
El Partido Republicano con la presidencia de Donald Trump ha dado un drástico giro al extremismo nacionalista de derecha que sus críticos más agudos señalan como un camino hacia el fascismo y la supremacía de la raza blanca por encima de las otras etnias que componen la sociedad norteamericana de nuestros tiempos, en la que el ingrediente inmigrante de América Latina es sin duda parte importante.
Por la otra parte en el Partido Demócrata la corriente más progresista, de esa organización política ha avanzado decisivamente en su carrera por el control de la agenda política y de las postulaciones a cargos electivos, dando pie para que los elementos más conservadores del país con la extrema derecha republicana en primera fila, señalen que los Demócratas van en camino del comunismo, una palabra que por los antecedentes de la “Guerra Fría” le mete miedo a buena parte del pueblo estadounidense.
Así las cosas los norteamericanos tienen en estas elecciones de «Medio Término» un enfrentamiento no solo entre los dos Partidos tradicionales de la escena política, que al triunfar cualquiera de ellas sobre la otra, hará de Estados Unidos y su “Democracia Representativa”, algo bien distinto a lo que es hasta hoy.
Dirá algunos optimistas que lo de “fascismo” en los Republicanos, es una exageración como también lo es el de calificar de “comunistas” a los Demócratas. Pero lo que si es cierto es que en estas elecciones de “Medio Término” no hay espacio para los llamados “Moderados” tanto en uno como en el otro bando.
El resultado final depende de cuantos norteamericanos salgan a votar en noviembre. La abstención no es una opción. Por lo que decimos que si no votas, después no te quejes. Porque aquí en Estados Unidos no es posible una Revolución por las armas, ya sea de la derecha extrema o de la izquierda radical. Hoy por hoy en Norteamérica el voto es la mejor y única arma. Y a otra cosa mariposa.
Les habló para Réplica de Radio-Miami su director Max Lesnik.