Homenaje A GRANDES de Radio Rebelde


Hoy al amanecer conversando con Aroldo García tras la felicitación del 24 de febrero por el nuevo aniversario de Radio Rebelde, le prometí recordar al uruguayo Jorge Ibarra Zabaleta, un radialista excepcional. Lo hago recordándolo a través de otros dos grandes, de la Radio cubana: Gladys Goizueta y Alberto D Pérez. Estos testimonios forman parte de nuestro libro Seguimos Haciendo Radio que publicamos en Cuba en la década del 90.

Con Jorge Ibarra tuvimos la suerte de trabajar en Moa en varias emisiones en Duplex de Haciendo Radio desde la Voz del Níquel y como corresponsal  de su programa.

Conocí a Jorge Ibarra Zabaleta, precisamente fundando el programa Haciendo Radio, de Radio Rebelde “el uruguayo” tenía el encanto de cultivar amistades, un comunicador nato que llevó siempre el guión o el libreto en su mente, había trabajado en Radio Granma, Manzanillo, donde sentó cátedra en el espacio Radar 1200. No puede hacerse la historia de la radio cubana, sin tener en cuenta a este hijo del hermano pueblo de Uruguay, que marcó un antes y un después en las radios revistas informativas.

Dos amigos de él, Gladis Goizueta y Alberto D Pérez lo recuerdan con cariño.

Periodista: Gladys, ¿cómo era Jorge Ibarra en el estudio?

Gladys: Muy profesional ante todo, muy buen compañero y un buen
profesor, él te estaba enseñando constantemente las cosas, o sea, él
te decía esto sí por tal cosa o esto no porque no funciona, te daba una
explicación de todo lo que hacía, sabía todo lo que estaba haciendo.

Periodista: Y él hacía el guión?.

Gladys: Él no hacía un guión, hacía escaleta y entonces hacía una
cosa que él le llamaba los charrasquillos que eran octavillas que escribía acerca, por ejemplo, de si se levantó temprano y la cafetera no le funcionó, el afeitado de por la mañana, es decir, las cosas
nobles que uno hace cuando se levanta o las cosas que le pueden
salir mal cuando uno se levanta: si el niño no quiere tomar la leche,
no se preocupe, espérese, no lo regañe, esas cosas humanas él las
reflejaba en octavillas y ponía de tres a cuatro octavillas en cada
media hora.

Periodista: ¿Él también trajo esta experiencia de allá de Manzanillo,
de Radio Granma?

Gladys: Sí, parece que sí, porque cuando él llegó aquí desde el primer día la hizo, no sé si allá lo hacía pero aquí en la Habana sí, desde el primer día.

Periodista: El guión técnico tenía que hacerlo el director y lo hacía
Ibarra entonces.
Gladys: Él era el director.

Periodista: Él también hacía de locutor, de conductor. ¿Se puede
hacer esto?

Gladys: Sí, se puede, cómo no. Bueno, puede hacerse cuando es
una gente capaz, cuando se es una persona como él, que es muy
despierta, muy profesional, que tenía muy bien concebido lo que
quería hacer, o sea Ibarra no llegaba aquí a las cinco de la mañana, sino que él llegaba a las dos de la mañana y ya cuando él llegaba a las cinco al estudio ya él tenía preparado todo su programa, ya sabía todo lo que iba a pasar en su programa. Que pudiera surgir una cosa en el medio él lo asumía y lo elaboraba y lo sacaba al aire, pero él ya tenía concebido su programa.

Periodista: Él utilizaba también muchos recursos radiales…

Gladys: Sí, él toda la magia de la radio la aprovechaba, él a lo mejor tetenía al lado y decía que tú estabas en el tercer piso, en el cuarto piso, o estabas fuera del estudio, y a lo mejor te tenía al lado y te decía que estabas en un helicóptero y el sonido del helicóptero estaba sonando,
o sea, que él tenía muchos recursos radiales y los utilizaba.
Periodista: Y sobre la exigencia al colectivo, ¿qué puedes decir?Gladys: Era muy exigente, las posiciones como él le decía a los sat
élites, a los teletipos, a la redacción, y tenían que prepararse igual
que él, cuando no se preparaban igual que él les llamaba la atenci
ón; por ejemplo, satélite y teletipo, les decía: «Tienen que ponerse
de acuerdo. Vamos a ver, porque están diciendo lo mismo los dos,
no puede ser, uno complementa lo otro», es decir, que él estaba al
tanto de lo que hacía cada cual.

