
Aunque la batalla de los médicos y de todo el personal de salud por salvar las vidas de las sobrevivientes del accidente aéreo no sabe de límites y sí de mucha entrega y desvelo, las pacientes continúan reportadas en estado crítico con alto riesgo de complicación; y el pronóstico sigue siendo reservado debido al grado de complejidad de las lesiones.
Según el doctor Carlos Alberto Martínez Blanco, director general del Hospital Universitario Clínico Quirúrgico General Calixto García, el estado evolutivo de las pacientes ha permitido la continuidad de acciones de atención médica.
En el caso específico de Mailén Díaz Almaguer, de 19 años, la evaluación neurológica es de 13 en una escala establecida de 15; mejoran el medio interno y el estado de acidez de la sangre, con un mejor ritmo de diuresis y se evalúa el inicio de la nutrición. No obstante, su estado es crítico extremo, con alto riesgo de complicación.
En cuanto a la paciente Emiley Sánchez De la O, de 39 años, también está intubada y ventilada, aunque se trabaja, a juicio del doctor, para ir evaluando en qué momento es posible prescindir de la ventilación mecánica.
Agregó que, tras un examen para evaluar la estabilidad de la columna cervical, se comprobó la ausencia de lesiones y fue posible retirar el collarín.
Mejoran, igualmente, el medio interno, el estado de acidez de la sangre y de hidratación y muestra mejores parámetros el estado hemodinámico sin necesidad de medicamentos.
Esta paciente, dijo, fue transfundida, y recibió tratamiento para mejorar aquellas lesiones por quemadura que puedan impedir la irrigación sanguínea de un miembro, situación que ha evolucionado. Inició, además, la nutrición artificial. Ayer debían ser evaluadas las lesiones ortopédicas y las quemaduras, que en su caso alcanzan el 41%, donde el 34 % son hipodérmicas.
Aun cuando los demás parámetros vitales van mejorando su compensación, subrayó el doctor, en las próximas horas pueden aparecer complicaciones por la severidad de las quemaduras; de ahí que su estado sea crítico extremo con alto riesgo de complicación y su pronóstico resulte desfavorable.

El director del hospital aseguró que «tenemos todos los recursos materiales y humanos para enfrentar las complicaciones que puedan presentarse.
Trabajamos con un equipo multidisciplinario que realiza la discusión de los casos tres veces al día y está compuesto por profesionales no solo de este centro, sino de otras instituciones médicas de la capital».
CONTINÚA EL PROCESO DE IDENTIFICACIÓN DE VÍCTIMAS DEL ACCIDENTE AÉREO
Como resultado del trabajo ininterrumpido de los especialistas del Instituto de Medicina Legal ya han sido identificados y entregados a sus familiares 40 cadáveres, según explicó este lunes, en conferencia de prensa, el doctor Sergio Rabell Piera, director de este centro.
Puntualizó que las labores, en extremo rigurosas, continuarán hasta tanto sean reconocidos todos los cuerpos que fueron recuperados tras el fatídico accidente aéreo.
Los últimos tres cadáveres identificados son, de acuerdo con la información ofrecida, el granmense Julio Toribio Espinosa Licea, de 78 años; y los holguineros Eddy Antonio Rodríguez Hernández, de 23 años, y Gelover Martín Pérez Avalo, de 42 años.
No obstante, subrayó el doctor, todas las bolsas con los cuerpos recuperados ya han sido examinadas y las pertenencias clasificadas, las cuales, en su mayoría, están en posesión del Instituto para ser usadas durante el proceso de reconocimiento.
Respecto a la identificación de la tripulación, Sergio Rabell dijo que se ha logrado avanzar, pues una parte de los familiares ya está en Cuba y se han tomado muestras para hacer exámenes de ADN. En cuanto a los pasajeros argentinos, comentó que la embajada ha estado en contacto directo con el Instituto para facilitar la información requerida.
Insistió en que «cuando damos una identificación positiva tenemos 100 % de certeza sobre ella». De ahí la rigurosidad del proceso, el cual puede tornarse largo, como ya se ha explicado, debido a las complejidades que entraña la labor de reconocimiento de las víctimas de un accidente de esta magnitud.
Rabell Piera reiteró que se ha dispuesto un sistema de información a las familias de, al menos, dos partes diarios. Asimismo, llamó la atención sobre el seguimiento permanente de las autoridades del país al trabajo desplegado.
CONTINÚA ARRIBO DE RESTOS DE FALLECIDOS EN ACCIDENTE AÉREO
Ofrendas florales en nombre del pueblo de Cuba sobresalen en las capillas donde transcurren las honras fúnebres de las víctimas del fatal accidente aéreo ocurrido el pasado viernes en la capital.
