El Trumpismo visto desde el exterior de USA

Traducido del más allá por  Max Lesnik

 Mientras los  norteamericanos  se disponen  a votar mañana martes  en las  elecciones presidenciales  de su país, el resto del mundo  observa  a distancia, pero con gran preocupación  lo que  pueda  salir de las urnas en este proceso electoral que puede ser  ya  considerado como el más divisivo de  la  historia  de este país  desde la “Guerra Civil” estadounidense  de mediados  del pasado  siglo XIX.

La gran preocupación en el resto del  mundo es la de una posible  victoria  en las urnas- improbable  pero no  imposible-  del candidato Republicano  Donald Trump.

2e1a28de50b203e5152d10081dcf8968Leyendo la prensa extranjera  podemos hacernos una idea de lo que piensa el  mundo sobre el candidato  Republicano que se enfrentará  mañana  en las urnas con su contrincante  Demócrata  Hillary Clinton.

Tomemos como  muestra unos cuantos  párrafos de un   artículo  publicado en el día de hoy en el diario El País  de España escrito por el analista político  John Carlin, una opinión sensata y oportuna   que bien resume el consenso general  que se tiene de Donald Trump en el resto del mundo más allá  de las  fronteras  norteamericanas. Dice así:

El problema no es Donald Trump. El problema es el trumpismo, un cóctel de odio y fascismo repleto de mentiras e incoherencias confeccionado sobre la marcha por Trump y sus aduladores en un proceso febril de incitación mutua.


Los ingredientes fascistas tampoco han sido difíciles de identificar: Trump, apoyado en su candidatura por el diario oficial del
Ku Klux Klan, expone que si llega a la presidencia encarcelará a Clinton, desdeñando el principio democrático de la independencia judicial; que si no llega, no respetará el resultado, sugiriendo a la vez que podría animar a sus partidarios a alzarse en armas; que la tortura es deseable como método de interrogación; que los musulmanes en Estados Unidos, como los judíos en la época nazi, deben estar todos identificados en una base de datos.Los ingredientes del odio los conoce cualquiera que ha prestado una mínima atención a la campaña presidencial de Estados Unidos: denigra a los mexicanos, a los musulmanes, a los judíos, a los negros, a los inmigrantes en general, a los minusválidos, a los intelectuales y a las mujeres, especialmente las mujeres modernas, postfeministas e independientes, cuya imagen más visible es su rival para la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton.

Pero el problema no es Donald Trump, por más que sea la expresión hecha carne de casi todo lo que es vil en el ser humano. El problema es la gente que cree que semejante bicho es digno de ser el presidente de Estados Unidos, el país con más poder sobre la humanidad que cualquier otro. El problema es que decenas de millones de estadounidenses piensen votar por él”.

Hasta aquí el artículo  del diario El País de Madrid. Ahora falta por ver  qué dirán las urnas mañana martes cuando se sepa  el resultado  de la elección. Si ganara  Donald Trump : “A correr  liberales del Perico”.  Digo  yo.

Y hasta mañana martes amigos de El  Duende que con  mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.

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