Periodista: ¿«Haciendo Radio» marcó una pauta en las formas de
hacer las revistas informativas en Cuba?

Gladys: Sí, por supuesto que sí.

Periodista: ¿Por qué?

Gladys: Primero, porque recuperó el Tiempo Radio. Aquí se había
perdido el concepto de Tiempo Radio, dos minutos, dos minutos y
medio de una información, él tenía una frase muy de él que decía
que lo que tú no eras capaz de decir en dos minutos no lo podías
decir ni en tres horas; entonces él utilizó esa frase esa forma de
hacer y recuperó el Tiempo Radio. Eso hizo mucho más ágil el desenvolvimiento
de la revista informativa y por supuesto que a partir de
ahí todas retomaron ese estilo de hacer radio.

Periodista: Y utilizaba muy bien el teléfono, unía varias llamadas
telefónicas al mismo tiempo…

Gladys: Sí, él atendía dos o tres llamadas telefónicas en ocasiones
como no, y cuando aquello la híbrida no se utilizaba, no estaba instalada como aditamento técnico; sin embargo, él lo lograba a través
de canales de control remoto para insertar esas llamadas en la consola
y poder sacarlas al aire.

Periodista: Peleaba mucho contigo?.

Gladys: Peleaba sí, cuando yo me dormía; sí, porque a veces yo
tenía sueño y me recostaba a la mesa y me peleaba, me decía que no podía trabajar dormida, pero realmente conmigo era con una de las personas que menos peleaba.

Periodista: Entonces no se puede hablar de revistas informativas
en Cuba si no se habla de Ibarra.

Gladys: Estoy de acuerdo, porque además siempre digo una cosa,
otro eslogan muy de él era que nosotros podíamos estar en calzoncillos en el estudio pero la emisión, la señal tenía que estar vestida de frac. Él le dio una envoltura, hizo de la revista informativa algo que a mí me parece que es imprescindible en todo programa de radio,
y es que contenido y forma deben ir juntos.

Periodista: Muy bien Gladys, alguna otra anécdota.

Gladys: Ibarra tenía un poder de recuperación extraordinario, por
ejemplo, él era un ser humano que se levantaba todos los días a las
dos de la mañana, a veces ni dormía y me decía antes de empezar el
programa a las cuatro y media, que ya él tenía su programa hecho,
su cajita de los corresponsales, había hablado con ellos, en fin, todo
eso, y cuando tenía mucho cansancio acumulado me decía: «Déjame
dormir quince minutos», efectivamente, yo a los quince minutos lo
llamaba y ya estaba fresco como una lechuga.

Periodista: Bueno, es un placer saludar a Alberto De Pérez, una de
las personas que conoció de cerca a Jorge Ibarra Zabaleta, queremos
saber, a través de su testimonio, algunos de los pasajes de la
vida de este hombre que revolucionó la radio revista informativa en
Cuba en la década del ochenta. Un saludo, Alberto. ¿Cómo recuerda usted a Ibarra?

Alberto: Lo recuerdo con mucho cariño, con mucho afecto, con
mucha admiración porque él era una persona excepcional, en el sentido
de su capacidad de trabajo, de su dedicación al trabajo de su
inteligencia y de su tacto, él era una persona especial para conducir
un programa en vivo; tenía una excelente capacidad de salir de situaciones difíciles al aire, y esto en realidad lo hacía, es decir, siempre fue el jefe digamos incuestionable de «Haciendo Radio» y yo pienso que los cubanos le debemos mucho a él en el sentido de que no sólo lo hizo aquí en La Habana, sino que lo hizo también en Granma, en Radio Granma, en Manzanillo, donde él hizo un programa que se parecía un poco, no era exactamente igual que «Haciendo Radio», aquí lo hicimos entre él, Juanito Hernández y yo unas cuantas modificaciones y salió exactamente lo que durante mucho tiempo fue «Haciendo Radio».

Periodista: Él hablaba de las posiciones. Usted siempre atendió la parte televisada con la palabra.

