Pedro Martínez Pirez, Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de la vida es etrevistado por RadioMiamiTV este 22 de Agosto, centenario de la Radio Cubana, el periodista de Radio Habana Cuba y exdiplomático nos habla del trabajo de las emisoras de Cuba, en particular las caracteristicas de la emisora donde trabaja y la situación actual de Cuba. No olvidemos que RADIO HABANA CUBA es la única Emisora Internacional en Cuba con noticias actualizadas en español, árabe, inglés, francés, portugués y esperanto sobre el acontecer nacional y mundial.

Hoy está presente en mi vida TODA LA RADIO CUBANA, en especial RADIO ANGULO, RADIO MAYARI, LA VOZ DEL NIQUEL Y RADIO SANCTI SPIRITUS. en ellas he estado casi 50 años de trabajo, toda una vida.


Hoy la radio transita por la era de la digitalización, tiene una salud extraordinaria, disfruta de un entorno que propicia la proliferación de las ondas hertzianas cada día a mayor distancia y con mejor calidad, al ostentar un soporte a la altura de las nuevas tecnologías en las comunicaciones, por lo que constituye un reto para quienes la producimos. Urge la superación de los que realizan los productos comunicacionales radiofónicos.
El medio radial es capaz de superar fronteras y distancias largas, intensamente renovado hoy por el nacimiento de la Internet, abierto al futuro de la digitalización. La radio de nuestros días es vehículo siempre relevante, estará siempre vigente, es tan necesaria que “La Red de redes” no pierde tiempo para ponerla en sus canales; mientras se lee un texto, la radio no deja de ofrecer una caricia al oído. La radio con la Internet, se juntan y se complementan una a otra, sin muchos tropiezos.
Las emisoras de radio están llamadas a convertirse en centros de promoción de la oralidad y el pensamiento cubano, no solo para divulgar lo mejor de las obras producidas por los intelectuales sino cultivar en sus oyentes el léxico de la nación y estimular a la creación de obras relevantes en todos los sectores de la vida social. Las emisoras son escuelas del éter.
La identidad nace como el conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracteriza frente a los demás, de esta manera se cultiva la conciencia a partir de las costumbres, el modo de vida, los conocimientos y el grado de desarrollo artístico, científico e industrial que cada grupo o época ostente. En otras ocasiones hemos planteado que la radio es un reflejo de la sociedad.
Si la palabra es fruto del pensamiento los programas de radio pueden y están llamados a la transformación de su entorno como consecuencia de las acciones de la intelectualidad. Una radio es un centro generador de arte y cultura, una tribuna donde se expresa un conjunto de ideas propias de una persona o colectividad. En el siglo XXI las estaciones radiofónicas constituyen escenarios para que todos puedan hablar y expresar sus pensamientos, acción que se hace más efectiva cuando los micrófonos se ubican en los sitios protagónicos del quehacer cotidiano: cooperativas de producción de la tierra, escuelas, hospitales, talleres o industrias, parques y barrios.
Si la radio origina sus señales desde las locaciones, su credibilidad y aceptación crece a partir de la oralidad que nace desde bien abajo, donde se localiza los cimientos de la conciencia nacional. Los programas son puentes de imágenes en movimiento y al propio tiempo contribuyen como gestores de los cambios sociales.
Lograr que los programas de radio sean atractivos ha sido una máxima para los que hacemos la labor de difundir espacios de música, de noticias, variados y otros a través del éter. No basta con ser periodistas, conductores y comunicadores con un alto nivel profesional y cultural, se necesita además ser ameno, respetuosos, alegres y amantes de la naturaleza.

Cuando usted escucha el slogan “una radio amiga” infiere que el sonido es agradable, simpático, caballeroso, atento al interlocutor, porque una radio que no escucha a sus perceptores desde la virtualidad con postura agradable no emite la capacidad de “atrapar audiencia”. Si defendemos que la radio es arte y un acto de singular amor no se concibe un medio almidonado, reseco o engolado. Pregúntele a una mujer como le gustaría que fuera su esposo, le respondería en el acto: “agradable, ameno, alegre”. Los espacios de mayor éxito son aquellos que no descuidan la alegría de los protagonistas.