Esto ha sido visible en la ciudad de Holguín, en la principal instalación funeraria a la que han llegado, entre la mañana del domingo y la tarde de ayer, los restos de Yunaisi Pelegrino Reyes, Jorge Albero Borrego Cabrera, Yosvani Ricardo Mora y Norma Suárez Niles
También se constató que en Gibara se acondicionó la Casa de la Cultura del municipio para acoger las cenizas de Alexa Rivas Figueredo y Suyen Figueredo Driggs, hija y madre, así como en Cabonico, Mayarí, que despidió a Enrique González.
El féretro con el cadáver de Yunaisi, primero en arribar, fue recibido por una amplia representación de compatriotas encabezados por Luis Torres Iribar, integrante del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, y
primer secretario de la organización en el territorio, y Julio César Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular.
En Gibara y Cabonico las principales autoridades políticas y del Gobierno del municipio también estuvieron en los sitios escogidos para que familiares, amigos y el pueblo despidieran a los coterráneos fallecidos.
En la tarde de este lunes se esperaba la llegada de los restos de otros ocho compatriotas de los municipios de Holguín y Calixto García.
APOYO A FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS Y ORGANIZACIÓN FRENTE AL DOLOR
Al ofrecer declaraciones a la prensa, el presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular de Holguín, Julio César Estupiñán Rodríguez, destacó la seriedad de las acciones realizadas desde que se conoció el trágico suceso.
En sus apreciaciones, el dirigente tuvo en cuenta la forma ordenada en que las entidades han reaccionado ante las orientaciones dadas por las máximas autoridades provinciales y del país para asegurar complejos procesos como el apoyo espiritual y traslado de los familiares de las víctimas a La Habana, la identificación de cadáveres, los trámites legales a cargo de las autoridades de Medicina Legal y el arribo, honras fúnebres y enterramiento de los restos.
Destacó que las familias, en medio de su dolor, reconocen el apoyo brindado por los dirigentes políticos y del gobierno, en lo cual se incluyen las constantes llamadas hechas por las máximas autoridades del país y de todas las provincias, quienes han expresado condolencias y la voluntad de ayudar en todo lo que sea necesario.
La solidaridad se ha manifestado de todas las formas posibles.
De igual manera, prosigue la investigación, de acuerdo con los protocolos establecidos, para determinar las causas del trágico accidente y recuperar la segunda caja negra.

De acuerdo con los protocolos internacionales, Cuba lidera las investigaciones del accidente aéreo del pasado viernes en La Habana, con el fin de determinar las causas probables de la tragedia y hacer recomendaciones para que hechos similares no se repitan.
Según declaró a la prensa el ministro de Transporte, Adel Yzquierdo, la comisión encargada de las pesquisas está liderada por Armando Daniel López, presidente del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba.
Las autoridades nacionales aceptaron también la colaboración de expertos de Estados Unidos, en calidad de Estado donde se fabricó el Boeing 737-200 siniestrado, así como de México, sede de Global Air y su subsidiaria Aerolíneas Damojh, propietaria de la aeronave rentada por Cubana de Aviación que se precipitó a tierra poco después de partir del Aeropuerto Internacional José Martí.
«Tanto Cuba como Estados Unidos son miembros de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que es una agencia especializada de Naciones Unidas», dijo a Granma vía electrónica Terry Williams, oficial de Asuntos Públicos de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés), la principal institución norteamericana encargada de las investigaciones sobre accidentes en la transportación.
El Anexo 13 al Convenio de la OACI establece las responsabilidades y protocolos para las investigaciones internacionales de catástrofes como la ocurrida en La Habana.
En el caso del accidente del viernes último, señaló Williams, Cuba es el «Estado del suceso (donde ocurrió el incidente), y por lo tanto conducirá las investigaciones. El avión accidentado fue fabricado y diseñado por Boeing, por lo que Estados Unidos es el Estado de diseño y fabricación y tiene la responsabilidad y el derecho de nombrar un representante acreditado. Además, el avión estaba rentado a México, con pilotos mexicanos certificados por ese país, de ahí que México también tiene el derecho de nombrar un representante acreditado como el Estado de matrícula del avión».
Bajo el Anexo 13, cada representante acreditado puede nombrar asesores técnicos para asistirlos en la investigación, señaló el funcionario norteamericano.
«El representante acreditado de los Estados Unidos y la Junta Nacional de Seguridad del Transporte ha nombrado a Boeing, Pratt & Whitney (fabricante del motor del avión siniestrado) y la Administración Federal de Aviación como asesores técnicos para asistirlo con la investigación».
La empresa fabricante del 737-200 publicó el sabado último un comunicado en el que manifiesta su disposición a colaborar.
«Un equipo técnico de Boeing está listo para asistir, de acuerdo con la Ley estadounidense y a partir de las direcciones de la NTSB y de las autoridades cubanas», señaló la empresa, tras expresar sus condolencias para las familias y amigos de los 110 fallecidos, así como sus deseos de recuperación para las tres sobrevivientes.
