Gloria a los mártires y honra a los héroes
Cuando se logra el privilegio de haber nacido y vivido en una nación muy especial como lo es nuestra Cuba, se hace crecer un espíritu de cubanidad que solo los que gozamos de esa dicha conocemos. No es necesario rehacer para la lectura toda la historia de nuestra patria de más de medio milenio de haber llegado al conocimiento de todos en el mundo de entonces, aunque su existencia real se calcula en muchos miles de años.
Pero es que esta islita pequeña aunque por cierto la mayor de Las Antillas, ha tenido una vida muy singular, pero quienes solo llegamos a esta cuarta edad, podemos experimentar haber podido ser parte de los hechos que durante esa etapa se vivieron. Para ello se hace necesario hacer apartes cuando de fechas importantes se trata.
Hoy precisamente se conmemora el aniversario 59 del desmarco de una modesta nave de madera, con 82 valientes guerrilleros, que al pasar del tiempo, lograrían atraer a todo el pueblo cubano en derrotar una poderosa tiranía que durante siete años asoló el país y asesinó, además de miles de sus nombres y mujeres, también lo hizo con las libertades y derechos civiles de todo el pueblo, hasta el Primero de enero de 1959.
Aquel día 2 de diciembre de 1956, ese grupo de hombres de verde olivo, si alguna experiencia guerrillera, con escasas armas, llega a los manglares cerca de Playa Las Coloradas, en el municipio oriental de Niquero, después de una travesía de una semana, desde su salida del puerto de Tuxpan, en Veracruz, México. Ese yate fue adquirido por el líder del grupo que ya había asaltado el Moncada en 1953 en Santiago de Cuba y hasta cumplió cárcel que debido a las presiones de aquella época, fue indultado con gran parte del grupo que integró posteriormente la tripulación del Granma, nombre de la nave en cuestión – significa una forma abreviada de “abuela” en el léxico yanqui – Todo esto me recuerda que el jefe de aquella guerrilla, Fidel Castro Ruz, hubo de convertirse en “mojado”, toda vez que dentro de los movimientos realizados desde México, para la compra de ese yate, hubo de atravesar el Rio Bravo, para una vez resuelto todo en tierras gringas, regresar al país azteca y finalizar la operación de la partida del Granma.
A partir de esta fecha entonces, fue una cacería humana realizada por la soldadesca y la aviación de Batista, la cual no pudo lograr el objetivo de acabar con aquella guerrilla, aunque si se regó dentro de los comienzos de la Sierra Maestra, amasijo montañoso que fue cuna de la Revolución Cubana, para después de dos años de haber crecido y de fieros combates contra ese ejercito de la dictadura, llegara a constituirse en el glorioso Ejercito Rebelde.
Muchos fueron los caídos en aquella lucha y otros los victoriosos que aún viven y es por ellos que hoy les dedicamos estas humildes líneas después de más de cinco décadas de aquella historia que logró hacer que Cuba se convirtiera en una República totalmente independiente y soberana.
Tenencia de armas = Terror en la nación.
Nuevamente la nación se enluta debido al libertinaje sobre la tenencia y uso autorizado de armas de fuego. Armas para matar. Ahora le tocó a la ciudad de San Bernandino, en California, donde tres de esos tipos de delincuentes que compran armas sin obstáculo alguno, dispararon sobre un grupo de personas, asesinando a 14 e hiriendo a otras tantas. Si recorremos la historia reciente nos encontramos nombres que hicieron temblar a muchos en la nación: Columbine, Minnesota, Pensilvania, Cleveland, Aurora, Tucson, Fort Hood, Virginia Tech, Arizona y otros lugares donde se asesinaron a decenas de inocentes víctimas del uso y abuso de las armas de fuego.
Esto ha convertido a Estados Unidos en el país donde más crímenes masivos se cometen contra sus nacionales en el mundo entero. ¡Vergüenza! Claro que no existe otro que disponga de leyes que permitan estos asesinatos. Los que son mayoría en el Congreso se oponen a regulaciones sobre armas de fuego, no me puedo imaginarlos viendo las noticias en sus televisores y pesando “yo contribuyo a esta barbaridad”, pero ahí se queda la cosa. Para sus intereses especiales y los que les siguen y apoyan, solo son daños colaterales del sistema que ellos mismos han logrado que sobreviva.
Por eso y “muchas cosas más”, no se puede votar republicano.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.