Las jeringuillas de los drogadictos
Para casi todos son conocidas parte de la parafernalia usada para inyectarse drogas – cocaína o heroína, las más comunes – la prensa así lo ha informado siempre, son una cuchara donde se une el maldito polvo con agua y se hierve con fuego para después meterle una jeringuilla y usarlo para inyectárselo en vena. Con estas cosas maligna, se lucha a pero precisamente por ser Estados Unidos el mayor cliente del mundo para esas drogas incluyendo también la marihuana, es que aquí es donde las cosas se hacen críticas.
En todas partes se han realizado estudios de esos consumos y para lograr algo más fehaciente, uno de estos es el uso de las jeringuillas. En Miami, por ejemplo, al recorrer unas 800 cuadras ida y vuelta, examen que se hace frecuentemente por inspectores calificados, se han encontrado regadas en parques, aceras, locales vacios y lugares públicos, unas 328 de estas jeringuillas vacías, como muestra de que han sido usadas por drogadictos. Las cucharas son reusadas y son muy pocas las que se votan.
En nuestra área se calcula que son más de 10,500 las personas que se inyectan drogas, según datos oficiales y uno de cada cinco es infectado del VIH. Esta parafernalia después de analizada, prueba que muchos además del virus del SIDA, también lo son del la Hepatitis B y C. Además del peligro que representa para que cualquier inocente niño la encuentre y accidentalmente se pinche con su aguja
La comparación en cuanto a frecuencia y clientela en el uso de drogas, sería la ciudad portuaria del Pacífico estadounidense, San Francisco, por su flujo más directo de Asia que Miami. Sin embargo Miami le lleva increíblemente mucha ventaja. Allá son 44 de cada mil personas las que usan estas drogas inyectables y Miami la cifra supera los 370 drogadictos por mil. En esta ciudad capital de crimen en el Sur de Florida, dos de cada tres (el 69 %) contados, aseguran que se deshacen de los artículos que usan para las drogas en las calles y lugares públicos inclusive en ómnibuses, donde y cuando las usan en estos mismos, mientras que San Francisco solo hace el once por ciento.
Cada año se encuentran 7.8 millones de jeringuillas en los lugares públicos en todo el país, que han sido usadas para inyectarse drogas. Miami, como es ya costumbre, lleva la ventaja de entre todas las ciudades importantes de la nación. De todas maneras cuidado por donde caminan si lo hacen con zapatos “tenis”, pues esa suela es muy débil ante una aguja infectada.
Pensamientos y oraciones: ¿Suficientes?
Todo esto de los crímenes por armas de fuego, ya sean actos de un asesino aislado, como otro loco, terroristas armados todos hasta los dientes, tiroteos en lugares públicos, muertes injustas a terceros inocentes, etc. Nos recuerda la escuelita de Newtown, Connecticut, donde fueron asesinados 26 personas entre ellas 20 niñitos de preescolar. Armas de gran capacidad de tiros fueron usadas por una sola persona la cual dejó la última para darse un tiro.
Esta masacre conmocionó a toda la nación y al mundo. Todas las personas conmovidas y sobresaltadas por ese crimen, hablaban de “rezos, ruegos al Señor, actos en centros religiosos, por el alma de los fallecidos y los familiares, etc. Esto se convirtió en uno de los hechos más significativos en las estelas de la barbarie por el uso y abuso de armas de fuego. Pero no fue un caso aislado, no lo serán los demás que ocurrieron después, hasta el más reciente en Santa Bárbara, California.
Los ruegos y las quejas en las iglesias, nunca bastarán para ni siquiera mitigar un poco los sufrimientos de todo el país que llora y sangra a la vez por esas atrocidades, donde y cuando estas siguen sucediendo. La industria armamentista y los comerciantes de la muerte que importan estos artefactos desde otros países, nunca saciarán sus ansias de enriquecimiento a costa de estas muertes que enlutan a todos.
Pero ¡Oh, sorpresa!, el Congreso ha tomado medidas, en cuanto al control de las armas. Asómbrense: Se ganó la “lucha” por el límite de solo 10 (diez) balas por magazin (cargador) en las armas automáticas y semi, como para que los crímenes, sean más lentos, a la hora de disparar
No se puede olvidar que esta es la nación desarrollada que más armas tiene en las calles al alcance de todos, los buenos y los malos. Perdonenme pero no podemos seguir confiando, en que por obra divina serán menos los crimenes con armas de fuego. Ahí se las dejo amigos.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.