Williams confirmó que un investigador de la Administración Federal de Aviación viajó a Cuba este domingo junto al representante acreditado de Estados Unidos y otro investigador del NTSB.
Los ingenieros de Boeing y los pilotos que lo asistirán, añadió, viajarán a Cuba a comienzos de esta semana cuando se completen los arreglos de viaje.
«Todos los asesores técnicos de Estados Unidos estarán bajo el control del representante acreditado de Estados Unidos, cuya misión es apoyar a Cuba en la investigación», precisó Williams.
El Ministro cubano de Transporte precisó que los expertos internacionales recibirán «todas las facilidades necesarias dentro de las normas legales establecidas para avanzar en las investigaciones».
Existe un protocolo de acuerdo con las normas internacionales y «tenemos que cumplir todo lo estipulado», añadió.
No es la primera vez que las autoridades de Cuba y Estados Unidos intercambian en materia de aviación civil. Hay al menos dos acuerdos vigentes, firmados durante la anterior administración demócrata: uno a comienzos del 2016 para el restablecimiento de los vuelos directos y otro a mediados de ese mismo año referido a la cooperación en la esfera de la seguridad de los viajeros y el comercio.
Sin embargo, el bloqueo de Estados Unidos se mantiene como una de las principales limitaciones para el desarrollo y ampliación de la industria aeronáutica.
Solo en el 2017, la Empresa Cubana de Aeropuertos y Servicios (Ecasa) y Cubana de Aviación sufrieron pérdidas superiores a los 49 millones y 21 millones, respectivamente, a causa del bloqueo, según recoge el último informe cubano presentado ante las Naciones Unidas.
Yzquierdo refirió que resulta habitual que Cubana rente aeronaves a compañías extranjeras; sobre todo porque el bloqueo norteamericano entorpece las compras.
«Hay distintas fórmulas de renta; en este caso Global Air estaba responsabilizada del mantenimiento. Este avión lo habíamos rentado hace menos de un mes», dijo.
Según las autoridades de aviación mexicanas, Global Air aprobó el año pasado sus inspecciones de seguridad.
El Boeing 737-200 accidentado en Cuba tuvo su última revisión entre el 21 y 24 de noviembre del 2017. La inspección determinó que la compañía llevaba a cabo «la aplicación de los servicios de mantenimiento conforme al programa de mantenimiento del fabricante y el programa de mantenimiento aprobado por la Dirección General de Aeronáutica Civil», según el comunicado del Gobierno mexicano.
«Conservamos toda la documentación donde se refleja que la tripulación estaba certificada y apta», explicó Adel Yzquierdo.
Hay unos 6 000 aviones en operaciones de los diferentes modelos del 737 de Boeing, considerado uno de los caballos de trabajo de la aeronáutica a nivel global.
Cuba cuenta con reconocimiento internacional por sus prácticas en la seguridad operacional de la aviación y por su colaboración con otros países.
En octubre del 2016 fue electa con 160 votos de 172 posibles para formar parte del Consejo Ejecutivo de la Organización de la Aviación Civil Internacional, donde estuvo representada por el Instituto de Aeronáutica Civil, el mismo que lidera las investigaciones en el terreno para entender mejor qué pasó exactamente el viernes pasado y cómo evitarlo en el futuro.
PROTOCOLO INTERNACIONAL PARA LAS INVESTIGACIONES DE ACCIDENTES AÉREOS
– El Anexo 13 al Convenio sobre Aviación Civil Internacional establece los protocolos para las investigaciones sobre accidentes aéreos.
– Cuba es el Estado del suceso, donde ocurre el accidente y el encargado de liderar las investigaciones.
– Estados Unidos es el Estado de diseño y de fabricación, el que tiene jurisdicción sobre la entidad responsable del diseño y fabricación del equipo.
– México es el Estado de matrícula, donde está registrada la aeronave siniestrada.
– El Estado de matrícula, el Estado del explotador, el Estado de diseño y el Estado de fabricación tendrán derecho a nombrar un representante acreditado cada uno, para que participe en la investigación que lidera el Estado donde ocurre el accidente.
– El representante acreditado es la Persona designada por un Estado, en razón de sus calificaciones, para los fines de participar en una investigación efectuada por otro Estado.
– El Estado del suceso (Cuba) tomará las medidas oportunas para proteger las pruebas y mantener la custodia eficaz de la aeronave y su contenido, durante el periodo de tiempo que sea necesario para realizar la investigación. La protección de las pruebas incluirá la conservación, por procedimientos fotográficos u otros medios, de toda evidencia que pueda ser trasladada, o que pueda borrarse, perderse o destruirse.
Fuente: Anexo 13 al Convenio sobre Aviación Civil Internacional










