sanguinarios líderes de la maldad humana. Pero en caso particular de nuestra Cuba, el asunto toma dimensiones extraterritoriales.
Fidel Castro Ruz, se convierte en líder y no en dirigente, que son dos cosas distintas. El segundo pudiera ser cualquiera que pueda gozar de la confianza de los pueblos y gobernantes que se nombre como funcionario pagado para que realice sus funciones. El primero, deja de ser uno más para recibir el título simbólico, aunque práctico y real por su andar para la historia de héroe y guía. Y sus aportes a la sociedad, en este caso a muchas otras además de la cubana.
El hombre de carne y hueso que ha dirigido los destinos de millones de hombres mujeres y niños de toda una nación y ha creado una especie de leyenda mundial, con su vida entregada a fines que traspasan lo nacional en casi todos los aspectos prácticos, convirtiéndose en internacionalista, es hoy una persona tremendamente recordada y respetada en su retiro después de servir a una patria y a un mundo revuelto, casi toda su vida útil, incluyendo los últimos años de supuesto reposo, que los ha utilizado también para seguir con el consejo y las sugerencias apropiados para todos, en ambas orillas.
Una institución de información mundial y variada como lo es Discovery Channel, de Estados Unidos, ha elaborado producto de mucho tiempo y análisis de la historia, una relato verídico que descubre que el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, se convierte en el personaje central del documental, “Castro: El hombre más vigilado del mundo” (Castro: The world´s most watched man), sutilizando las fuentes de los mejores aparatos de inteligencia del planeta, entre ellos la CIA estadounidense y la KGB rusa.
Estaremos a la expectativa de su puesta al público para anunciárselo debidamente. Así como después de verlo y analizarlo también podríamos compartir las razones de haber sido nuestro Fidel, este protagónico personaje.
La confianza y el derecho a viajar al exterior.
Hubo épocas en Cuba cuando poder realizar un viaje fuera, era privilegio de personas que disponían de recursos para hacerlo y después del 1959 los de extrema confianza de las autoridades. Recuerdo cuando más de la mitad de los médicos y los profesionales cubanos abandonaban sus deberes y vidas en la isla para estrenar otros horizontes, después de este año precisamente, sobre todo en Estados Unidos, siguiendo ese espejismo yanqui, dejando al país tremendamente deficitario de sus recursos humanos más calificados. Entonces y como resultado de esto, se imponen reglas muy duras para permitir salir fuera. En reducidos casos se logran por una necesidad extrema estos viajes como resultados de urgencia nacional en muchos casos. .
Los funcionarios y políticos, son los primeros en viajar, además de los muy escogidos deportistas, miembros de diversas manifestaciones de la cultura y las ciencias cubanas, etc. El turismo de disfrute fuera del país fue casi inexistente. Los viajes familiares para estar un tiempo con sus parientes, eran muy escogidos.
Pero el desarrollo de la sociedad y la madurez de la Revolución Cubana van cambiando estos asuntos, hasta llegar a los días de hoy, donde ya se puede viajar sin necesidad de permiso ni filtro alguno para permitirlo. Algunos lo consideran un “bandazo”, ya que después de regulaciones extremas, hoy es algo totalmente normal lo de salir al exterior. También pasa con los que pueden viajar a Cuba por cualquier motivo, siempre que no sea agredir a la sociedad, pueden hacerlo con mucha facilidad. El constante aumento del turismo exterior es una prueba de ello.
Este derecho de entrar y salir de Cuba, por los motivos que fueren son partes importantes, aunque no se reconozca así por una parte de extrema derecha de los grupúsculos anticubanos dentro y fuera de isla, de los derechos humanos tangibles que tienen los cubanos.
Hay muchos de los llamados disidentes del grupito de los 800 y tantos militantes que según ellos mismos existen en todo el país – de más de once millones de habitantes – acogidos en damas de colores y otras 200 y más organizaciones toleradas en la isla, que ya tienen visados permanentes para viajar a Estados Unidos y un par de decenas de otras naciones libremente y lo hacen muy frecuentemente, inclusive para conspirar contra la nación cubana. Por lo que ya, como en cualquiera de los otros países del mundo, Cuba ha logrado un movimiento de salidas libres. Ya no se necesita la confianza o la desconfianza para decidir quien sale y quien no, basta con ser cubano.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.
