
Hubo una vez un personaje bufonesco de la vieja política cubana de los años cuarenta del pasado siglo XX que ganó fama en el original oficio de embadurnar paredes y muros de La Habana pintado letreros que encabeza con el título de “Tacoronte dice” para después lanzar su mensaje político en favor del Presidente Ramón Grau San Martín, que era su mecenas patrocinador quien por entonces andaba en trajines electorales intentando reelegirse como presidente de la república.
El pintoresco personaje se llamaba Rafael Tacoronte a quien pudiéramos calificar como el precursor de los “grafiteros” de hoy, un oficio peligroso en Estados Unidos, donde la policía, como sucedió no hace mucho en Miami, le quitó la vida a un inocente joven colombiano, que no sabía que pintar paredes era delito grave en Estados Unidos, un país muy civilizado pero donde también abundan los agentes del orden que primero disparan sus pistolas y después preguntan.
Me viene a la mente este personajillo menor de la política cubana de ayer porque según leí en la prensa cloaca de Miami anda de recorrido «triunfal » por Estados Unidos uno de los llamados “Disidentes” de la isla que se hace llamar “El Sexto”, un Tacorente de nuevo cuño que con sus actividades “grafiteras” en las calles de su barriada en La Habana lo han convertido en uno de los más importantes opositores del gobierno cubano según el decir de Radio y TV Martí y comparsa.
Consejo sano de este Duende que sabe más por viejo que por Duende. Que no se le ocurra al tal “Sexto” pintar letreros en paredes y muros cuando venga de nuevo por Miami, que esto no es Cuba ni se le parece, que aquí es al duro y sin guantes donde la policía mata y no paga y le cae a palos al pinto de la paloma.
¡Cuidado “Sexto” que por acá te matan por pintar paredes y por supuesto no serías el primero!
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.










