Níquel en Cuba
En las fábricas niquelíferas de Cuba, ubicadas en la oriental provincia de Holguín, se está realizando una serie de mejoramientos tecnológicos y ampliaciones que redundarán en la mejora de su calidad y reducción de los costos.
Cuba se ubicada entre las 10 primeras del mundo, por su producción niquelífera y en esa zona oriental se desarrolla un proceso de mejoramiento que abaratará sus costos en 2016 con el respaldo de inversiones por alrededor de 105 millones de dólares.
Ya se encuentran en marcha las obras en las fábricas Comandante Pedro Sotto Alba, operada por la compañía mixta Moa Níckel S. A., y la Comandante Ernesto Che Guevara, ambas en la localidad de Moa, Holguín.
La Pedro Sotto Alba tiene una capacidad para procesar unas 37 000 toneladas anuales de sulfuro de níquel más cobalto, mientras la Che Guevara asciende a 30 000 toneladas de sinter de níquel.
Para Julio se espera entrará en operación comercial la nueva planta de ácido sulfúrico de la Pedro Sotto, lo que permitirá cubrir la demanda anual de ese insumo, abaratar los costos empresariales e incrementar la producción final de sulfuro de níquel más cobalto.
La instalación tendrá una capacidad para entregar 2 000 toneladas diarias de ácido, luego de varios años de interrupción, y su costo total ascenderá a 190 millones de dólares.
Para que los amigos de Radio Miami tengan una idea del ahorro que representa esa inversión, les diré que Moa Níckel S.A. en 2015 necesitó la compra en el exterior de 476 000 toneladas de ácido sulfúrico, que mantuvo un precio promedio de 133 dólares por tonelada, incluyendo el flete por transporte marítimo.
Por el valor y la demanda de esa materia de la Pedro Sotto Alba se ahorra un millón de dólares a la semana cuando comience sus funciones la nueva instalación.
Asimismo, el vapor generado por la planta se aprovechará en el proceso tecnológico de la industria para producir electricidad, con un aporte equivalente al uso de unas 30 000 toneladas de petróleo al año.
Estas son las posibilidades que ha abierto el gobierno cubano a la fundación de empresas mixtas pues la Moa Níckel S. A., con la participación de la firma canadiense Sherritt, representa un elemento clave en las más recientes fases de expansión productiva.
También en el proceso de modernización entró la empresa estatal niquelífera Comandante Ernesto Che Guevara, con el fin de mejorar su eficiencia industrial, y en especial la reducción del consumo energético.
Se han comprado nuevos equipamientos y se adecua el terreno para el secado solar y la homogenización parcial del mineral.
En esa línea, se prevé la reparación capital de varias plantas de proceso, incluida la de Hornos de Reducción, la cual constituye el corazón de la fábrica. Estas labores deberán concluir en 2019 y dispondrán financiamiento proveniente de China.
Para el verano de 2016 entrará en operaciones la nueva presa de cola de la Che Guevara, o sea, otro depósito al aire libre con vistas a almacenar los residuos sólidos, en cuyo contenido hay alto porcentaje de hierro.
El embalse tendrá capacidad para acopiar todos los residuos minerales que podrán generarse en los años venideros, mientras dure la vida útil de los yacimientos concesionados a la fábrica.
Para mantener todo el cuidado sobre el medioambiente, el reservorio está siendo construido entre montañas, con estricto respeto a las exigencias establecidas en la legislación cubana.
Las reservas de níquel (acompañado con otros minerales) probadas en el territorio de Moa ascienden a más de 20 años de extracción. Habló para Radio Miami, Hedelberto López Blanch.