Alberto: Sí, la atendí por la razón de que yo sé inglés y entonces
cuando aquello no existía CNN en español y lo que se hacía era en
directo, es decir, yo cogía las informaciones y las sacaba al aire directamente por la capacidad de hablar inglés, durante mucho tiempo cuando él se iba de Cuba, yo asumía la conducción de «Haciendo
Radio», lo hice durante muchísimo tiempo también.

Periodista: Él mantenía lo que se llama leitmotiv. Yo recuerdo en una ocasión que él decía: «Nos vamos a comunicar hoy con el Pentágono». ¿Recuerda eso?

Alberto: ¡Ah! sí, sí como no, si lo hacía yo, yo era el que estaba
encargado de esos menesteres tan apocalípticos por decirle de alguna
forma, yo llamaba también a la Casa Blanca y traté de hablar con
los presidentes, claro que ellos no respondían, pero de todas maneras
se hacía el esfuerzo.

Periodista: Usaba mucho el dúplex o varias llamadas telefónicas
al mismo tiempo.

Alberto: Sí, como no, ese es un recurso de la radio. Yo creo que él
utilizó los recursos de la radio al máximo y ahí radica también su
talento y su capacidad de trabajo.

Periodista: ¿Recuerda el guión técnico?

Alberto: Él venía temprano por la mañana, se aparecía en «Haciendo
Radio» a las tres y media, nosotros llegamos un poquito más tarde
como a las cuatro y cuarto o algo así, y él hacía el guión del programa
por la mañana, pero bueno, déjame decirte que él navegaba también
por instrumento y durante el tiempo que yo conduje y tampoco hacía guión, yo empezaba por la mañana y entonces iban cayendo las cosas, y déjame decirte que siempre hasta sobraba material.

Periodista: ¿Entonces hay un guión en la mente, en la psiquis de
quien dirige?

Alberto: Claro, claro que sí, el que dirige el programa tiene que
tener, digamos, todas las modalidades de las cosas que pueden ir cayendo, y en el curso del programa él puede decirle a la Mexicana que está ahí: «Llámame a fulano de tal y consígueme tal cosa», y realmente si hay alguien que puede contactar a las personas esa esa era la Mexicana que todavía está trabajando en «Haciendo Radio».

Periodista: A Celia.

Alberto: Exactamente.

Periodista: ¿Usted recuerda otros nombres del colectivo iniciador
de «Haciendo Radio»?

Alberto: Sí, como no, están Daniel Torres, Ana Margarita Gil, Roberto
Canela, Poli, Nancy Ginés, esos eran
fundamentalmente las personas que estaban en «Haciendo Radio»
al comenzar.

Periodista: ¿Era exigente Ibarra con ustedes?

Alberto: No, era un camarada, un compañero, todas las personas
que estaban ahí eran profesionales de alto nivel.
Periodista: ¿Cómo usted cree que debe ser una revista informativa?

Alberto: Bueno, yo creo que debe ser muy ágil, realmente Ibarra era muy estricto en eso, cuando alguien se pasaba de tiempo él lo cortaba al aire para que sepas, porque lo que tú no puedes es aburrir al oyente, lo más fácil que tiene el oyente es que con un golpe de dos dedos te cambia la emisora y busca otra cosa más apetitosa.

Periodista: ¿Y «Haciendo Radio» qué ha sido para usted?

Alberto: Bueno, para mí fue tremenda oportunidad de comunicarme con la gente y de hacer algo nuevo y de innovar en la radio nacional.
Yo también tuve un programa, personalmente para mí muy querido, que fue en Radio Ciudad de La Habana, se llamaba «De Todo», era una revista investigativa muy buena, de tres a cinco de la tarde, yo en realidad trabajaba por la mañana en «Haciendo Radio», después hacía un programa de la televisión, no se si tú te acordarás,
que se llamaba «En Caliente», a las siete de la mañana. Después iba a Radio Habana Cuba y hacía una especie de reportaje en inglés sobre algún tema cubano, es decir, yo tenía completito el día desde las tres y media de la mañana hasta las cinco de la tarde.

Periodista: Bueno, entonces quiero agradecerle su entrevista y ¿qué
le sugiere a la gente joven que hace revistas informativas hoy?

Alberto: Que no se dejen agarrar por la rutina y que lo que tienen
que hacer es trabajar muy duro, y no quiero decir que copiar, yo
creo que copiar lo bueno no es nada malo, pero no caer en la rutina
y en las informaciones estas que no van a ninguna parte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *