«Honrar, honra» por

Aroldo García Fombellida

Una noticia recorre el mundo, pero es poco conocida en Cuba:
Bárbara Isabel López Chávez Mariño, fue especialmente invitada, por el presidente de la Federación Internacional de Ajedrez, Arkadi Dvork ccóvich, al Mundial de partidas rápidas y blitz en Samarcanda, Uzbekistán, celebrado en diciembre del recién cerrado 2023.
De hecho Bárbara fue la única representante del Continente Americano y de habla hispana.
Hasta ahora este torneo ha sido el más importante dentro de su carrera en funciones de árbitro, y la califica como una experiencia enriquecedora, pues ejerció ante los mejores jugadores del mundo, como parte de un selecto grupo de mujeres árbitros.
Para esta » Manzanillera/Habanera», CUBANA, especializada en el dominio arbitral del deporte ciencia, su trayectoria internacional comenzó en el año 2012, y en la actualidad ostenta la categoría B, siendo la única en Cuba en alcanzar este nivel. Ademas, forma parte del emblemático «Panel Rojo de la FIDE», formado por un grupo de prestigiosos especialistas internacionales, reconocidos por su experiencia y conocimientos en el arbitraje de ajedrez.
Bárbara Isabel López Chavez Mariño, ostenta el título de «Lecturec FIDE», , lo que significa que puede impartir clases a quienes aspiran llegar a la categoria exigida para desempeñarse como árbitros a nivel internacional de habla hispana.
Estos cursos son impartidos de manera presencial o de forma online, todos avalados por la FIDE.
Es actualmente presidenta de la Comisión de Árbitros de la Confederación de Ajedrez para las Américas, además de presidenta del Colegio de Árbitros de Cuba.
Ha participado, entre otros eventos de relevante talla, en la Olimpiada Mundial de Ajedrez en Chennai, India, los Campeonatos Continentales, Centroamericanos, Mundiales Escolares y casi todos los torneos Capablanca desde el año 1993, además de los campeonatos nacionales, entre otros.
Precisamente, este 7 de enero, celebra su cumpleaños, ahora mismo lejos de la patria, en funciones de su pasión de vida en las frias tierras españolas, pero recibiendo el inmenso calor de quienes la admiran, quieren y respetan.
Esta cubana, quien con su apego al ajedrez, y su positiva huella en escenarios internacionales, gana un merecido capítulo en la historia de un deporte que honra en Cuba a su figura emblematica:
Jose Raúl Capablanca.