EL MITO MIAMENSE DE LAS MANOS ATADAS

Traigo a colación este personaje porque desde hace muchos años (desde Girón, para ser más preciso) los «guapos» de Miami alegan que no han «liberado» a Cuba porque han tenido las manos atadas por las sucesivas administraciones norteamericanas. Bastaría con recordarles, aunque la comparación sería un sacrilegio, que los mambises con José Martí al frente nunca necesitaron permiso de las autoridades estadounidenses para organizar expediciones por la independencia de Cuba. Pero ¿Qué tal si la nueva política de Trump hacia la Isla es la de dar luz verde a los guapos de Miami para que vayan a luchar en Cuba?. «¡No me aguanten!», «¡No me aguanten!» ;se escucharía por todo Miami.










