La extrema derecha cubana de Miami parece estar apostando a que con Donald Trump en la Casa Blanca se echarán atrás todas las medidas del Presidente Obama tendientes a mejorar las relaciones entre Washington y La Habana para volver al camino de las confrontaciones entre los dos gobiernos, que conduciría esta vez, creen ellos en un eventual derrocamiento del gobierno revolucionario cubano.
Es verdad que el Presidente electo Donald Trump ha dicho que tiene en sus planes de gobierno el echar atrás la política de mejores relaciones de los Demócratas con Cuba- en franca contradicción con posiciones anteriores suyas- que fueron tan lejos como las de enviar a La Habana a altos ejecutivos de su equipo empresarial para explorar negocios e inversiones millonarias en la isla.
Tanto en eso como en otras cosas luce que el señor Trump tiene más de una cara, por lo que apostar a una sola de ellas puede llevar a desilusiones porque según su estilo de forma y de fondo es costumbre suya cambiar la cara de acuerdo a sus conveniencias y en este caso las conveniencias de su país.
La designación como Secretario de Estado de un alto ejecutivo de la empresa petrolera Exxon-Mobil de quien se dice es amigo personal del presidente ruso Vladimir Putin apunta a frenar el entusiasmo de los que apuestan por un cambio hacia atrás de la política de Washington con relación a Cuba. En todo eso hay una incógnita. ¿Con respecto a la política exterior de su gobierno cuál es la verdadera cara de Mr. Donald Trump?
Por eso digo y repito que no es aconsejable poner todos los huevos en una misma canasta.
Les habló para Radio-Miami su director Max Lesnik en mi Replica de hoy.










