
Un orgullo para el país. Por Carlos Alzugaray
Por estos días las redes se han llenado de destacadas actuaciones de diplomáticos cubanos.
El primero es el Embajador Carlos Fernández de Cossío, Viceministro de Relaciones Exteriores, quien en distintas entrevistas con medio norteamericanos, en un inglés impecable, ha demostrado tres elementos importantes del actual proceso de intercambios informales con representantes diplomáticos norteamericanos: Cuba sí ha mostrado buena voluntad para dialogar y negociar; si no se ha avanzado es porque Estados Unidos no ha mostrado ni buena voluntad ni disposición para llegar a un acuerdo mutuamente beneficioso; y finalmente, no menos importante, en el ejercicio de la diplomacia la discreción es fundamental y estar filtrando constantemente informaciónes no oficiales, como hace el Departamento de Estado, no es una práctica válida ni constructiva.
El segundo caso es el del Embajador Rodolfo Benítez, Representante Permanente de Cuba ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra. Benitez presentó ante el Consejo de Derechos Humanos un informe preciso pero exhaustivo, concreto, balanceado, exento de planteos extremos, en el que se puso en evidencia la gravedad, brutalidad e ilegalidad de la política de asfixia que el gobierno norteamericano lleva a cabo contra Cuba. El Embajador también usó el derecho de réplica para rechazar la posición del representante de la República Checa.
El tercero, es el del Embajador Ernesto Soberón, Representante Permanente de Cuba ante la Organización de Naciones Unidas. En sus reiteradas intervenciones y presentaciones públicas durante el 81 período de sesiones de la Asamblea General, Soberón ha demostrado que la diplomacia es como lo definiera Raúl Roa Garcia, Canciller de la Dignidad: «el arte de la táctica, el tacto y el contacto.»
Dos de estos Embajadores (Cossío y Benítez) aparecieron ayer prominentemente pero en las sombras en el documental sobre el proceso de paz conducido por el presidente Manuel Santos de Colombia que Cubavisión Internacional proyecto ayer domingo en la tarde. Ambos sirvieron en distintas etapas como facilitadores diplomáticos cubanos en el diálogo entre el gobierno colombiano y las FARC. Estamos hablando de negociaciones que se produjeron en La Habana y Oslo hace más de diez años.


